El Gobierno de Santa Fe finalizó la limpieza de 7 kilómetros del Canal Candelaria en Casilda, una obra hídrica clave para prevenir anegamientos en los barrios tras más de dos décadas sin mantenimiento. La intervención, con una inversión provincial de $183 millones, fue destacada por el ministro Lisandro Enrico como un reflejo del orden fiscal y el cuidado de los recursos.
Finalización de los trabajos en el Canal Candelaria
El Gobierno Provincial, en colaboración con la Municipalidad de Casilda, concluyó los trabajos de limpieza y reacondicionamiento del Canal Candelaria, una obra que se extendió a lo largo de 7 kilómetros. Esta intervención fue crucial en una traza que presentaba acumulación de basura, malezas y roedores. Tras la finalización, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó que, con el respaldo del gobernador Maximiliano Pullaro, se logró revertir más de dos décadas de falta de mantenimiento en este canal que atraviesa toda la ciudad. «Mantener el drenaje en condiciones es fundamental para evitar anegamientos en los barrios, erradicar minibasurales y mejorar las condiciones sanitarias de los vecinos que viven en sus alrededores», afirmó Enrico.
El Canal Candelaria, conocido popularmente como «El Zanjón», tiene una extensión total de 42 kilómetros. Atraviesa el casco urbano de Casilda y vierte sus excedentes en el arroyo Saladillo.
Una inversión clave para Casilda
La obra demandó a la Provincia una inversión de $ 183 millones, cifra que permitió recuperar la capacidad de escurrimiento del agua en uno de los principales drenajes de la ciudad. El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, explicó que, si bien se habían realizado mantenimientos superficiales en el pasado, esta es la primera vez que los 7 kilómetros del área urbana son reacondicionados completamente. «Con la limpieza de fondo y los dos taludes, permitimos que brinde mucha más protección a la localidad de Casilda con la posibilidad de evacuar y trasladar mayor cantidad de agua», detalló Mijich.
Detalles de la intervención y sus beneficios
Los trabajos abarcaron una intervención de 7 kilómetros, que incluyó 4.000 metros en la zona urbana con el retiro de sedimentos y residuos acumulados, y otros 3.000 metros en el área periurbana. La obra comprendió tareas de destronque, desmalezamiento, limpieza de fondo y taludes, además de la conformación de banquinas de trabajo.
Más allá del beneficio hidráulico directo, el proyecto contempló estudios ambientales específicos para preservar el equilibrio del entorno y, consecuentemente, mejorar la calidad de vida de los vecinos. Esto se logra al reducir focos de contaminación, mitigar malos olores y controlar la proliferación de plagas en los sectores aledaños al canal.
Compromiso con la infraestructura hídrica
Con esta intervención, el Gobierno Provincial subraya su compromiso con el fortalecimiento de la infraestructura hídrica urbana. La prioridad está puesta en obras de prevención que busquen reducir el riesgo hídrico y asegurar una mayor protección a las comunidades frente a la ocurrencia de eventos climáticos intensos.
