Ley de Cuidacoches: el Oficialismo en Diputados de Santa Fe impulsa reformas que la devolverían al Senado
La Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe centrará esta semana su agenda en la definición del proyecto sobre cuidacoches, una iniciativa ya aprobada por el Senado que cuenta con tratamiento preferencial para ser debatida este jueves. Previamente, el miércoles, se realizará un plenario conjunto de tres comisiones para abordar la problemática, con la participación de diversos invitados.
Esta reunión ampliada congregará a la Comisión de Seguridad Pública, la Comisión de Presupuesto y Hacienda y la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General. En ella, se recibirán a representantes de la Pastoral Social de los Arzobispados de Santa Fe y Rosario, quienes han manifestado una postura crítica respecto a la regulación de la actividad de los denominados «trapitos» o cuidacoches. Posteriormente, la comisión escuchará a los delegados del Foro contra la Impunidad y por la Justicia, quienes han solicitado exponer sobre esta problemática social que impacta, de manera particular, en los grandes centros urbanos.
El proyecto aprobado por el Senado
El Senado, tras varias semanas de debate y una reunión con tres ministros del Poder Ejecutivo, dio luz verde a un proyecto presentado por el representante de Rosario, Ciro Seisas. La iniciativa propone incorporar artículos al Código de Convivencia provincial.
Las reformas aprobadas por el Senado contemplan sanciones e incluso la posibilidad de arresto para aquellas personas que, sin la debida autorización, ejerzan la actividad de cuidacoches en calles de ciudades donde dicha práctica esté prohibida. La implementación de las acciones por contravenciones recaerá en los municipios, que actuarán como actores contravencionales públicos, excluyendo la intervención de cualquier otra autoridad, sin perjuicio de la actuación del querellante particular cuando corresponda.
Luego de las exposiciones de la Pastoral Social y el Foro, el bloque Unidos definirá su posición para llevar al recinto e intentará consensuar posibles modificaciones con el Senado. En la oposición, también existen posturas divididas sobre la temática.
Posturas divergentes en la Legislatura
Dentro del bloque Unidos, el diputado Walter Ghione (referente del espacio Uno) ha expresado su opinión. Ghione, quien también es pastor evangélico, declaró a El Litoral: «Mi postura es personal, tanto en mi rol de legislador como de pastor. La comunidad evangélica no tiene una autoridad central que establezca una única posición para todos sus integrantes, por lo que no puedo hablar en nombre de todos los evangélicos ni atribuirles una visión uniforme sobre este tema. Tampoco se trata de contradecir a la Iglesia Católica ni de generar una confrontación entre credos. Simplemente aporto una mirada cristiana diferente».
El legislador enfatizó su visión crítica sobre la propuesta: «Desde esa perspectiva, no creemos que la regulación de la actividad de los trapitos represente una verdadera solución ni un camino de dignificación para las personas. Por el contrario, entendemos que perpetúa situaciones de informalidad que muchas veces terminan vinculadas a la extorsión, las adicciones o el control territorial de determinados espacios públicos».
«La pobreza merece nuestra solidaridad, nuestro compromiso y políticas que generen oportunidades reales», afirmó Ghione. «Pero creemos que existe una diferencia entre acompañar al que está en situación de vulnerabilidad y resignarse a que permanezca indefinidamente en actividades que no promueven su desarrollo ni su integración plena a la sociedad». El legislador añadió, según El Litoral: «No romantizamos la pobreza ni consideramos que la marginalidad deba convertirse en una identidad permanente. Nuestro desafío como sociedad debe ser construir caminos de restauración, trabajo genuino y dignidad para todos».
Audiencia con representantes Municipales
En el marco de la Cámara de Diputados, y durante una reunión ampliada, se escuchó a los representantes de diversos municipios afectados por la problemática, quienes solicitaron modificaciones al texto aprobado por el Senado.
Al concluir el encuentro, Martín Rosúa, presidente de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara y encargado de las invitaciones, afirmó: «Fue una buena reunión, vamos a trabajar ante el reclamo de los intendentes». Por su parte, la socialista Lionella Cattalini, vicepresidenta de la misma comisión, precisó: «Pidieron cambios porque entienden que los municipios no tienen la estructura suficiente para instar la acción en estos casos de contravenciones».
La Cámara de Diputados había convocado a secretarios de Control de ocho municipios. Sin embargo, dos intendentes asistieron personalmente: Leonardo Viotti, de Rafaela, y Miguel Weiss Ackerly, de Santo Tomé. Por la ciudad de Santa Fe participó el secretario de Gobierno, Sebastián Mastropoalo, y por Rosario, el secretario de Control, Diego Herrera. También se sumaron secretarios de Reconquista, Villa Gobernador Gálvez, Venado Tuerto, Villa Constitución y un representante del municipio de Esperanza.
Mastropoalo destacó que la ciudad de Santa Fe tiene censados a los cuidacoches, pero manifestó su objeción a que la acción primaria recaiga completamente en los municipios.
Los diputados de Unidos se comprometieron a trabajar durante la semana para alcanzar un acuerdo interno que, a su vez, logre el respaldo del Senado y permita la sanción definitiva de la norma antes del fin de semana.
