Mientras Melincué resiste a la laguna, el presidente comunal es campeón en torneo de póker
Así de bizarro como se lee

Insólito

Así de bizarro como se lee, en las últimas horas la cuenta oficial en Facebook de “Torneos” del Casino de Melincué, publicó en su sitio los resultados de un evento realizado a comienzos de semana. El dato es que en el “Poker Monday”, donde hubo 65 jugadores que realizaron 102 recompras y 59 “add-on” para formar una bolsa de 3.675 para repartir entre los siete primeros, quien se llevó el primer premio fue el actual presidente comunal, Gabriel Rébora.

Pablo Rodriguez
redaccion@miradorprovincial.com

El funcionario embolsó por su participación la suma de .000, noticia que está causando gran revuelo por estas horas en el pueblo. Es que una captura de pantalla del posteo del Casino comenzó a circular fuertemente por cadenas de WhatsApp y redes sociales, donde los vecinos plantearon la incompatibilidad moral y ética del cargo que Rébora desempeña con sus actitudes fuera de la comuna.
“No es saludable que el presidente comunal sea un habitual jugador de póker”, “que se ponga a trabajar para sacar el agua de la laguna del pueblo” o “se desconoce con que fondos financia sus vicios” son algunos de los ejemplos de los comentarios recogidos en diferentes redes. Otros también se animan a reprocharle que haya abandonado la comuna en los peores momentos de la inundación de este año para irse a vacacionar a las paradisiacas playas de Cancún.
Finalmente, cabe recordar que Gabriel Rébora carga con dos causas judiciales delicadas sobre su espalda vinculadas al facilitamiento de la prostitución y la trata de personas.
¿Un nuevo caso Sciamaro?
La historia del presidente comunal timbero remite rápidamente a una similar, que sucedió a pocos kilómetros de Melincué, más precisamente en el pequeño pueblo de Hughes, a fines de 2010. Allí, el ex titular del Ejecutivo local, Daniel Sciamaro, fue procesado por malversación de caudales públicos, entre otras imputaciones, y se le trabó un embargo sobre sus bienes de 200.000 pesos.
El polémico mandatario debió abandonar el cargo antes de que culminara, en diciembre de 2011, envuelto en un escándalo de proporciones. Se lo acusaba de dilapidar los fondos públicos en juegos de azar, aunque él decía: “Si jugué fue con mi dinero, no con el de los vecinos de Hughes”.
Tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial para el ejercicio de la función pública fue la pena acordada en un juicio abreviado para el ex presidente comunal y su tesorera Mariana Gutiérrez. Además, Sciamaro debió realizar trabajos no remunerados en el hospital Samco de Hughes mientras duró la condena de prisión condicional.
Sciamaro había asumido sus funciones en diciembre de 2009. Ya en los primeros meses de su gestión se evidenciaron graves desprolijidades en los manejos de los fondos públicos. A raíz de estas irregularidades se terminó produciendo un atraso en el pago de salarios, lo que derivó en un serio enfrentamiento con los empleados comunales que durante la mayor parte de su gestión estuvieron de paro. Paralelamente, el vox populi llegaría a los medios provinciales y nacionales, que terminaron bautizando a Sciamaro como “el intendente timbero”.



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