Provincia y municipio destruyeron más de 40 mil dosis de droga secuestradas en allanamientos en Venado Tuerto

En Venado Tuerto, autoridades provinciales y locales llevaron a cabo la incineración de 40.000 dosis de marihuana y 1.200 de cocaína en el crematorio del Cementerio Municipal. El operativo, enmarcado en la aplicación de la Ley de Microtráfico, contó con la presencia del ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, el intendente Leonel Chiarella y el fiscal regional Mauricio Clavero.

La quema de estupefacientes en venado tuerto

El Gobierno de la Provincia de Santa Fe llevó a cabo la incineración de 40.000 dosis de marihuana y 1.200 de cocaína en el crematorio del Cementerio Municipal de Venado Tuerto. La actividad contó con la presencia de destacadas autoridades, entre ellas el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni; el intendente Leonel Chiarella; el fiscal regional Mauricio Clavero; la senadora Leticia Di Gregorio, así como funcionarios provinciales, judiciales, fuerzas policiales y concejales. Durante la jornada, también estuvieron presentes los fiscales Iván Raposo, Mayra Vuletic y Luis Lagioia.

El impacto de la ley de microtráfico y la acción local

En una rueda de prensa, las autoridades enfatizaron la relevancia de esta destrucción de estupefacientes, destacando que es una consecuencia directa de la Ley de Microtráfico, impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro. El intendente Leonel Chiarella subrayó que esta «quema de droga ha sido el resultado de todos los procedimientos y allanamientos que se vienen impulsando en nuestra ciudad en virtud y gracias a la decisión de nuestro gobernador Maximiliano Pullaro que impulsó la ley de Microtráfico. Y de sostener la lucha contra la venta de droga a lo largo y ancho de la provincia».

Chiarella agregó que la concreción de estos operativos es «producto de nuestro equipo de trabajo de la Municipalidad que junto a Nahuel Pasquinelli (delegado del Ministerio de Seguridad) y Leticia Di Gregorio presentamos las denuncias con las direcciones de los lugares donde se vende droga». El jefe del Ejecutivo local detalló el proceso que culmina con la incineración: «se trata de un proceso que comienza con la denuncia, continúa con la investigación, las tareas que lleva adelante la policía de la provincia en conjunto con el Ministerio Público de la Acusación. Y eso continúa con los allanamientos, con la detención de las personas, el derribo de los búnkers y la quema de droga».

Paz social y estrategia provincial contra el narcomenudeo

Tanto el intendente Chiarella como el ministro Pablo Cococcioni resaltaron la «paz social» que genera en las comunidades y en zonas específicas el derribo de un búnker de venta de drogas. El ministro de Seguridad precisó que «la gente llama, denuncia, da información a nuestra policía de investigación y eso permite que ya hayamos derribado 131 búnkers de venta de droga en la provincia a dos años y pocos meses de haberse implementado la Ley de Microtráfico. Ha sido una de las medidas que nos ha ayudado a reducir el delito y la violencia en la provincia de Santa Fe».

En este contexto, Cococcioni explicó que «la ley de Microtráfico nos permite actuar sobre la venta barrial, que genera violencia, impunidad, problemas de convivencia de toda índole. Nosotros trabajamos a nivel de dosis, procedemos cuando encontramos un punto de venta, pero es competencia de la justicia federal seguir hacia arriba la línea de comercialización y dar con los proveedores». El funcionario valoró la intervención estatal, ya que «uno nota casi de inmediato una mejora en la calidad de vida en la sociedad circundante a los puntos de venta. La de Venado no es la misma realidad que la de Rosario, donde alrededor de un punto de venta hay muertos, heridos de armas de fuego, porque hay bandas que se pelean por ese punto de venta de droga».

La mirada judicial y el trabajo coordinado

El fiscal regional Mauricio Clavero enfatizó la importancia de la Ley de Microtráfico, afirmando que «esto no hubiese sido posible si desde diciembre de 2023 no contáramos con la Ley de Microtráfico». Rememoró su experiencia como fiscal adjunto en Rufino, donde «he tratado de brindarle respuestas a los vecinos cuando aún no teníamos este tipo de herramientas ni estos mecanismos».

Con la normativa vigente, Clavero destacó que «podemos decir que les sacamos a los delincuentes la posibilidad de poner 40.000 dosis de marihuana y 1.200 cocaína en las manos de nuestros seres queridos. Sabemos del dolor que causa en la familia la droga. Y este es un hecho relevante, que no podríamos llevar adelante sin el esfuerzo de los hombres y mujeres de la policía». Finalmente, el fiscal resaltó el trabajo conjunto con la justicia federal: «quiero resaltar que acá habría más droga todavía, pero fue derivada en un trabajo conjunto que hacemos con la fiscalía federal, ya que ellos se hacen responsables cuando el secuestro de estupefacientes supera ciertas cantidades. Y con ellos estamos trabajando muy coordinadamente para agarrar a los peces gordos, que es el pedido que nos hacen los vecinos: que detengamos a quienes traen el veneno para que los de abajo lo distribuyan a nuestros seres queridos».


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