Hace algunos años, Antonio Ciancio supo crear un universo de personajes que le dieron vida a la novela colectiva “El circo y la mariposa”, hija creativa de “El taller de la calle inclinada” capitaneado por Marcelo Scalona. Las voces desesperadas de los protagonistas siguen dictando su eco en el autor, y se escriben en su nueva obra “Los pies en el barro”. Mirador Provincial dialogó con el escritor, que sabe explorar el sin sentido y la fragilidad de la vida.
Antonio Ciancio en primera persona

-Hablando de tus años de formación como escritor, ¿cuál es tu recorrido literario?
-Participé en el año 2006 en la elaboración e impresión del Libro EXILIO de la Fundación Italia, donde 13 personas de distintas profesiones desarrollamos que significaba para cada uno la palabra Exilio. También participé en distintos concursos literarios con cuentos que en algunos casos obtuvieron menciones. Fui asistente de “El taller de la calle inclinada” de Marcelo Scalona. Allí durante el 2021, 13 autores (otra vez el 13) escribimos aislados la novela “El circo y la mariposa” en base a una propuesta elegida (la mía) para desarrollar la temática de un circo varado en un pueblo durante la pandemia y que fue publicada por la editorial Homo Sapiens. Otro taller en el cual participé es el de Maria Fernanda Trébol, quien fue la editora de Los pies en el barro.
-Entrando en la novela Los pies en el barro, ¿cómo definirías la mitología que atraviesa el paisaje del sur rosarino que forma parte de tu universo literario?
– En Los pies en el barro los personajes, que siempre huyen, tienen sobre si la amenaza del “Añamemby” que los acorrala y los sofoca en el río o en la isla, y en esa huida sin destino solo les cabe esperar un rato más de vida. La diferencia con El circo y la mariposa, es que allí los personajes buscan.
-¿En qué te inspiraste para poder llevar adelante la creación artística?
– La inspiración ocurre durante la escritura colectiva de El circo y la mariposa. En esos días de escritura y crítica iban quedando, como un sustrato intangible, ideas y palabras que en algún momento debían expresarse, fue como si desde la isla los personajes se observaran a sí mismo y sentir que había más para decir y hacer. De ese residuo fui tomando la esencia de esta nueva novela, como luego dirá Scalona: “una nueva novela aparece cuando los personajes de otra siguen hablando”.
-¿Quiénes son los reyes del corral ficticio en decadencia que planteás en la novela?
– Los reyes, matones en realidad, son los que desde algún cargo político o de seguridad encuentran en la actividad delictiva los recursos para enriquecerse que no lograrían honestamente. ¿Nada que ver con la realidad?, ¿no?
-Marcelo Scalona plantea que tus personajes saben que están condenados. ¿Cuál es la condena a la que hace referencia?
– Es el desaliento y la falta de otro interés que no sea subsistir, sabiendo que más temprano que tarde la muerte (el Añamenby) los encontrara en la mano de otros.
-¿Podemos señalar que hay una desesperación interna en estos personajes?
– Los personajes se desesperan en el convencimiento de que solo hay un día más al que aspirar, porque todo es provisorio y hay otros que definen su vida sin que ellos puedan hacer algo.
-¿Cómo fue el proceso creativo para la construcción de los mismos?
-Creo que quien escribe, y quien no lo hace también, tiene en su memoria, personajes, hechos, anécdotas, situaciones alegres, amores, dudas, tragedias que en algún momento afloran cuando una palabra o un hecho casual hace emerger la necesidad de contar.
-¿Qué unión se puede tejer entre los personajes de la novela colectiva “ El circo y la mariposa” y “Los pies en el barro” ?
– Fraternalmente, algunos de los personajes participan de las dos novelas. En “Los pies en el barro”, aparece un tercer sujeto que podríamos plantarlo como el alter ego del testigo de los hechos que se mete en la novela pensando en escribir una novela con alguno de los personajes.
-¿Qué autores estás leyendo en la actualidad?
– La vida misma de David Grosman y el Grado cero de la escritura de Roland Barthes.

Escribe Marcelo Scalona
En 2021, 13 autores escribieron la novela “El circo y la mariposa”, a partir de un argumento y unos personajes creados por Antonio Ciancio. Sin embargo, no hay que leer aquel para disfrutar de este, aunque hay algo satelital y dialógico entre ambos. A la manera de Faulkner, Onetti o Saer, Ciancio ha creado un territorio mítico entre el sur de Rosario y Arroyo Seco. Un condado faulkneriano, lleno de señores feudales tan berretas como reconocibles, con peones desesperados que figuran en el inventario de la hacienda y donde no faltan sus héroes: un gitano del circo, una enfermera del Cotolengo, un muchacho con un retraso cognitivo (el Benji Compson de El Ruido y la furia) y una sirvienta abusada con menos suerte que Emma Zunz. Los personajes de Ciancio, como los de Faulkner saben que están condenados, y solo esperan un aplazamiento para intentar la fuga. Otra cosa común de… con Faulkner, es que está construido íntegramente con diálogos, con lengua franca y múltiple (todos hablan), con una literatura que como el río (gran metáfora del libro), lleva, trae, cambia y disuelve la solidez del narrador único, abstracto y sabelotodo. ¿Cómo nace otro libro? preguntó Alfredo Veiravé a Borges y este dijo: cuando un libro termina y los personajes siguen hablando. Es eso lo que han hecho Lajos, Pitín, Bety y Adela, y Antonio Ciancio ha seguido bellamente el dictado.
Bio
Antonio Ciancio nació y reside en Rosario. Es arquitecto y escritor formado en “El taller de la calle inclinada” de Marcelo Scalona. Es coautor de la obra “El circo y la mariposa” (Homo Spaiens, 2021). “Los pies en el barro” es su primera novela.
