El Concejo de Santa Fe fue escenario de un intenso debate la semana pasada, tras la aprobación de importantes modificaciones a la Ordenanza N° 6.166, que regula la Caja Municipal de Jubilaciones y Pensiones. Los cambios generaron una marcada polarización: mientras el interbloque oficialista «Unidos» defendió las medidas como esenciales para la sostenibilidad del sistema, la oposición lanzó fuertes críticas, calificándolas de «ajuste».
La votación en general, la instancia más relevante antes del análisis artículo por artículo, reveló la división. Cinco de los diecisiete concejales se manifestaron en contra: Jorge Fernández y Jorgelina Mudallel (Bloque PJ), Violeta Quiroz (Mesas de Trabajo – FR), Ignacio Laurenti («Vida y Familia») y Saúl Perman («Mejor»). Tras la votación, que impactará en los pasivos municipales de la ciudad capital y de otros 51 municipios y comunas adheridos a la Caja, el recinto de calle Salta 2943 se encendió con las declaraciones.
El oficialismo defiende la continuidad de la Caja ante el déficit
Desde el interbloque «Unidos», el ahora ex concejal Carlos Suárez —quien finalizó su mandato junto a Saúl Perman, Adriana Molina, Carlos Pereira, Laura Mondino y Pablo Mainer— explicó la postura oficialista. «Hemos avanzado en una serie de cambios que buscan garantizar la continuidad de la Caja Municipal de Jubilaciones, en relación con las demandas y urgencias que tiene el déficit», señaló Suárez. Puso en contexto la situación, mencionando la creación de una comisión especial cuyo informe fue entregado al intendente Juan Pablo Poletti.
Suárez profundizó en la problemática del «sistema de reparto solidario tal cual lo conocemos». Explicó que este pilar previsional se sostiene en la relación entre activos y pasivos, es decir, la cantidad de trabajadores aportantes necesarios para mantener a un jubilado o pensionado. «Se necesitan tres o cuatro activos para sostener a cada pasivo. Hoy esto es una realidad que el municipio capitalino no puede tener ni va a tener. Esto no se condice con un sistema previsional de más de mediados del siglo XIX contra una realidad actual», argumentó.
El ex edil destacó la importancia de una nueva comisión de seguimiento del estado de la Caja, que será clave para las decisiones de fondo, más allá de las soluciones coyunturales implementadas. También aludió al nuevo examen preocupacional por invalidez, que ahora será obligatorio. «Para saber el origen de una invalidez y para que esté correctamente pagada, se transforma en imprescindible este tipo de examen», subrayó. Concluyó expresando su satisfacción por haber dado al intendente «la herramienta» necesaria para sostener este instituto fundamental de la ciudad.

La oposición critica un «ajuste disfrazado» que recae en los trabajadores
La concejala Violeta Quiroz tomó la palabra desde la oposición, fustigando duramente el despacho aprobado. «Esto que hoy se presenta no es una reforma equilibrada del sistema previsional, es en realidad un ajuste. Y no cualquier ajuste, es uno que se disfraza de estudio actuarial, se apoya en números, pero siempre termina en el mismo lugar: más esfuerzo para los mismos de siempre, los pasivos afiliados a la Caja, y ninguna autocrítica de quienes condujeron la entidad ni el municipio durante dos décadas», disparó Quiroz.
Según la edila, el informe de la comisión especial ya tenía una «lógica muy clara, la del ajuste», que ahora se plasmó en la ordenanza. Remarcó que, ante el déficit de la Caja, «la respuesta más rápida es que el trabajador aporte más».

Quiroz se refirió específicamente al aumento de los aportes mensuales, que subieron del 13 al 16 por ciento. «Esto no es un detalle técnico, sino una decisión política. Es decir, que con dieciocho años de malas administraciones, el que tiene que poner la cara otra vez es el trabajador municipal. Es un corte sobre el salario presente para tapar errores del pasado», declaró. Para la concejala, lo único que cambia con estas modificaciones «es la vida de los trabajadores, de los jubilados municipales, de los docentes, de las personas con discapacidad, de los adultos mayores que cobran una pensión».
«Perdimos una gran oportunidad», afirmó Fernández
A su turno, el concejal Jorge Fernández si bien manifestó estar de acuerdo «en que efectivamente haya una reforma del sistema jubilatorio, porque de ninguna manera puede el municipio estar afrontando el déficit de la Caja y de ninguna institución», también expresó su preocupación.
«Creemos que hemos perdido una oportunidad de ser mucho más imaginativos de lo que hemos sido, en el sentido del costo del ajuste. Que al costo de la reforma previsional no lo paguen los bolsillos bastante flacos a esta altura del año los pasivos municipales», fustigó.
Fernández cuestionó si la reforma ampliaba o restringía derechos. «¿Estamos ampliando la base de derechos? No, no la estamos ampliando; al contrario, la estamos restringiendo. Es una reforma restrictiva. No veo que haya una ampliación de derechos, sino más bien todo lo contrario», concluyó, reflejando la visión crítica de un sector de la oposición sobre el impacto real de los cambios aprobados en el Concejo santafesino.
