Un hombre quedó detenido con prisión preventiva en Santa Fe tras el desmantelamiento de un búnker narco en barrio Coronel Dorrego, donde se hallaron estupefacientes ocultos bajo un colchón. Su pareja, también imputada por la venta de drogas, recuperó la libertad con estrictas restricciones judiciales.
El origen del caso y la investigación policial
El desmantelamiento de un punto de venta de estupefacientes en barrio Coronel Dorrego, en la ciudad de Santa Fe, tuvo su génesis en una denuncia anónima. En junio pasado, la Central de Emergencias 911 recibió un llamado que alertaba sobre maniobras de comercialización de drogas en una vivienda de pasillo con ingresos por las calles Azcuénaga y Matheu.
A partir de esta información, la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) inició una serie de tareas de inteligencia. Estas diligencias permitieron documentar presuntos intercambios de estupefacientes por dinero en el domicilio señalado, consolidando así la hipótesis investigativa.
El allanamiento y los elementos secuestrados
Con la recopilación de pruebas, se obtuvo una orden judicial para ejecutar el allanamiento. El procedimiento se llevó a cabo el pasado 25 de julio, alrededor de las 6:35, cuando personal policial ingresó a la finca de material, situada sobre un pasillo interno entre las calles Sarmiento y Alberdi. En el lugar, los agentes sorprendieron a Eduardo Ariel Morana y a su pareja, Yanina K., quienes fueron aprehendidos.
Durante la requisa exhaustiva de la vivienda, se lograron secuestrar importantes elementos vinculados a la actividad ilícita:
- 93 gramos de cocaína fraccionados en 425 envoltorios de papel satinado, hallados debajo de un colchón en una de las habitaciones.
- 20 gramos de marihuana distribuidos en 45 envoltorios, encontrados dentro de una caja de cartón en la cocina-comedor.
- Una suma total de $ 532.700 en efectivo, de los cuales $ 200.700 estaban resguardados en una caja fuerte negra en la cocina, y el resto distribuido en distintos ambientes del inmueble.
- Nueve teléfonos celulares.
- Dos cámaras de videovigilancia instaladas en el frente de la casa, presumiblemente para monitorear los movimientos externos.
- Paquetes de papel glasé, utilizado para el fraccionamiento de las dosis.
Situación procesal: prisión preventiva y libertad bajo restricciones
Por orden del fiscal Arturo Haidar, titular de la Unidad Especial de Microtráfico, Morana y Yanina K. fueron imputados como coautores del delito de «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización».
En la audiencia de medidas cautelares, la jueza penal Rosana Carrara dictó el encarcelamiento preventivo para Eduardo Ariel Morana. La magistrada hizo lugar al pedido del fiscal Haidar, quien fundamentó la necesidad de la prisión preventiva en la gravedad del hecho y los riesgos procesales, a pesar de la oposición de la defensa.
Por su parte, la situación de Yanina K. fue diferente. La fiscalía y el defensor Carlos Chenna acordaron medidas alternativas que le permitieron recuperar la libertad. Esta decisión se fundamentó principalmente en su rol de cuidadora de sus hijos menores de edad. No obstante, la mujer deberá cumplir estrictas reglas de conducta: fijar domicilio, comparecer mensualmente ante el Ministerio Público de la Acusación y la prohibición absoluta de portar armas o manipular sustancias estupefacientes. El incumplimiento de cualquiera de estas condiciones podría derivar en la revocación inmediata de su libertad y su detención.
