La Cámara de Senadores de la provincia de Santa Fe dio media sanción por unanimidad, tanto en la votación en general como en particular, a un proyecto de Ley Orgánica de Municipios que consta de 111 artículos. Este consenso representa el dato político más saliente de la negociación entre el oficialismo y la oposición.
La flamante norma reformará la vida política de los gobiernos de pueblos y ciudades de Santa Fe, permitiendo que los concejos municipales declaren su autonomía en su propia carta orgánica y creando la posibilidad de establecer nuevas entidades regionales mediante asociaciones entre gobiernos locales.

En síntesis, se configura una nueva arquitectura para el primer nivel del Estado provincial, el de las municipalidades, eliminando la figura de las comunas y las elecciones cada dos años.
Consenso y diálogo en el Recinto
La aprobación fue coronada con aplausos de los propios senadores en sus bancas, iniciados por el presidente de la bancada del radicalismo, Rodrigo Borla (UCR-San Justo), tras la lectura del último artículo por el secretario parlamentario. Quienes siguieron de cerca los pormenores de la negociación entre el bloque mayoritario y el del peronismo, liderado por Rubén Pirola (PJ-Las Colonias), interpretaron que este gesto no solo aplaudía la propia actuación de los legisladores, sino la construcción del consenso, la prioridad del diálogo y las coincidencias alcanzadas.
Ambas bancadas, en una correlación de fuerzas dispar, debieron ceder para alcanzar el acuerdo. Un vocero del radicalismo había anticipado: «No vamos a ir de atropellada», una estrategia que rindió frutos. Si bien se preveían votaciones particulares que pudieran dividir aguas, esto no sucedió. Esta misma lógica explica el aumento de artículos: el mensaje original del Poder Ejecutivo Provincial, llegado en diciembre del año pasado, contenía algo más de 60 artículos, mientras que la versión final incorpora 30 más, aceptando además el ordenamiento temático propuesto por la oposición para facilitar la lectura de la norma.
Proceso de construcción y futuro legislativo
La gestación de esta ley se extendió por tres meses. Durante este período, los senadores consultaron a especialistas y a autoridades municipales de diversas extracciones políticas, para luego debatir internamente y finalmente entre bloques. El resultado demuestra que el proceso se llevó a cabo bajo la orientación de lo acordado en la Convención Constituyente y con el objetivo de compatibilizar dos proyectos de ley que requerían una exhaustiva revisión para encontrar puntos de coincidencia y redactar un único texto.
El proyecto ha sido girado a la Cámara de Diputados, donde se aprobó una preferencia para ser tratado dentro de dos sesiones. La Constitución reformada en 2025 establece un plazo de un año para la sanción de una nueva ley que rediseñe la estructura municipal para las próximas décadas.

Para dimensionar la magnitud del cambio, cabe destacar que la media sanción del Senado incluye un artículo que deroga la Ley Orgánica de Municipalidades N° 2756, una normativa que estuvo vigente por más de 60 años. No se trata, pues, de una modificación, sino de un reemplazo integral.
Voces de los protagonistas
El presidente provisional del Senado, Felipe Michlig (UCR-San Cristóbal), celebró la aprobación sin votos negativos y «por 18 votos», debido a la ausencia sin aviso de Ciro Seisas (Creo-Unidos-Rosario). «Hemos logrado avanzar en un proceso que se inicia con la reforma de la Constitución y sigue con esta norma, haciendo lo que se nos ha reclamado: bajar los costos de la política», afirmó.
El titular de la Cámara Alta destacó que, en más del 92% de las localidades santafesinas, se pasará de elecciones cada dos años a comicios cada cuatro. Además, en ciudades con más de 10.000 y menos de 20.000 habitantes, los concejos municipales reducirán sus miembros de 6 a 5. Para Michlig, es relevante que la provincia haya impuesto en la reforma «no más reelecciones indefinidas», en 2025, cuando se aprobó esa posibilidad por una vez para el gobernador.
Previamente, los dos jefes de bloques, Borla y Pirola, expusieron extensamente sobre los aspectos técnicos y políticos de la ley. Borla aseguró que el nuevo texto que debatirá la Cámara de Diputados incorpora los denominados «derechos de cuarta generación», propios de la Constitución progresista de Santa Fe, para fortalecer la participación ciudadana con más instrumentos.
Consciente de los desafíos futuros, el sanjustino Borla recordó que la Legislatura debe sancionar tres normas este año para cumplir con las disposiciones transitorias de la reforma: la ley ya votada por el Senado, nuevas normativas para la distribución de la coparticipación provincial a los gobiernos locales, y una ley electoral.
Pirola dejó entrever en su discurso que la unanimidad será más difícil de alcanzar en las dos últimas. El justicialista, al igual que el radical, enfatizó la voluntad de acordar y ceder por un fin superior, pero señaló mayores diferencias en estas otras materias.
Ambos líderes bregaron por mantener el clima de diálogo. El abogado del oficialismo elogió la disposición del peronismo para el intercambio de proyectos, y el contador del PJ reconoció: «Hemos sido escuchados».
Esteban Motta (UCR-San Martín) reflexionó sobre la votación sin disidencias como una señal política a todos los santafesinos, contrastando con el contexto nacional de divisiones. Por su parte, Hugo Rasetto (UCR-Iriondo) apeló a lo emocional al confesar su «amor», o quizás «primer amor», por la localidad de Salto Grande, de la cual fue presidente comunal. Expresó su «orgullo» por ser parte de una ley que crea «un nuevo andamiaje institucional más moderno».
