Gastón Rodrigo Mieres, de 35 años, fue imputado por «abuso sexual simple» tras agredir a una mujer en el ascensor de un edificio de oficinas ubicado en calle Sara Faisal al 1700, en el sur de la ciudad de Santa Fe. La jueza penal Cecilia Labanca dictó la prisión preventiva sin plazos para el acusado, quien permanecerá detenido en los tribunales locales.
La audiencia se llevó a cabo este martes al mediodía, con la presencia de la fiscal Luciana Escobar Cello, de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas) del MPA. Los abogados defensores, Clemente Rodríguez Moreno y Alejo Almirón Petrone, consintieron la medida cautelar.
La agresión en el ascensor
El hecho ocurrió el martes 17 de septiembre. Según la acusación, Mieres ingresó al edificio mediante engaños y, tras merodear por los pisos superiores, regresó al hall de entrada. Allí aguardó hasta que la víctima llegó y se dirigió al ascensor. Mieres la siguió, ingresó con ella y, una vez que las puertas se cerraron, la abordó violentamente, tapándole la boca con una mano mientras cometía el abuso con la otra. La mujer forcejeó, pero el ataque continuó hasta que el ascensor se detuvo en el segundo piso. El agresor huyó por las escaleras.
Testimonio y lesiones
La víctima, cuya identidad se preserva, declaró a puertas cerradas en la sala 3 del Palacio de Justicia, manifestando temor por lo sucedido. Previamente, había brindado un relato detallado a la policía y aportado las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio. Un médico policial constató lesiones en la espalda, manos y rostro de la mujer.
Investigación y detención
Los gritos de la víctima alertaron a quienes se encontraban en las inmediaciones, quienes la asistieron y dieron aviso a la Central de Emergencias 911. La Policía de Acción Táctica y personal de la Motorizada intervinieron en el caso. Las cámaras de seguridad del edificio fueron clave para individualizar a Mieres.
Con la información obtenida, se ubicó su domicilio y su lugar de trabajo, una empresa de limpieza, y se realizaron operativos en la zona. Al acudir al domicilio del imputado, los uniformados fueron recibidos por su pareja, quien manifestó haberlo reconocido en las imágenes difundidas y lo contactó telefónicamente. Según su testimonio, Mieres le respondía «dejame pensar, dejame pensar, yo no hice nada». Finalmente, Mieres fue detenido el viernes y se le secuestró su teléfono celular.
