La ciudad de Santa Fe volvió a mirar hacia el cielo con asombro durante los últimos días de junio de 2026. Vecinos y aficionados a la astronomía fueron testigos de un espectáculo poco frecuente al atardecer: la conjunción entre Venus y Júpiter, dos de los objetos más brillantes que pueden observarse desde la Tierra, que además compartieron escenario con Mercurio en una llamativa alineación aparente.
Las excelentes condiciones meteorológicas que se registraron en la capital provincial permitieron que este fenómeno astronómico, que pudo apreciarse hacia el oeste poco después de la puesta del sol, fuera disfrutado por la comunidad. Aunque popularmente se hable de una «alineación» planetaria, en realidad se trata de una coincidencia visual desde nuestra perspectiva terrestre, generando una postal única en el firmamento.
La conjunción tuvo como protagonistas principales a Venus y Júpiter, que aparecieron muy próximos en el cielo dentro de la región de la constelación de Géminis. A ellos se sumó Mercurio, el planeta más pequeño, formando una brillante configuración de tres mundos que llamó la atención tanto de expertos como de observadores ocasionales que simplemente levantaron la vista.
Estrellas milenarias en buena compañía
Pero el espectáculo celeste no terminó allí. Quienes pudieron observar con atención, e incluso registrar imágenes, también lograron identificar dos destacadas estrellas de la constelación de Leo que se sumaron al panorama: Régulo y Algieba.
Régulo, también conocida como Alfa Leonis, se encuentra a unos 77 años luz del Sistema Solar y posee un tamaño impresionante: su radio es 4,35 veces mayor que el del Sol, alcanzando aproximadamente los 3 millones de kilómetros.
Por su parte, Algieba o Gamma Leonis es una estrella binaria ubicada a unos 122 años luz de la Tierra. Está formada por dos estrellas gigantes cuyas dimensiones equivalen a 29 y 12 radios solares, respectivamente, lo que representa aproximadamente 20 millones y 8 millones de kilómetros de radio.
Los planetas protagonistas, en detalle
En cuanto a los planetas observados, Venus se destacó por su intenso brillo. Con un diámetro de 12.103 kilómetros, es considerado el planeta más parecido a la Tierra en tamaño y, al momento de la conjunción, se encontraba a unos 167 millones de kilómetros de nuestro planeta.
Júpiter, el gigante del Sistema Solar, exhibió su característica luminosidad inconfundible. Con un diámetro de 142.984 kilómetros, es el planeta más grande y masivo conocido en nuestro vecindario cósmico. Durante este fenómeno se encontraba a unos 919 millones de kilómetros de la Tierra, una distancia más de cinco veces superior a la que nos separa de Venus.
Mercurio, el planeta más pequeño del Sistema Solar, también formó parte del espectáculo visual. Su diámetro es de apenas 4.879 kilómetros y actualmente se ubicaba a unos 113 millones de kilómetros de la Tierra, completando esta particular alineación que por unos días le regaló a los santafesinos postales memorables del universo.
