Crisis económica: el 75% de las familias se endeuda para pagar alimentos, salud y tarifas de servicios públicos

La caída del poder adquisitivo y el impacto de la inflación en la economía doméstica provocaron que cerca de la mitad de los argentinos se quede sin recursos antes del día 15 del mes y uno de cada cuatro no supere la primera decena, según el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora. El relevamiento advierte además sobre un fuerte incremento del sobreendeudamiento familiar, donde el 76% de las personas recurre al crédito para cubrir gastos básicos como alimentos, salud y tarifas.

El impacto del ajuste y el peso del endeudamiento familiar

La caída de los ingresos dejó de ser un problema coyuntural derivado de las medidas de aplicación para estabilizar la economía. Lejos de dar paso a un proceso de crecimiento y a una recuperación del poder adquisitivo, se transformó en un problema estructural que generó un desequilibrio macroeconómico al que la administración nacional insiste en restar importancia, tal como ocurre con el sobreendeudamiento de los hogares.

De acuerdo con el Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por Zentrix Consultora en agosto, el 76% de las personas endeudadas recurrió al crédito para cubrir gastos básicos como alimentos, salud, tarifas y servicios. El relevamiento advierte que cerca de la mitad de la población se queda sin recursos antes del día 15 del mes, mientras que uno de cada cuatro llega desfinanciado antes del día 10. Además, el 60,2% contrajo alguna deuda o crédito en los últimos seis meses; el 37,6% califica su situación financiera personal como mala o muy mala, y el 59,4% evalúa de la misma manera la marcha general de la economía del país.

Desfasaje inflacionario y pérdida de recursos

El estudio privado refleja que la mayoría de los consumidores se encuentra al margen de la desaceleración de precios que sostiene el Ejecutivo: el 65,8% afirma que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Indec no refleja con fidelidad los aumentos que afronta en su cotidianeidad, y el 81,2% señala que sus salarios nominales no le ganan a la inflación.

La pérdida de liquidez se profundiza a lo largo del calendario mensual. Según la consultora, el 65% de los argentinos se queda sin plata antes del día 20; el 44,4%, antes del día 15; y el 12,2%, ni siquiera llega al día 5. La brecha social es marcada: en la clase baja, el 87,6% agota sus ingresos antes del día 20, en contraste con el 7,3% registrado en la clase alta. Por su parte, la segmentación etaria muestra que el 83,3% de los jóvenes de 18 a 39 años no llega a esa fecha, frente al 60,3% de los mayores de 60 años.

Cambio en el mapa de preocupaciones sociales

La medición introduce una modificación sustancial en la escala de demandas ciudadanas. Por primera vez en varios meses, la corrupción cedió el primer lugar —retrocediendo al cuarto puesto— y fue desplazada por los ingresos y salarios (50,1%), la incertidumbre económica (49,8%) y el desempleo (40,9%). En contrapartida, la inflación quedó relegada al último lugar entre las diez opciones relevadas, con el 12,7%. Este escenario influye directamente en las expectativas a doce meses, marcadas por la angustia y la falta de previsibilidad en variables clave como el tipo de cambio y la actividad.

Aumento de la morosidad y situación de los deudores

Este cuadro de situación se traduce en una mayor morosidad en el sistema financiero, un indicador crítico para evaluar la salud del consumo interno. El fenómeno responde a la contracción real de los ingresos desde diciembre de 2023 y al encarecimiento de las tarifas de servicios públicos, cuyos incrementos superaron a los índices oficiales.

Un informe de Patria Grande detalla que el 26,9% de las personas con deudas registra atrasos en sus pagos. Esto equivale a 5,6 millones de un total de 20,6 millones de deudores. A su vez, el 16,8% —aproximadamente 3,4 millones de personas— acumula demoras superiores a un año y está catalogado dentro de la categoría de riesgo «irrecuperable».

El relevamiento precisa que en julio de 2026 se contabilizaron 1,7 millones más de morosidad en comparación con el año anterior, evidenciando que las mayores dificultades de cumplimiento se concentran en los sectores de menores recursos: la mitad de las personas catalogadas como irrecuperables adeuda $ 77.900 o menos.


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