La Municipalidad de Santa Fe, a cargo del intendente Juan Pablo Poletti, publicó el decreto N° 00048/2026, que formaliza un nuevo aumento en la tarifa del transporte público de colectivos. Se trata de la segunda suba en apenas dos meses, y desde el Ejecutivo local explicaron los argumentos técnicos detrás de esta decisión, que aún espera la autorización del sistema SUBE nacional para comenzar a regir.
Así quedará el nuevo cuadro tarifario
Una vez que el sistema SUBE nacional lo autorice, el nuevo costo del boleto frecuente, para quienes tienen la tarjeta registrada, pasará a ser de 1.900 pesos. En tanto, la tarifa plena, para quienes abonen con código QR u otros medios electrónicos, costará 2.111,11 pesos por viaje.
Para los usuarios que cuentan con atributos sociales, el cuadro tarifario quedará de la siguiente manera: Tarifa Centro, 1.477,78 pesos; Estudiantil (terciario/universitario), 1.266,67 pesos; Jubilados, 1.055,56 pesos; y Escolar, 844,44 pesos.
Los argumentos detrás del aumento
El decreto municipal detalla que la Subsecretaría de Control de Tránsito y Seguridad Vial, Transporte y Movilidad analizó la evolución de los costos desde la última redeterminación tarifaria, el 1° de marzo de 2026. Según este informe, se registraron «incrementos significativos en variables esenciales de la estructura de costos del sistema». La Municipalidad cita como factores clave el salario del personal (choferes), que representa «el 47% de la matriz de costos» del servicio, y el precio del gasoil, cuyo valor se incrementó «cerca de un 30% desde febrero» debido a las variaciones del mercado internacional de hidrocarburos.
Además, las áreas técnicas de la Municipalidad indicaron que la sustentabilidad del sistema de colectivos en la ciudad depende en gran medida de los aportes y compensaciones de los distintos niveles del Estado. En este sentido, el decreto subraya que persiste una «marcada disparidad» en el esquema nacional de subsidios entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el interior del país. Esta situación se vio «agravada por la eliminación del Fondo Compensador del Transporte para el interior y de las transferencias nacionales destinadas al sistema».
El Ejecutivo local resaltó el «importante esfuerzo financiero» que la Municipalidad de Santa Fe ha realizado para garantizar la continuidad y calidad del servicio, mediante aportes propios. Estos fondos buscan equilibrar parcialmente los costos de explotación y mantener niveles adecuados de prestación, distribuyéndose según la cantidad de kilómetros recorridos y las transacciones generadas.
A la hora de definir la tarifa, también se consideró el «impacto económico» en los usuarios, buscando un «esquema tarifario razonable» que compatibilice la sostenibilidad del servicio con la accesibilidad económica, para no afectar la demanda.
La facultad de la Municipalidad para ajustar tarifas
El Ejecutivo local tiene la potestad de disponer una redeterminación tarifaria cuando la variación total de los costos supere el 5% respecto al último valor fijado, según lo establece el artículo 16° de la Ordenanza N° 11.580. Para calcular esto, se utiliza una fórmula polinómica que analiza porcentajes promedio de variación en el valor de unidades nuevas, el precio del gasoil, el salario de convenio de la UTA, los índices de variación de precios (IPC) y los subsidios otorgados en el período.
El Órgano de Control de Santa Fe capital emitió el Dictamen N° 07/26, confirmando que «la variación de costos supera el porcentaje previsto (5%)», lo que habilitó esta nueva redeterminación.
El debate por el boleto llegó al Concejo
Como era de esperar, este nuevo aumento generó un «chispazo político» en el Concejo de Santa Fe, reviviendo el debate sobre la crisis del sistema de colectivos.
El concejal Gastón Restagno (Patria Grande) impulsó un proyecto de comunicación para pedir al Ejecutivo municipal que exija a la Secretaría de Transporte de la Nación la «inmediata restitución del Fondo Compensador al Transporte del Interior». También solicitó que el municipio se pronuncie públicamente sobre la «discriminación presupuestaria» que sufre la ciudad en materia de subsidios. Sin embargo, el interbloque oficialista no acompañó con los votos necesarios para tratar esta comunicación.
«El nuevo aumento de la tarifa se comunicó un viernes, entre gallos y medianoche, cuando la gente volvía a sus casas, cansada del día laboral, de tomarse dos colectivos diarios, sumado a que la está pasando mal porque no llega a fin de mes», fustigó Restagno. El edil enfatizó la dificultad que enfrentarán los santafesinos, con un costo mensual para ir y volver del trabajo que superaría los 80 mil pesos, y advirtió sobre la compleja tarea de recomponer el sistema y garantizar el derecho a la movilidad.
La postura del oficialismo
En respuesta a las críticas, la concejala oficialista María Beatriz Barletta defendió la gestión: «Este Cuerpo ya se manifestó al respecto el año pasado, a instancias de una propuesta del Interbloque ‘Unidos’ acerca de la devolución (a Nación) del Fondo Compensador». La edila agregó que, a pedido del intendente Poletti, continúan trabajando en la comisión de Servicios Públicos la prórroga de la emergencia en movilidad.
Barletta ratificó la política de la actual gestión en transporte, recordando que al asumir el Dr. Poletti, «la flota de coches estaba en pésimas condiciones, y a ello se sumó la eliminación del Fondo Compensador». Además, mencionó el significativo incremento del precio del combustible y los sueldos de los choferes como factores que impactan directamente en el sistema.
Para finalizar, la concejala destacó el esfuerzo financiero municipal, señalando que «el municipio lleva aportados de forma acumulativa unos 3.300 millones de pesos». No obstante, reconoció que «a la par de esto debe valorarse el esfuerzo que hacen los usuarios para costear el costo del boleto».
