Pablo Laurta, quien se encuentra imputado en diversas causas penales de gran envergadura, fue registrado arribando a la ciudad de Concordia a bordo de un colectivo interurbano. Una vez en la localidad entrerriana, el sujeto se habría alojado durante varios días en un hotel, presuntamente utilizando un nombre falso para evadir su identificación.
Posteriormente, se dirigió a la terminal de micros, desde donde se comunicó con Matías Sebastián Palacio, cuya identidad y rol en la causa son objeto de investigación por parte de las autoridades.
La travesía desde territorio uruguayo
Según informaron fuentes vinculadas al caso, Laurta habría cruzado el río Uruguay en un kayak desde la ciudad de Salto, en la República Oriental del Uruguay, hasta alcanzar la zona de Colonia Yeruá, en la provincia de Entre Ríos. Esta compleja travesía fluvial es considerada por los investigadores como parte de la secuencia de su huida tras los hechos que se le imputan.
Las pruebas fílmicas clave
Las cámaras de seguridad de la unidad de transporte interurbano capturaron el momento exacto en que Pablo Laurta abordaba el colectivo con destino a Concordia. En las imágenes se lo puede observar vestido con un pantalón largo, una campera, anteojos y el cabello atado. El imputado extrajo dinero en efectivo de entre sus prendas para abonar el pasaje antes de sentarse en uno de los asientos, llevando consigo una mochila que mantuvo apoyada en el suelo. Estos registros visuales son cruciales para la reconstrucción de sus movimientos previos a su detención.
Graves acusaciones en su contra
Pablo Laurta enfrenta una serie de imputaciones de extrema gravedad, las cuales lo vinculan principalmente con hechos ocurridos en la provincia de Córdoba. Se lo acusa del doble femicidio de Luna Giardina, quien era su expareja, y de Mariel Zamudio, su exsuegra. Asimismo, la investigación judicial lo involucra en el secuestro de su propio hijo, a quien presuntamente habría trasladado luego de perpetrar los mencionados crímenes.
Finalmente, se lo relaciona directamente con la desaparición y el posible asesinato de Martín Sebastián Palacio, un remisero que, según la pesquisa, habría sido contratado por Laurta para realizar un traslado entre las provincias de Entre Ríos y Córdoba.
