La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su preocupación por el declive de distintos sectores industriales y la actividad económica nacional, señalando el impacto negativo en pymes y el empleo. Pese a este diagnóstico, la entidad también destacó la mayoría de las medidas tomadas por el gobierno nacional, aunque su último comunicado lleva el contundente título: «Sin industria no hay Nación».
Las principales cámaras empresarias advierten sobre el impacto del programa económico y exigen diálogo
La Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA) emitieron sendos comunicados este martes, manifestando su preocupación por las consecuencias del programa económico del gobierno de Javier Milei sobre la mayoría de los sectores productivos. Ambas entidades coincidieron en la necesidad de un «diálogo respetuoso» con el Poder Ejecutivo para propiciar «un crecimiento sostenido», al considerar que el intercambio es «la base del desarrollo». Estos comunicados, difundidos de manera simultánea, representan una respuesta del sector empresario a las recientes declaraciones del Presidente de la Nación, quien criticó a diversos actores del ámbito productivo, incluyendo a Paolo Rocca, a quien denominó «Don chatarrín de los tubitos caros», y a Javier Madanes, a quien se refirió como «Don gomita alumínica».
La importancia del diálogo y el respeto para el desarrollo productivo
Desde la UIA, el mensaje subraya que «el respeto es condición básica del desarrollo», haciendo hincapié en la consideración hacia «quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país». Según la entidad, este valor es «el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo». Por su parte, la AEA enfatizó que «para avanzar hacia un crecimiento sostenido, es indispensable promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado», con el objetivo de «remover los obstáculos al desarrollo» y «generar condiciones cada vez más favorables para la concreción de inversiones productivas en diferentes sectores de la actividad económica».
El impacto en las economías regionales y las pymes
El pronunciamiento de la UIA se dio a conocer luego de una reunión de su Comité Ejecutivo con representantes de las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán. En dicho encuentro, las provincias solicitaron el respaldo de la UIA para «implementar medidas de aliento a la actividad industrial» en una región que concentra «la cuarta parte de la población argentina», registra «el peor poder adquisitivo del país» y donde «la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público».
El comunicado de la central fabril, titulado «Sin industria no hay nación», frase atribuida a Carlos Pellegrini, expresa la «preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias». Se advierte que la transición hacia el nuevo esquema económico implica «un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato». En este contexto, «muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo».
La relevancia estratégica de la industria en la economía nacional
La Unión Industrial Argentina puso de manifiesto el rol «estratégico» del sector en la economía nacional. Según la entidad, la industria manufacturera produce el 19% del Producto Bruto Interno (PBI) y contribuye con el 27% de la recaudación fiscal nacional. Además, genera directamente el 19% del empleo formal del país, abarcando aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva. Esta capacidad de «agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas» es fundamental para el desarrollo económico.
Reconocimiento a la estabilización y la agenda pendiente
A pesar de las crecientes voces críticas desde el sector productivo sobre las políticas económicas, tanto la UIA como la AEA destacaron una serie de avances impulsados por el gobierno nacional. Entre ellos, mencionaron el «equilibrio fiscal», las «reformas estructurales», la «baja de la inflación», la «reforma laboral», el «proceso de integración internacional», la «reducción de la participación del sector público en el PBI», la «reducción de la emisión monetaria» y «todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional».
Simultáneamente, las entidades empresarias instaron a avanzar en una agenda que permita reducir «las distorsiones acumuladas», especialmente en el ámbito impositivo y logístico. El objetivo es que Argentina pueda «ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales». Desde la AEA, se puso énfasis en «el papel central que desempeñan las empresas privadas en el desarrollo económico y social de las sociedades modernas» y se solicitó «seguir avanzando en el proceso de estabilización de la economía que permita generar las condiciones para el crecimiento sostenido».
Preocupante desempeño de la industria manufacturera
Un informe de la consultora Audemus posicionó a Argentina como el segundo país con el peor desempeño industrial a nivel global para el período 2024-2025, solo superado por Hungría. Durante este lapso, la actividad industrial mostró una retracción del 7,9%. El estudio detalló el cierre de 2.436 empresas manufactureras, lo que representa el 5% del total país, y la pérdida de 72.955 puestos de trabajo registrados. La utilización de la capacidad instalada alcanzó el 57,9%, marcando el mínimo en diez años si se excluye el período de pandemia. Este escenario, según el informe, es consecuencia de la «apertura comercial indiscriminada», el «tipo de cambio apreciado» y la «falta de políticas industriales activas».
