Más de 500 estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) participan desde este miércoles de un relevamiento de personas en situación de calle que se desarrollará durante diez días en distintos sectores de la ciudad. La propuesta, impulsada por la agrupación estudiantil Alde junto con la Secretaría de Extensión, combina formación académica, contacto territorial y producción de información para contribuir al diseño de políticas públicas.
La experiencia se pone en marcha en un momento de fuerte crecimiento de la demanda social en Rosario. En apenas un mes, la Municipalidad de Rosario registró 2.975 intervenciones vinculadas a personas en tránsito o permanencia en la vía pública, un incremento acompañado por una suba del 66 por ciento en los reportes realizados por la ciudadanía y del 110 por ciento en las atenciones por presentación espontánea. En abril desde el Ministerio de Capital Humano difundieron los resultados del Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle con un total de 9.421 personas, de las cuales 800 están en Rosario. Santa Fe, siempre según informaron desde Nación, es la segunda provincia con más personas en estas condiciones después de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
«Vimos la cantidad de personas en la calle y entendimos que no podemos recorrer un par de cuadras sin encontrarnos con alguien en esta situación. A partir de eso decidimos hacer un relevamiento sanitario y estar en contacto con las personas para ser mejores profesionales el día de mañana», explicó a Radio Universidad el referente de Alde, Ciro Camoletto.
La iniciativa propone un abordaje que prioriza el encuentro personal. Los estudiantes, organizados como promotores territoriales, buscarán conocer las trayectorias de vida de quienes atraviesan la experiencia de habitar la calle, identificar si cuentan con ingresos, registrar antecedentes de enfermedades, saber si realizan controles de salud, si poseen historia clínica, si mantienen vínculo con algún centro de atención y si presentan consumos problemáticos.
«La idea es poder conocer a la persona, conectar desde la humanidad y generar un contacto ameno», sintetizó Camoletto.
Además del relevamiento, los estudiantes brindan información sobre lugares de atención y dispositivos de acompañamiento existentes en la ciudad. Una vez sistematizados, los datos se convertirán en un informe que será presentado a la Municipalidad de Rosario con el objetivo de aportar insumos para el diseño de respuestas institucionales.
Una ciudad bajo presión
El trabajo universitario se desarrolla mientras el Operativo Invierno 2026 evidencia un incremento sostenido de las situaciones de vulnerabilidad debido a la crisis económica. Entre refugios municipales y rondas nocturnas se distribuyeron 16.593 viandas durante el último mes, mientras la ocupación de las plazas de alojamiento oscila entre el 90 y el 95 por ciento.
Desde la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat advirtieron que la demanda de ayuda crece de manera sostenida y que los pedidos alcanzan tanto a personas en situación de calle como a familias que requieren asistencia alimentaria o apoyo para sostener el acceso a la vivienda. En la actualidad, cerca de 200 mil personas reciben de manera directa o indirecta algún tipo de asistencia municipal a través de la red de centros Cuidar y centros de salud, y, de acuerdo a diferentes relevamientos, hay 400 que usan los refugios nocturnos que a partir de julio sumarán 60 camas, llegando a una capacidad total de 370.
Formación en territorio
Para la Facultad de Ciencias Médicas, la experiencia también se inscribe en una tradición de trabajo comunitario que caracteriza a la institución. La UNR desarrolló entre 2010 y 2019 los denominados Campamentos Sanitarios, una metodología de aprendizaje y producción de conocimiento en territorio que llevó a estudiantes y docentes a realizar relevamientos epidemiológicos en comunidades de distintas provincias.
En esa década se concretaron 40 campamentos en localidades de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires, con diagnósticos sociosanitarios que alcanzaron a más de 100.000 personas que, en su mayoría, no contaban con datos epidemiológicos sistematizados sobre sus condiciones de salud. Los informes producidos también sirvieron como insumo para impulsar ordenanzas, acciones judiciales y políticas públicas vinculadas con la salud comunitaria.
Más cerca en el tiempo desde la Facultad de Ciencias Médicas recordaron que se sostienen diversas experiencias de inserción territorial, desde trabajos barriales y construcción de viviendas hasta viajes a comunidades del norte santafesino y proyectos de relevamiento ambiental en otras provincias. «Son proyectos para poder formarnos en base a la realidad», sostuvo.
