Le Pecore Nere es un sello editorial joven, rebelde y orgullosamente independiente. Lo es desde su concepción y lo expresa de forma consecuente a través de un catálogo que ha ido creciendo año tras año. Sus publicaciones parecen ir a contramano de los tiempos actuales, expresando libertad, abarcando distintas temáticas y poniendo énfasis en las formas e importancia del mensaje. No en vano su nombre se traduce como “oveja negra” y nació, claramente, con intenciones de destacarse por sobre el resto.
Su locución de origen italiano tampoco es casual, siendo de alguna forma funcional a la esencia, pluralidad y estilo de una firma que también es trasnacional. “Le Pecore Nere” posee una sede en Rosario (Argentina) y la otra en Cosenza (Italia) administradas, ante todo, por dos grandes amigas.
La primera de ellas, Regina Cellino, nació en Venado Tuerto en 1987, es profesora en Letras y escritora; mientras que la segunda, Maria Pina Iannuzzi es una traductora y editora italiana nacida en Altomonte en 1983. Se conocieron hace más de diez años en el marco del Doctorado en Literatura y Estudios Críticos de la Universidad Nacional de Rosario, momento en el que imaginamos comenzaron a bosquejar los primeros rasgos de la editorial. El sello se lanzó en 2017 de manera local, mientras que tuvo que esperar dos años más para su desembarco oficial en la ciudad de Cosenza.
“Para nosotras, ser la oveja negra implica leer lo que incomoda, pensar fuera del rebaño, crear comunidad con quienes también buscan otros caminos e interrogar lo establecido”, afirman las gestoras a través de las redes sociales.

La escritora María Clara Vickacka.
Le Pecore Nere ha publicado en estos nueve años obras originales y traducciones, en formato papel y en electrónico. Tiene diferentes colecciones como Narrativa, Poesía, Catálogo y Libros álbumes y dentro de ellas series como «Esmeraldas y Leones», «Pasajes», «Tinta negra».
Sus publicaciones eligen alejarse de las grandes cadenas y destacarse en librerías más modestas y cercanas a su público. Gran parte de su éxito radica en esa característica, que potenció, sin lugar a dudas, la recomendación y publicidad de boca en boca, sobre todo en aquellos productos cercanos a la literatura infantil y orientados a las primeras infancias.
Bajo esa colección encontró un gran nicho de lectores, muchos de ellos, educadores y profesionales dedicados a la niñez. Su primer gran éxito fue “¡Yo puedo solo!”, de Manuela Garbarini y la ilustradora Carolina Yuale (traducido al italiano como “Io posso”).
“El libro, inspirado en la filosofía Montessori, el método Pikler, la educación libre y la crianza respetuosa, es una invitación a resignificar al niño como el gran maestro, recordando que él/ella guarda dentro de sí una guía sagrada de evolución: el patrón para su propio desarrollo”.
A este le siguieron, entre otros: “¡Yo vivo así!” de la misma dupla, “¿Quién soy?” de Garbarini y Belén Rodriguez Peña, “El juego del silencio” de María Laura Mura y dibujos de Adele Manuti, “Amelia” de Soy un garabato, “Mi propia naturaleza” de Carol Tejerina, “Brisa de otoño” de Beatriz Ré e Irene Singer; “Lara pestañas largas” de Rosana Guardará y María del Pilar Moreno; y las más cercanas en el tiempo “Superhérua” de la dupla compuesta por Verónica Laurino y Polly Boyle; “De negro a color” de la autora Laura Vilche junto a Belu Rodriguez Peña; y “¡Hola soy Lorenza!” de Regina Cellino y Rodriguez Peña.
Incluso durante la pandemia del 2020 y con el fin de acercar y trazar puentes con su público, “Le Pecore Nere” lanzó en Italia y Argentina, el ebook de descarga gratuita “Cuentos para despertar niños y niñas de hasta 200 años”. Un conjunto de relatos compilados por Petunia Mendes e ilustrado por talentosos artistas santafesinos.
Hace apenas unos días y bajo la colección Signos, la editorial ha renovado su catálogo con el lanzamiento de “El Almendro”. El trabajo, con guion de Clara Vickacka y arte a cargo de Cecilia Varela, es un viaje poético a través de los ciclos de la vida y la naturaleza. “Un libro que nos invita a detenernos, observar y descubrir que todo está en constante transformación. Un cuento para leer con los ojos y el alma, para compartir entre generaciones y para reencontrarnos con la maravilla de lo simple. ¿Alguna vez soñaste con ser otra cosa? Un libro sobre la magia de transformarse y fluir con la naturaleza”.
“El Almendro”, al igual que el resto del catálogo de la editorial, puede adquirirse a través de su tienda virtual (https://lepecorenereeditorial.mitiendanube.com/) así como en librerías amigas. Para más información pueden contactarse a: instagram.com/lepecorenereeditorial/

