Martín Rapetti: «Argentina está condenada a tener una matriz económica diversificada, su camino va a ser con industria»

El reconocido economista Martín Rapetti, director Ejecutivo de Equilibra Consultores, expuso en la conferencia «Fabricar Futuro», organizada en Santa Fe por el gobierno provincial y la Federación Industrial. Durante su participación, Rapetti enfatizó que Argentina requiere una matriz económica diversificada, donde la industria potencie los recursos naturales para un desarrollo sostenible. Además, abordó la importancia de la sostenibilidad fiscal y el acceso a los mercados de crédito como pilares del crecimiento.

Una matriz económica diversificada y el rol de la industria

Argentina, con 46 millones de habitantes, está «condenada» a poseer una matriz económica diversificada, ya que un par de recursos naturales no son suficientes para garantizar su desarrollo. Así lo sostiene Martín Rapetti, director ejecutivo de Equilibra Consultores, investigador del Conicet y profesor universitario. El economista enfatiza la necesidad de que la industria se apalanque en estos recursos para transformarlos, descartando la idea de que la economía «dio la vuelta» basándose en los datos actuales. La clave de la sostenibilidad fiscal, a su juicio, reside en el acceso a los mercados de crédito, que es el indicador de la percepción de solidez fiscal por parte de los inversores.

En el contexto del desarrollo económico comparado, Rapetti explicó durante la conferencia «Fabricar Futuro», organizada por el gobierno de Santa Fe y la Federación Industrial, que algunos países pequeños pueden alcanzar buenos niveles de vida con industrias específicas basadas en recursos naturales, como naciones petroleras o agroindustriales como Nueva Zelanda o Uruguay. Sin embargo, para países más grandes como Argentina, con 46 millones de habitantes, es «imposible pensar que con un par de recursos naturales se va a salvar». Por lo tanto, el camino debe incluir una industria que desarrolle la agroindustria, el sector energético y la minería, además de los servicios, cuya importancia en el comercio y consumo global es muy alta.

La necesidad de generar divisas y absorber mano de obra

Uno de los desafíos fundamentales para Argentina es generar las divisas necesarias para el funcionamiento de una economía demandante. Para Rapetti, esto requiere actividades productivas de alto valor agregado que también absorban una importante cantidad de mano de obra. Si bien los servicios del conocimiento representaron una gran transformación de la estructura productiva argentina en los años 2.000, emplean personal de alta calificación, lo cual, aunque positivo, no resuelve la problemática de los conurbanos. En este sentido, el economista sugiere pensar en otros servicios, como el turismo, que representa una «escalera de desarrollo» para personas con menor calificación o de orígenes más humildes.

Desafíos para el desarrollo industrial

Respecto a lo que Argentina necesita para desarrollar su industria, Rapetti indicó que el desarrollo productivo, en buena medida, implica la asignación de recursos estatales a sectores estratégicos con potencial de ganancias de productividad. Reconoció que actualmente el Estado se encuentra en una situación de «mucho estrés fiscal», habiendo realizado un ajuste considerable y aun así sin conseguir financiamiento para cubrir sus deudas. Sin embargo, sostuvo que es posible implementar políticas sin la necesidad de invertir excesivos recursos. Un ejemplo es una política de apertura comercial, necesaria para Argentina, que puede ser utilizada tanto para reducir precios como para evitar dañar «toda la entramada productiva». El economista sugirió que «varias cosas que se han hecho se podrían haber evitado y podrían haber hecho menos daño a la industria».

El análisis de la actividad económica y la inflación

Rapetti desmintió la percepción de un rebote económico en marzo. Si bien la actividad de ese mes mostró un leve repunte, el anticipo de actividad de Equilibra para abril indica una retracción. El especialista enfatizó que no se puede juzgar la aceleración o desaceleración de la inflación o el crecimiento de la actividad por un solo mes, requiriendo una observación más prolongada. Aclaró que, si bien una recuperación podría gestarse, la información actual no permite afirmar una salida o recuperación. Los datos de los últimos meses revelan una economía «deprimida» si se excluyen los sectores agropecuario, minero y energético.

