La jueza de Garantías de Paraná, Elisa Zilli, que subrogó a su par, Elvio Garzón, dispuso morigerar el arresto preventivo en la modalidad domiciliaria que venía cumpliendo Agustín Bikkesbakker, de 42 años, oriundo de Roque Sáenz Peña, Chaco, que está imputado del delito de Homicidio culposo agravado por el número de víctimas.
Así, Zilli hizo lugar al acuerdo al que arribaron las partes, destacándose que la querella por los padres de una de las víctimas, a cargo de Eduardo Gerard, y la familia de la otra, que no se constituyó como querellante, pero mantiene diálogo con la fiscal, Patricia Yedro, también fue notificada de la medida y expresaron su acuerdo.
La jueza entendió que el acuerdo era razonable y dispuso que el acusado permanezca en la casa familiar en Roque Sáenz Peña, por el plazo que reste de la investigación o hasta la remisión a juicio, y le impuso la prohibición de salir del país y de la localidad en la que cumplirá la medida sin avisar a las autoridades. También le ordenó presentarse una vez por semana en la comisaría de la jurisdicción donde está la vivienda y le impuso la prohibición de conducir cualquier tipo de rodado.
El acusado, que es defendido por Miguel Cullen y Patricio Cozzi, fue imputado por el siniestro vial que ocurrió sobre ruta 32, entre Seguí y Viale. El imputado se trasladaba en una Volkswagen Amarok y por circunstancias que se investigan chocó la moto en la que iban Juan Müller, de 18 años, y Sasha Grandoli, de 19 años. Según se pudo establecer en los primeros momentos del siniestro, Bikkesbakker se trasladaba en dirección a Crespo, en el mismo sentido que las víctimas, que murieron en el acto.
En la audiencia, Yedro informó que se va a realizar la reformulación del hecho que se le atribuyó a Bikkesbakker.
