La investigación por el brutal triple crimen de Morena Verdi, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez en Florencio Varela, Buenos Aires, ha cobrado un giro decisivo con la captura en Perú del presunto autor intelectual del hecho, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», y su principal ladero.
Con estas recientes detenciones, la lista de implicados bajo arresto asciende a nueve personas, cada una con un rol presuntamente específico en la planificación y ejecución de la masacre que conmociona al país. La causa, que avanza sobre la hipótesis de un ajuste de cuentas con sello narco, busca desentrañar la participación de cada eslabón en esta compleja trama.
El presunto cerebro y su mano derecha
El principal apuntado como el autor intelectual de los homicidios es Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», un narco peruano de apenas 20 años, cuyo historial familiar está ligado al crimen organizado en su país de origen. Valverde Victoriano fue detenido este martes en Lima, Perú, en un operativo conjunto entre la Policía Bonaerense y la Policía Nacional Peruana. Se espera ahora su extradición a la Argentina para que sea indagado por la Justicia.
Junto a «Pequeño J» fue capturado Matías Agustín Ozorio, considerado su «mano derecha» en la organización criminal. Ozorio, quien también cayó en el mismo operativo en la capital peruana, será extraditado a la Argentina para enfrentar cargos en la causa que investiga los asesinatos.
Las primeras detenciones en la escena del horror
La nómina de implicados se completa con los primeros detenidos en Florencio Varela, en las inmediaciones de la propiedad donde fueron hallados los cuerpos de las tres jóvenes. Entre ellos figuran Magalí Celeste González Guerrero, inquilina a cargo de la vivienda, y su pareja, Miguel Villanueva Silva, también propietario del inmueble donde se descubrió el macabro escenario. Ambos se negaron a declarar ante la Fiscalía y fueron imputados, entre otros delitos, por homicidio calificado. Actualmente, se encuentran detenidos en la prisión de Melchor Romero.
En la misma categoría se encuentran Daniela Ibarra y Maximiliano Parra, quienes fueron encontrados por la policía en la escena del crimen, intentando lavar manchas de sangre para borrar evidencias. Al igual que los dueños de la casa, Ibarra y Parra se negaron a prestar declaración y comparten la misma imputación y lugar de detención en Melchor Romero.
La red de apoyo y encubrimiento
La investigación también avanzó sobre la red de apoyo y encubrimiento que habría facilitado el accionar de los perpetradores. Lázaro Víctor Sotacuro es señalado como el conductor del Volkswagen Fox blanco que habría servido de vehículo de apoyo a la Chevrolet Tracker en la que trasladaron a las víctimas. Sotacuro fue detenido el viernes pasado en un hostel de Villazón, Bolivia, tras haber cruzado la frontera por un paso ilegal, intentando eludir a la justicia.
Otro de los arrestados es Ariel Giménez, acusado de una de las tareas más macabras: cavar el pozo donde finalmente fueron enterrados los cuerpos de Morena Verdi, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez. Giménez fue aprehendido el sábado pasado durante una serie de allanamientos realizados en Florencio Varela.
Finalmente, Florencia Ibáñez, sobrina de Lázaro Sotacuro, también fue detenida. Se cree que viajaba en el auto de apoyo junto a su tío la noche del triple crimen. Ibáñez fue capturada este lunes por efectivos de la Policía de la Ciudad y la Bonaerense cuando salía de los estudios del canal A24, en el barrio porteño de Palermo, donde presuntamente habría intentado dar una entrevista.