En cuanto a la evolución de la inflación, que creció en meses recientes y desaceleró en abril, Rapetti explicó la métrica de «inflación subyacente» de Equilibra. Esta elimina los precios regulados, estacionales, carne y educación del índice general, dado que sus fluctuaciones distorsionan las tendencias reales. Por ejemplo, la aceleración inflacionaria de finales del año pasado e inicios de este se explicó por ajustes tarifarios, subas de la carne y educación en marzo. Excluyendo estos componentes, la aceleración subyacente, impulsada por el tipo de cambio, fue «muy tenue», pasando de 1.9% o 2% mensuales en junio del año pasado a 2.5% en marzo, y luego cayendo a 2.3% en abril. Para mayo, Equilibra proyecta un 2.4%. En síntesis, Rapetti no anticipa una inflación del 3% ni cercana a cero, sino más bien estable en el rango del 2% actual.

El estancamiento económico y las inversiones

Para el resto del año, el economista proyecta un escenario de estancamiento de la actividad, si se excluyen los sectores agropecuario, minero y energético, sin signos de cambio. No se vislumbra un «rebote en forma de boom», sino más bien «estancamiento o una recuperación suave en algunos sectores» hasta las elecciones.

Respecto al último informe que ubicó a Argentina como el último país en el ránking de recepción de inversiones extranjeras, Rapetti identificó varias causas. Señaló la incertidumbre política en diversos aspectos, incluido el temor a la elección de un gobierno no promercado en 2027. También mencionó dudas sobre la sostenibilidad social del modelo del actual gobierno y las consecuencias de una economía que no incluya a la población, además de cuestionamientos sobre un gobierno que «se pelea a la luz del día». A estas razones se suman factores estructurales, como el historial negativo de «muchos cambios» en Argentina, lo que genera desconfianza en los inversores.

Sostenibilidad fiscal y el acceso al mercado de crédito

En cuanto a la sostenibilidad de la estrategia económica, más allá de lo social, Rapetti observó que la situación fiscal «se ha resentido por la caída de la recaudación», producto del estancamiento de la actividad. Otro aspecto cuya dinámica no considera sostenible es el tipo de cambio. Actualmente, el gobierno no estaría «pisando» la divisa, sino que la compra para mantenerla estable ante una oferta elevada de dólares financieros y del sector agropecuario. No obstante, Rapetti anticipa que en algún momento habrá más demanda que oferta en el mercado cambiario, lo que impulsará una suba del dólar para su acomodación.

Este escenario podría materializarse a partir del segundo semestre, cuando convergerán dos elementos que generarán mayor demanda de divisas: el cambio en el ciclo del agro, que reducirá su oferta, y el inicio del año electoral, un período en el que la compra de dólares suele ser un «refugio» para la gente, incrementando la demanda. Este podría ser un «buen momento en donde suba el dólar».

Respecto a las «luces de alarma» en el ámbito fiscal, Rapetti se refirió a la discusión sobre la contabilización de las letras, un tema conocido desde el año pasado, donde existe «más de un punto de diferencia» con las estadísticas oficiales. Si bien la debilidad de la actividad económica impactó negativamente en las cuentas fiscales —a pesar del ajuste «brutal» del gasto que mantuvo el equilibrio—, el economista subrayó que la situación fiscal en Argentina debe analizarse a través del riesgo país y el acceso a los mercados. Es posible tener un déficit, pero si este se financia con el mercado, no constituye un problema. Argentina, aunque en equilibrio financiero (incluso «maquillado») y con una caída de gastos no sostenible, no tiene acceso a esos mercados. Por lo tanto, la clave reside en el financiamiento, ya que «si tenés financiamiento de los mercados es porque la gente percibe que vos sos sostenible fiscalmente, eso es lo importante».


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