La Asociación Civil Barrancas del Paraná cerró con éxito el calendario estival de maratones de aguas abiertas con tres pruebas emblemáticas que convocaron a nadadores de todo el país y del exterior. Su presidente, Andrés Solioz, destacó el crecimiento de la disciplina, el regreso del carácter internacional de las competencias y el protagonismo de los jóvenes talentos.
La temporada de aguas abiertas sobre el río Paraná concluyó con un balance altamente positivo para la Asociación Civil Barrancas del Paraná, entidad que organiza algunas de las competencias más tradicionales de la región. Durante el verano se llevaron adelante tres pruebas emblemáticas del calendario: la Villa Urquiza-Paraná, la Paraná-Santa Fe y la Chapetón-Paraná, eventos que reunieron a decenas de nadadores y volvieron a posicionar al litoral como un escenario privilegiado para este deporte.
El presidente de la asociación, Andrés Solioz, destacó que el objetivo principal de la temporada se cumplió plenamente. “El balance fue muy positivo, porque pudimos cerrar con éxito las tres pruebas que nos habíamos propuesto”, señaló al referirse a la organización y desarrollo de las competencias.
La primera de ellas fue la tradicional maratón Villa Urquiza-Paraná, una de las pruebas más convocantes del circuito regional. Allí participaron alrededor de un centenar de nadadores que recorrieron las aguas del río en una travesía que combina resistencia física, estrategia y conocimiento del cauce.
Posteriormente se desarrolló la exigente Paraná-Santa Fe, que volvió a unir a las dos capitales provinciales a través del río. En esa ocasión, cerca de 50 nadadores formaron parte de la competencia, consolidando una prueba que históricamente supo ser una de las más importantes del país dentro de la especialidad.
El calendario se completó con la Chapetón-Paraná, una travesía de 34 kilómetros muy desafiante, que contó con unos 20 participantes. Aunque con menor número de inscriptos, esta prueba mantiene su valor dentro del circuito por la complejidad del recorrido y las características del río en ese tramo.
OPTIMISMO
Para los organizadores, poder llevar adelante las tres competencias con normalidad representó un logro significativo. La logística que implica organizar eventos de estas características en aguas abiertas exige un importante despliegue de seguridad, embarcaciones de apoyo, coordinación con autoridades y seguimiento permanente de las condiciones climáticas y del río.
Uno de los aspectos más destacados de la temporada fue el regreso del carácter internacional de las maratones. Según explicó Solioz, tanto la prueba de Villa Urquiza-Paraná como la Paraná-Santa Fe contaron con la participación de nadadores provenientes de distintos países.
“Estas maratones han recobrado su carácter internacional. Tanto en la Villa Urquiza-Paraná como en la Paraná-Santa Fe tuvimos nadadores de distintos países, con la importancia que eso conlleva no solo para nuestros eventos sino también para la región en materia económica y turística”, remarcó.
En ese sentido, las maratones de aguas abiertas se han transformado en un evento que combina deporte, turismo y promoción regional. Las imágenes del río, sus barrancas y sus paisajes naturales suelen recorrer medios y redes sociales, consolidando al litoral como uno de los escenarios más destacados del país para la práctica de disciplinas náuticas.
HAY FUTURO
Otro dato que llamó la atención durante esta temporada fue el protagonismo de los nadadores más jóvenes. Según destacó Solioz, las tres maratones organizadas este verano fueron ganadas por deportistas menores de edad, algo que marca una tendencia alentadora para el futuro de la disciplina.
Como ex nadador de aguas abiertas y profundo conocedor del deporte, el dirigente valoró especialmente el compromiso que muestran las nuevas generaciones. “Hay un futuro enorme en esta disciplina y un compromiso muy grande por parte de los jóvenes y adolescentes que se entrenan día a día para superarse en cada competencia y seguir mejorando”, expresó.
El crecimiento de esta nueva generación también refleja el trabajo de entrenadores, clubes e instituciones que impulsan el desarrollo del deporte en la zona. En los últimos años se ha incrementado la participación juvenil en competencias de aguas abiertas, tanto en pruebas recreativas como en maratones de larga distancia.
LO QUE VIENE
Con la temporada estival ya finalizada, la Asociación Civil Barrancas del Paraná comenzará en los próximos meses a planificar el calendario siguiente. Según adelantó Solioz, la planificación del próximo ciclo comenzará a tomar forma a partir de la segunda mitad del año.
“A partir de fines de julio o principios de agosto ya vamos a estar pensando y diagramando lo que será la temporada de aguas abiertas 2026/27”, indicó.
El calendario tiene incluso una fecha tentativa para su inicio. Si todo se desarrolla según lo previsto, la próxima temporada comenzará el 12 de diciembre con la tradicional maratón Villa Urquiza-Paraná, que abrirá un nuevo ciclo de competencias sobre el río.
