En el corazón del Barrio Sur, el casco histórico de la ciudad atesora la Plaza de las Tres Culturas, un verdadero punto de encuentro para santafesinos y visitantes. Este emblemático espacio aglutina sitios de visita obligada como el Convento de San Francisco, el Museo Histórico Provincial y el Etnográfico. A pocos metros, esta zona se complementa con la Casa de Gobierno, el Palacio de Justicia, la Plaza 20 de Mayo, la Catedral Metropolitana y el conjunto del Colegio de la Inmaculada Concepción y el Santuario Nuestra Señora de los Milagros, que conforman la célebre Manzana Jesuítica.
Regresando a la Plaza de las Tres Culturas, entre sus múltiples tesoros históricos, se encuentra un singular reloj de sol. Emplazado en 1997 por el Centro de Observadores del Espacio (CODE) y otras entidades, esta pieza resulta enigmática por su diseño y su capacidad de marcar el tiempo desde la física y la astronomía. Posee un «Gnomon» (varilla) orientado hacia el Polo Sur y una Esfera o Cuadrante donde se graban las líneas horarias. La sombra proyectada por el Gnomon, a medida que la Tierra gira, indica la hora. Sin embargo, este valioso reloj solar sufre desde hace tiempo las consecuencias del vandalismo: le sustrajeron dos partes de mármol de tipo Negro Brasil de su cuadrante, presenta pintadas, grafitis y pegatinas, y le faltan los bolardos que rodeaban La Esfera.
El informe de la Defensoría
Durante 2024, la Defensoría del Pueblo de Santa Fe realizó un exhaustivo relevamiento fotográfico de todo el Paseo de las Tres Culturas. Además del reloj de sol, este paseo alberga la Fuente de las Américas, la Fuente del Querubín, el Monumento a Juan de Garay y el de San Francisco de Asís, junto a bustos de personalidades notables y diversas esculturas.
El informe de la Defensoría calificó el estado de conservación del reloj de sol como «regular» debido a la falta de placas en su revestimiento y las «esferas de cemento» desaparecidas. Con respecto a la Fuente de las Américas, se advirtió la falta de limpieza y que no funcionaba al momento del relevamiento. La Fuente del Querubín también fue catalogada en estado «regular», con manchas de óxido y «fuera de servicio». De hecho, ninguna de las dos fuentes está operativa a la fecha. Un reciente relevamiento de El Litoral ratificó todas estas observaciones, demostrando que los problemas en este importante patrimonio urbano para los santafesinos persisten desde hace al menos dos años. Esta situación cobra especial relevancia ante la proximidad de los Juegos Suramericanos 2026, que traerán a miles de visitantes interesados en conocer los lugares más emblemáticos de la capital provincial.
La Municipalidad y el mantenimiento de los espacios públicos
En diálogo con El Litoral, Pablo Digiorgio, subsecretario de Intervenciones Urbanas municipal, explicó el plan de trabajo para los paseos públicos de la ciudad. Contó que la Municipalidad tiene a su cargo el mantenimiento de casi 270 espacios públicos en todo el ejido urbano, incluyendo áreas con juegos y mobiliario urbano, con un trabajo que generalmente avanza de sur a norte.
Dentro de este plan anual, existe un subprograma específico que aborda lugares puntuales de cara a los Juegos Odesur. Este programa se enfoca en la reparación y el mantenimiento de veredas, mobiliario y juegos en sitios estratégicos. «Es algo que viene como ?enganchado? al programa anual. Sin descuidarlo, redireccionamos el foco y el trabajo hacia lugares públicos puntuales, en vista a la proximidad de los Juegos Suramericanos», detalló el funcionario.
En detalle: la recuperación del reloj de sol
En línea con este enfoque, y respecto al vandalizado reloj de sol del Paseo de las Tres Culturas, Digiorgio explicó que la Municipalidad realizó un relevamiento propio de su estado. Se confirmó que las placas son de mármol Negro Brasil, con mate texturado, y que la varilla mide unos 4,80 metros de largo por 2,40 metros de alto.
Desde la Municipalidad, están en contacto con empresas expertas en arte sacro para el suministro de estos mármoles. Si bien se analiza la reparación de las piezas faltantes, uno de los proveedores recomendó el recambio total de todos los mármoles para asegurar que la textura del material sea uniforme. «Si reemplazamos las placas que fueron vandalizadas por nuevas, la textura del material no será la misma. Lo ideal sería el recambio total, pero también estamos analizando la reparación de las partes rotas. Son dos opciones: seguramente, primero se haría el reemplazo de partes y luego el reemplazo total de los mármoles», comentó Digiorgio. La reparación de las partes se realizaría «entre julio y agosto», antes de los Odesur de septiembre.
Pero la intervención no se limita a las placas. También se deberá reparar el cuadrante, que es la base circular horizontal de hormigón. «Al cuadrante habrá que retratarlo, y también intervenir todo el entorno. Estamos buscando fotos históricas de los bolardos, que también fueron vandalizados, para colocar unos iguales a los originales. Hoy lo que queda es la caladura donde se colocan los bolardos. En todo esto, estamos trabajando», aseguró. Una vez recuperado el reloj, está previsto colocar una plaqueta que explique quién lo impulsó, sus características, componentes y significado, «justamente para que la gente entienda, dimensione su valor y su atractivo que es histórico, pero también turístico», añadió el subsecretario.
¿Qué pasa con las fuentes?
Consultado sobre las dos fuentes, el subsecretario confirmó que ambas están fuera de servicio. Sin embargo, no descartó su posible puesta en funcionamiento. «Debemos coordinar con Aguas Santafesinas S.A. el cambio de una cañería que es la que provee de agua a las dos fuentes. Ya contamos con las bombas para conectarlas», adelantó.
«Es cierto que los Juegos Odesur están a muy poco tiempo. Pero todo lo que hagamos en materia de mantenimiento y restauración de espacios públicos, queda para el disfrute de todos los santafesinos. El intendente (Juan Pablo Poletti) nos insiste siempre en esto», concluyó Digiorgio, enfatizando el compromiso municipal con la recuperación de estos valiosos espacios.
