Un sencillo cartel armado con cartulina sorprendió a los vecinos de la zona sur de Concordia, un lugar marcado por las necesidades y la postergación.
Desde este jueves 7 de agosto, el comedor de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, que alimenta a miles de personas, dejó de funcionar. “Desde mañana no habrá comedor hasta nuevo aviso”, reza el letrero que explica por qué los lugareños encuentran las puertas cerradas.
Al igual que el año pasado, el cierre se debe a la falta de envío de fondos por parte de Nación. Ese dinero es fundamental y sin las partidas el espacio no funciona.
Cristian Arévalo, párroco del lugar, confirmó la novedad. «El comedor comunitario que funciona de lunes a viernes aquí en la comunidad se sostiene con los fondos de un programa nacional, donde se firman convenios y hace muy poco finalizó el convenio anterior y se está esperando la firma del próximo», mencionó.
Mientras esperan, no pueden abrir las puertas. “No contamos con los fondos para poder sostener el comedor y la compra de los alimentos, entonces desde el mismo programa nacional se pide no endeudarnos, porque no sabemos si ese tiempo va a ser unos días, va a ser una semana o puede ser más”, comentó.
En ese contexto, Arévalo explicó que “hasta que no haya la firma de un nuevo convenio, lamentablemente, justo hoy en el día de San Cayetano, tuvimos que suspender la actividad del comedor comunitario”.
El cura dijo que no podía informar acerca de los “números, por cuestión de organización, pero es importante la suma porque en el caso nuestro, desde aquí también, tenemos una capilla, donde hay un merendero que funciona con apoyo escolar y se sostiene ahí, más las 300 personas o más que a veces vienen, que están dentro del programa aquí, todos los días”.
En ese sentido destacó que “el municipio colabora para seguir sosteniendo el comedor de los sábados, que también lo sostenemos con donaciones, donde la gente viene a retirar sus alimentos y hay más de mil personas, en ocasiones, presentes acá”.
Sin embargo, el religioso insistió en que “para sostener el comedor diario que viene de la época del padre Andrés (Servín), no es posible pensar en financiarlo desde otro lado, por lo que habrá que esperar y ver cómo se resuelve la situación”.
Por último, subrayó que “hoy recibimos un mail donde decían eso, que esperemos unos días para poder tener una respuesta. Yo quiero que sea a la brevedad, sé que este es mi primer año acá, que en otras épocas ha pasado también y ha iniciado la misma situación, pero si esto se prolonga, intentaremos poder contactarnos, poder compartir la inquietud con el Municipio, con la Provincia, con la misma Nación, para poder de alguna manera retomar la actividad”.
