El pasado lunes, ante el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el resto del gabinete provincial, el ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, expuso el Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático. Esta iniciativa, formalizada en el Decreto 0959, está organizada en 9 sectores que totalizan 35 medidas, con 139 indicadores de seguimiento y resultados.
El plan se inscribe en la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global, una normativa que define a Argentina como parte firmante de los Acuerdos de París sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Según Estévez, este plan estratégico permite al Estado santafesino cumplir tanto con la legislación nacional como con los compromisos internacionales asumidos por Argentina. Compuesto por nueve medidas que se desglosan en 35 acciones, el programa involucra a todos los ministerios del gobierno de la Provincia de Santa Fe. Contempla el rol de la producción, la salud pública, la necesidad de infraestructura y la anticipación a los riesgos asociados al cambio climático, como grandes sequías, olas de calor, inundaciones y la aparición de nuevas enfermedades, siendo el dengue un ejemplo concreto.
Producción y ambiente
Enrique Estévez subrayó que «producción y ambiente son dos caras de una misma moneda». Explicó que los sectores productivos, ya sean industria, agricultura o ganadería, deben integrar el componente ambiental en sus estrategias para evitar las consecuencias negativas del cambio climático, que pueden mermar los resultados productivos. Además, alertó sobre los desafíos del comercio exterior: el incumplimiento de determinados estándares de conservación o cuidado ambiental, por ejemplo, podría impedir la exportación de productos a mercados como el de la Unión Europea.
El Gobierno de la Provincia de Santa Fe ha intensificado sus esfuerzos en este ámbito. La reciente Agroactiva evidenció el vasto potencial de desarrollo e investigación no solo en la agricultura y la ganadería, sino también en toda la industria vinculada, demostrando que gran parte de la inversión en innovación está orientada al cuidado ambiental. Los interrogantes centrales giran en torno a cómo producir cuidando la calidad del suelo, evitando la pérdida de nutrientes y conservando la humedad, así como comprendiendo el beneficio de la biodiversidad en los resultados productivos y promoviendo el uso inteligente y reducido de fitosanitarios, una práctica que conjuga el cuidado ambiental con la optimización económica.
Exigencias
En relación con las exigencias internacionales, en particular las de la Unión Europea sobre las huellas de carbono en el comercio, la Provincia de Santa Fe ha lanzado una plataforma de producción sostenible. Esta es la única plataforma pública que ofrece trazabilidad de productos del campo —carne, cuero, cereales— certificando que están libres de deforestación. Esta iniciativa es crucial, dado que a partir del 1 de enero de 2027, la Unión Europea exigirá esta certificación para la importación de tales productos, lo que consolida la importancia del componente ambiental en cualquier estrategia de desarrollo productivo.
Objetivos
Respecto al objetivo de reducir las emisiones de carbono en Santa Fe para el año 2030, el ministro Estévez afirmó que la provincia se adhiere al compromiso asumido por Argentina a nivel nacional. Si bien los números específicos pueden ajustarse en las cumbres mundiales sobre cambio climático, el plan provincial incorpora medidas para reducir la generación de gases de efecto invernadero y para adaptarse a sus consecuencias.
El funcionario resaltó la labor del Estado santafesino y la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro en áreas como la inversión en la modificación de la matriz energética, la construcción de redes de energía renovable y el fomento de los biocombustibles. Estas acciones, según Estévez, generarán resultados positivos a futuro en la disminución de la generación de gases de efecto invernadero por parte de la Provincia de Santa Fe.
