La licenciada en Nutrición del Hospital Centenario, Patricia Olivera, destacó que “la alimentación a través de una sonda está indicada a personas que no pueden alimentarse por vía oral de manera eficiente o segura. Es un soporte esencial y vital”.
En este sentido, recalcó que “su correcta implementación requiere de un equipo multidisciplinario para su evaluación clínica, con una indicación adecuada a cada necesidad y el seguimiento continuo durante todo el proceso”.
La especialista explicó que “consiste en sondas médicas especiales y dispositivos (bombas de alimentación) que suministran nutrición directamente al estómago o al intestino de pacientes que no pueden consumir alimentos de forma habitual. Esto podría deberse a una enfermedad o cirugía que impida a los pacientes tragar, temporal o permanentemente”.
A su vez, resaltó que “la alimentación por sonda puede ser una solución nutricional temporal en afecciones agudas, así como una solución nutricional a largo plazo en afecciones crónicas”.
“Se utiliza en pacientes de todas las edades (ancianos, adultos, niños y prematuros) para el manejo nutricional en una amplia variedad de afecciones, en entornos de atención tanto hospitalarios como domiciliarios”, concluyó Olivera.
