El presidente Javier Milei felicitó este miércoles al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por el triunfo del partido Likud en las elecciones parlamentarias y ratificó la alianza estratégica entre ambas naciones. A pesar de consolidarse como la primera fuerza en la Knéset con 27 escaños, los resultados provisionales con el 99,9% de los votos escrutados dejan abierto el escenario político, ya que el bloque oficialista no alcanza la mayoría absoluta de 61 bancas necesaria para formar gobierno y deberá negociar alianzas.
El saludo de la Casa Rosada
El presidente Javier Milei felicitó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por el desempeño del partido Likud en los comicios parlamentarios. El mandatario argentino publicó un mensaje en la red social X después de que los resultados preliminares ubicaran a dicha fuerza como la ganadora de la contienda, aunque su bloque aún no reúne la mayoría necesaria para gobernar.
«¡Felicitaciones, querido amigo @netanyahu, por la gran elección del @likud_party que volvió a ser la primera fuerza en Israel!», escribió el jefe de Estado, quien destacó el liderazgo de su aliado y reafirmó el vínculo estratégico entre ambos países.
El mensaje del Presidente
«Una vez más has demostrado la fortaleza de tu liderazgo, incluso frente a las encuestas y predicciones en tu contra», sostuvo Javier Milei. La salutación estuvo dirigida al resultado del Likud como fuerza política, mientras permanece pendiente la definición de las alianzas indispensables para conformar el próximo Ejecutivo.
«La Argentina e Israel continuarán siendo aliados estratégicos en contra de aquellos que desafían nuestros valores occidentales», agregó. El mandatario cerró su publicación con la sigla «VLLC», que utiliza habitualmente en sus intervenciones públicas y mensajes en redes sociales.
Un Parlamento sin mayoría definida
Con el 99,9% de los votos ordinarios procesados por la Comisión Electoral Central, el Likud obtenía 27 escaños en la Knéset, asamblea integrada por 120 miembros. El cómputo provisional lo ubicaba como el partido individual con mayor representación, pero sin garantizarle la continuidad al frente del gobierno.
El bloque de fuerzas de derecha y religiosas alineadas con Benjamín Netanyahu sumaba 53 bancas, una cifra que se ubica por debajo de las 61 requeridas para alcanzar la mayoría absoluta. Por su parte, los partidos opositores centristas y de centroizquierda acumulaban 48 representantes, tampoco suficientes para llegar a ese umbral.
El panorama institucional quedó sujeto al escrutinio de los sufragios emitidos por los integrantes de las fuerzas de seguridad y del cuerpo diplomático, además de las complejas negociaciones entre partidos. La distribución definitiva de las bancas determinará las posibilidades reales de reunir los apoyos necesarios para formar el próximo gobierno.