El libro
“El Almendro” se presenta con una edición muy cómoda, completamente a color, con tapa dura y con una extensión de 44 páginas dispuestas en el clásico formato de 23 x 15 cm. Algunas de ellas se despliegan, permitiendo que el arte de Varela se extienda y destaque mucho más.
En líneas generales Clara Vickacka como escritora nos cuenta los anhelos del árbol cuyas llamativas flores, de tonos blancos y rosados, anuncian la llegada de la primavera.
El almendro sueña con ser diferente. Hay tanto para elegir en el mundo que lo rodea que se toma su tiempo; mientras, la naturaleza sigue su camino dispuesta a sorprenderlo tanto a él como a nosotros como lectores. Una premisa en apariencias sencilla, en sintonía con el gran propósito de la obra que es redescubrir y poner en valor aquellos acontecimientos que por simples suelen pasar desapercibidos,
“El libro tiene el nombre de un árbol porque a mí me encanta escribir sobre la naturaleza, sobre las flores, sobre los árboles, sobre los insectos que andan siempre rondando por ahí. Este árbol, el almendro, tiene una particularidad. Hace algo que lo ayuda a que pueda dar mucho, muchos frutos. Pero claro, a veces también quiere ser otra cosa, no solamente árbol. ¿Puede un árbol ser otra cosa? Como nos pasa a nosotros que queremos esto, aquello, lo otro o lo demás allá. Bueno, en el libro se van a poder enterar de todas las cosas que sueña el almendro y les va a encantar”, mencionaba Vickacka, días previos a su publicación.

Cecilia Varela, la ilustradora.
La dupla de artistas
María Clara Vickacka nació en Buenos Aires y vive en la Patagonia desde hace años. Docente y escritora, ha publicado poesía y narrativa inspiradas en Tierra del Fuego, donde encontró historias que se transformaron en libros. Entre sus obras destacan “Giroscopios” (2015), “Romance de la Duquesa” (2019), “La casa de los carámbanos” (2023, distinguido por la Fundación Cuatrogatos en 2024) y “En mi Jardín” (2024). Su poesía para adultos está reunida en “La geometría del agua” (2023), y sus textos han integrado diversas antologías. Es parte de la Asociación Civil «Ushuaia anda leyendo», donde colabora como secretaria y tallerista.
Cecilia Varela nació en Buenos Aires, Argentina. Estudió Bellas Artes y durante algunos años se dedicó a la pintura y el dibujo. En 2002 emigró a México, donde vivió cerca de ocho años, allí se desarrolló en la ilustración editorial. En 2007 ganó el primer premio del catálogo de Ilustradores de Conaculta. Su trabajo ha sido publicado en diversas editoriales alrededor del mundo. Actualmente vive en la provincia de Córdoba, en un pueblo en las sierras, allí tomó contacto con otro modo de vida con mayor contacto con la naturaleza y sus ciclos, con otros ritmos y saberes que le gusta apreciar
