La investigación penal que culminó con la detención de cuatro personas por presunta comercialización de estupefacientes se inició en abril pasado. En ese mes, el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía, alertando sobre la posible existencia de un punto de venta de drogas en calle Pavón al 500. La información había sido recabada previamente por la administración municipal, tras reuniones con vecinos de la zona quienes manifestaron su preocupación por la presunta actividad delictiva que se desarrollaba en el lugar.
A partir de la denuncia, el fiscal Iván Raposo, a cargo de la Unidad de Estupefacientes de Venado Tuerto, impulsó una compleja investigación que incluyó diversas tareas de inteligencia criminal. Durante meses, se realizaron seguimientos a los sospechosos, se analizaron comunicaciones y se rastrearon movimientos financieros, prestando especial atención a las transferencias de dinero realizadas a través de plataformas virtuales. Estas diligencias permitieron a los pesquisas identificar un circuito de venta y distribución de cocaína, con roles definidos entre los implicados, que actuaban como proveedor, intermediarios y encargados de distintos puntos de acopio en la «Esmeralda del Sur».
Como resultado de la evidencia recolectada, el 28 de octubre de 2025, se ejecutaron dos allanamientos simultáneos en domicilios vinculados a la organización. Uno de los operativos se realizó en la vivienda de calle Pavón al 500, señalada inicialmente en la denuncia, y el otro en Presidente Perón al 1.200. En ambas propiedades, las fuerzas policiales lograron incautar numerosas dosis de cocaína fraccionada y listas para la venta, cuatro balanzas de precisión, varios teléfonos celulares, una importante suma de dinero en efectivo –que superaba los cien mil pesos–, documentos con anotaciones de interés para la causa y diversos utensilios con restos de estupefaciente, elementos que, según la Fiscalía, confirmarían la actividad ilícita.
Los acusados y las imputaciones
Entre los detenidos e imputados figura Jonatan Ezequiel B., de 32 años, quien es señalado como el principal proveedor de la sustancia dentro de la red de narcomenudeo. La acusación detalla que, entre mayo y octubre del corriente año, B. recibió transferencias por varios millones de pesos por parte de otros involucrados, a través de cuentas virtuales. En su domicilio, uno de los allanados, se encontraron 10 envoltorios con cocaína, con un peso total de 31,1 gramos, además de bolsas de fraccionamiento y una balanza de precisión.
También fueron imputados Stefania Loreley T., Joel Ayrton T. y Hebe Sofía Echeverría, todos ellos residentes en Venado Tuerto. En sus respectivas viviendas se incautaron otros 17 gramos de cocaína, junto con elementos de corte, 13 teléfonos celulares, documentos con anotaciones relevantes para la pesquisa y más dinero en efectivo. El fiscal Raposo encuadró los hechos en la figura penal de «comercialización de estupefacientes» para Jonatan Ezequiel B., mientras que a los otros tres implicados les atribuyó «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización».
Tras la audiencia de imputación, el juez interviniente en la causa resolvió dictar prisión preventiva sin plazos para los cuatro acusados. La medida cautelar fue fundamentada por el magistrado al considerar la existencia de riesgo procesal y la gravedad de los hechos imputados. Fuentes judiciales indicaron que la investigación se mantiene abierta. Se espera el análisis de los teléfonos celulares secuestrados y la documentación incautada, lo que podría derivar en nuevas medidas judiciales y la posible identificación de otros implicados.
