Aunque la información sobre él es limitada, en el subsuelo del Convento de San Francisco, un verdadero tesoro histórico y cultural ubicado en el casco histórico de la ciudad capital, existe un cementerio monacal. Allí, figuras de la historia local y miembros de la Orden Franciscana han encontrado descanso eterno a lo largo de los siglos.
La necesidad de actualizar una normativa se hizo evidente hace unos tres meses, cuando un hermano de la orden falleció. Al intentar darle sepultura en el cementerio monacal, los religiosos se toparon con un «freno administrativo». Ante esta situación, debieron firmar una autorización provisoria para poder inhumar al fraile, según pudo saber este medio.
Qué plantea la iniciativa legislativa
Para solucionar esta problemática, la concejala Silvina Cian (Interbloque «Unidos») presentó un proyecto de ordenanza en el Concejo de Santa Fe. La propuesta busca actualizar la Ordenanza N° 12.223, que rige el «Régimen Jurídico del Cementerio Municipal de Santa Fe capital y Poder de Policía Mortuoria».

En concreto, el proyecto propone autorizar de forma permanente la radicación del cementerio monacal en el inmueble de calle Amenábar N° 2557, perteneciente a la Orden de San Francisco -Orden de los Hermanos Menores-. Esta autorización permitirá la inhumación de los restos mortales de sus miembros, y quedará supeditada a la finalización de los trámites de habilitación que realice el Ejecutivo Municipal, conforme a la normativa vigente en materia de policía mortuoria. La iniciativa también facultaría a la Municipalidad a realizar todas las gestiones necesarias para emitir la habilitación correspondiente.
Por qué es necesario el cambio
Según los fundamentos del proyecto, la Municipalidad ejerce plenamente el poder de policía mortuoria en toda la ciudad. Si bien existe un antecedente legislativo directo con la Ordenanza N° 12.340, que autorizó la radicación de un cementerio monacal para las religiosas de la Orden de las Monjas Descalzas de la Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, la orden franciscana no contaba con una regulación similar.
De hecho, la costumbre y la realidad histórica indican que la gran mayoría de los miembros de la orden franciscana en Santa Fe han sido inhumados dentro del convento. Hasta ahora, esta situación requería una autorización de excepción por parte de la Municipalidad cada vez que ocurría un fallecimiento, generando trámites particulares y reiterados. Con el fin de evitar estas gestiones, la propia Dirección del Cementerio Municipal ha propuesto esta solución legislativa para resolver de forma permanente una situación que ya se viene dando, y dar respuesta a casos futuros.

Seguridad jurídica para el descanso eterno
«Este proyecto sólo propone una regulación y una actualización normativa de una ordenanza que es antigua», explicó la concejala Cian a El Litoral. «Busca dar garantías jurídicas para que los próximos hermanos franciscanos que fallezcan puedan descansar en paz en el cementerio monacal del convento», añadió.
El Convento de San Francisco, ubicado en Amenábar N° 2557, es un pilar fundamental de la historia santafesina, tanto cultural como religiosa y arquitectónica. Pertenece a la Orden Franciscana y fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1942 (Decreto N° 112.765).
Su construcción se inició en 1673 sobre un predio situado una cuadra al sur de la Plaza Mayor, y a lo largo de los años, el edificio ha pasado por varias transformaciones y restauraciones que le devolvieron su imagen original, conservando su invaluable legado para la ciudad.
