La sorpresiva decisión del Gobierno Nacional de suspender las retenciones a la exportación de todos los granos hasta el 31 de octubre ha generado diversas reacciones entre los referentes del sector agropecuario. La medida, que busca incentivar la liquidación de divisas y fortalecer las reservas del Banco Central, contrasta con el esquema de derechos de exportación permanentes con una reducción del 20% anunciado por el presidente Javier Milei a fines de julio en la Exposición Rural de Palermo.
Incertidumbre y críticas desde la Secretaría de Agricultura
El secretario de Agricultura, Ignacio Mántaras, expresó su sorpresa ante la medida, calificándola de «no prevista». Para el funcionario, la iniciativa tiene un carácter coyuntural y refleja la necesidad urgente del Gobierno de obtener divisas. Mántaras cuestionó la falta de una política estable para el sector agroexportador, argumentando que la decisión responde a una «cuestión puramente de caja».
Además, advirtió que la medida podría beneficiar principalmente a los exportadores, mientras que muchos productores que ya vendieron su producción con las reglas de juego anteriores podrían sentirse «engañados». El secretario también alertó sobre posibles impactos negativos en otras cadenas productivas, como la aviar, porcina, bovina y el sector lácteo, que requieren previsibilidad.
Finalmente, Mántaras señaló que la liquidación de un volumen importante de granos podría generar una «suerte de puerta 12» en los precios, cuyo impacto real aún está por verse.
Cauteloso optimismo en la Sociedad Rural Argentina
Desde la Sociedad Rural Argentina, la visión es más optimista. Juan Pujato, referente de la entidad, celebró la suspensión de las retenciones, considerándola un reconocimiento de la importancia del campo como «caja rápida» para el país.
Si bien reconoció la falta de previsibilidad, Pujato destacó que la medida responde a un reclamo histórico del sector. El dirigente rural aclaró que cada productor deberá evaluar su propia situación y decidir si vende o no su producción. Estimó que en el caso de la soja, el grano que más impacta en la balanza comercial, hay un 34% de la producción, equivalente a 17 millones de toneladas y unos 7.000 millones de dólares a valor Chicago, en manos de los productores.
Dólares y previsibilidad: las claves del debate
La suspensión de las retenciones pone de manifiesto la urgencia del Gobierno Nacional por obtener dólares y la demanda del sector agropecuario por reglas claras y sostenibles. Mientras algunos actores del agro ven la medida como una oportunidad, otros la interpretan como una muestra de la falta de un programa consistente en materia de política agropecuaria.
El debate se centra en si esta decisión será un alivio transitorio o una fuente de mayor incertidumbre para una de las actividades centrales de la economía argentina.
