Un jurado popular declaró culpable este martes a un joven de 25 años por el crimen de un cambista de 57, asesinado a golpes para robarle dinero en un local céntrico de la ciudad de Santa Fe a principios de 2024. Tras el veredicto unánime en los Tribunales locales por homicidio criminis causa, la familia de la víctima celebró el fallo a la espera de la audiencia de cesura donde la Justicia impondrá la pena de prisión perpetua.
Juicio por jurados en los Tribunales locales
A comienzos de 2024, Carlos Alberto Farías, de 57 años y domiciliado en barrio Pompeya, en la zona norte de la ciudad de Santa Fe, fue asesinado en un local de la peatonal santafesina. Farías se dedicaba a cambiar pesos por moneda extranjera en el microcentro de la capital provincial.
Con la excusa de realizar un intercambio de divisas y concretar un gran negocio, Augusto Joaquín Monzón, de 25 años, lo convocó al comercio. En el interior del lugar, el joven lo atacó a golpes, le robó el dinero que llevaba y escondió su cadáver en un depósito.
Este martes, el asesino fue hallado culpable de homicidio criminis causa en un juicio oral por jurados llevado a cabo en los Tribunales locales. El proceso fue presidido por el juez Pablo Spekuljak. El representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) fue el fiscal Estanislao Giavedoni, mientras que la querella en representación de la familia de la víctima estuvo a nes del doctor Martín Risso Patrón.
La reconstrucción del hecho
El homicidio ocurrió el 21 de febrero de 2024. «Farías fue convocado a las 13.30 por Monzón para hacer un intercambio de divisas en un local de calle San Martín al 2600 que se llamaba California Bay. Por registros fílmicos pudimos determinar que ambos entraron y que a las 15.15 sólo Monzón se retiró, con la camisa empapada y una bolsa en las manos», recordó el fiscal Giavedoni.
Durante el debate, el médico forense detalló las lesiones que la víctima presentaba en la cabeza, las cuales fueron provocadas con un elemento contuso similar a una maza. Asimismo, un perito expuso la ubicación exacta del ataque dentro del local comercial basándose en los rastros hemáticos.
Para la fiscalía se trató de un plan criminis causa sin existencia de pelea previa. Farías, conocido como «Pelusa», no presentaba lesiones defensivas en su cuerpo.
Por su parte, el abogado querellante Risso Patrón sostuvo la hipótesis de la alevosía. «Fue un ataque a traición, sobre seguro. Significa que cualquiera de los golpes que Monzón le aplicó a Farías lo hubiese dejado fuera de combate o provocarle la muerte. Le quebró la base del cráneo», enfatizó.
Prisión perpetua y audiencia de impacto
Para el delito acreditado, el Código Penal contempla una única pena posible que es la de prisión perpetua. La sanción será formalmente determinada en una audiencia de cesura que se realizará en el transcurso de la semana.
Tras la lectura del veredicto, se llevó a cabo la audiencia de impacto. Maximiliano, el mayor de los cinco hijos de Farías, tomó la palabra para agradecer la labor del fiscal y del abogado querellante.
«Tenía una personalidad que te levantaba un velorio, hermano… te hacía reír en un velorio. Todos en la peatonal conocían lo que era. Afortunadamente se hizo justicia», expresó con congoja, y añadió: «No queríamos venganza, queríamos justicia».
