Si el sufrimiento frente a Cabo Verde había encendido las alarmas, lo de este martes rozó el milagro deportivo. Argentina estuvo contra las cuerdas durante gran parte del partido, llegó a perder por dos goles y quedó a minutos de una eliminación que habría sacudido al Mundial.

La reacción, sin embargo, fue digna de un campeón. En apenas 13 minutos, Cuti Romero inició la remontada, Messi empató con un golazo y Enzo Fernández, de cabeza, desató la locura para sellar un 3-2 inolvidable y meter a la Scaloneta en los cuartos de final.

El equipo de Lionel Scaloni mostró dos caras completamente opuestas: una que sufrió, cometió errores y estuvo al borde del nocaut, y otra que encontró carácter, fútbol y jerarquía en el momento más crítico. Argentina sigue en carrera y mantiene vivo el sueño del bicampeonato del mundo.


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