El consumo en Argentina registró un crecimiento marginal del 0,1% interanual en abril, según el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), interrumpiendo una racha negativa trimestral. Este leve repunte se dio gracias a la desaceleración de la inflación, aunque la facturación de bienes durables sigue sin reactivarse pese a la baja de las tasas de interés.
Consumo argentino muestra una leve recuperación en abril, impulsado por ingresos reales
El consumo en Argentina registró un crecimiento marginal del 0,1% en la comparación interanual (i.a.) durante abril. Asimismo, el indicador desestacionalizado evidenció un avance algo más significativo del 1,6% respecto a marzo, una vez descontados los efectos estacionales habituales que impactan el consumo a lo largo del año.
Según el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), estos datos se explican en parte por un ingreso nominal promedio por hogar de $ 3.010.000 en el período analizado. Este monto representa un avance real del 0,2% en comparación con marzo de 2026, y se alinea con una inflación que «aminoró su aceleración luego de más de un semestre de crecimiento», con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,6% en el mes de referencia.
El factor inflación y el estancamiento del crédito
Pese a la desaceleración inflacionaria, la entidad empresaria advierte que la baja de tasas de interés, sobre las cuales el Gobierno Nacional deposita expectativas de recuperación de la actividad económica, no se ha traducido en una reactivación de la oferta de crédito. Esta situación «pone así un límite al consumo de durables por parte de los hogares».
Corte de la racha negativa y estacionalidad
El crecimiento registrado en abril interrumpe una tendencia de variaciones interanuales negativas observada durante el primer trimestre. No obstante, la CAC recuerda que cualquier indicador necesita tiempo para confirmar una nueva tendencia. Además, la cámara señala que el primer semestre de 2025 presentó una «base de comparación alta».
Se destaca también que «marzo es un mes de elevada estacionalidad inflacionaria dada, entre otras cosas, por el comienzo del año escolar». En este contexto, el dato de abril supone «darle aire a los ingresos reales de los hogares y, con ello, a su capacidad de consumo». El reporte de la CAC expone que «el ingreso disponible de los hogares acumula dos meses de variación interanual positiva en comparaciones contra meses de 2025 donde ya había sucedido una recuperación en niveles tras el fuerte descenso de 2024».
Desempeño por rubros
Al analizar el desempeño de los rubros que componen el Índice de Consumo, la CAC advierte sobre «movimientos diferenciales».
Indumentaria y calzado: Este rubro mostró un crecimiento estimado del 6,4% interanual. El consumo en esta categoría se sitúa en niveles superiores a los registrados en 2025.
Transporte y vehículos: Durante abril, este segmento experimentó una caída interanual del -4,1%, contrarrestando el crecimiento del índice general. El rubro continúa mostrando un estancamiento en el patentamiento de automóviles.
Recreación y cultura: Se registró una caída del 0,8% interanual. Esta disminución se compara con un punto alto de la serie, como fue abril de 2025, que a su vez había evidenciado una fuerte recuperación del +29,9% respecto a abril de 2024.
Vivienda, alquileres y servicios públicos: Se estimó un crecimiento del 3,2% en abril en comparación con el mismo mes de 2025. Dentro de este rubro, la demanda eléctrica sigue recuperándose tras varios meses de caída interanual.
