Las transferencias automáticas del gobierno Nacional a las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registraron una baja real del 10,3% en septiembre de 2025 en comparación con igual mes del año anterior, luego de descontar el impacto de la inflación acumulada en el período. Así lo precisó un informe reciente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
El estudio de la entidad que conduce el economista Nadin Argañaraz detalló que, en términos nominales, las transferencias presentaron una variación positiva del 18,3%. En septiembre de este año, el Tesoro Nacional envió $1.091.000 millones al consolidado provincial en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Esta cifra se contrapone con los $1.305.000 millones transferidos durante el mismo mes de 2024.
Por otra parte, el IARAF indicó que si se considera únicamente la coparticipación neta —es decir, las transferencias automáticas sin contar leyes complementarias y compensaciones— la caída real interanual se ubicó en un 0,8%. Estos datos reflejan la creciente presión sobre las finanzas públicas subnacionales en un contexto de ajuste fiscal.
Santa Fe, entre las provincias más perjudicadas
La provincia de Santa Fe fue una de las jurisdicciones más afectadas por este escenario de retracción en los fondos federales. Según el informe del IARAF, los montos recibidos por la Casa Gris en concepto de transferencias automáticas y leyes especiales registraron un retroceso del 12,8% en términos reales durante septiembre de 2025, en la comparación interanual. Esta pronunciada caída posiciona a la administración Pullaro entre las más castigadas por el gobierno central en este período.
En concreto, la provincia recibió $5.138 millones en el mes de referencia. Si bien este monto representa un incremento nominal del 15% respecto a septiembre de 2024, su valor real se encuentra significativamente por debajo al descontar el impacto de la inflación, que erosiona el poder de compra de estos recursos.
La situación de Santa Fe es preocupante también en el análisis acumulado del año. En el período enero-septiembre de 2025, la provincia se ubica en los últimos puestos de la tabla de transferencias automáticas por coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Aunque la variación interanual real del acumulado fue positiva, apenas alcanzó un magro 0,7%, lo que evidencia la debilidad de los recursos que ingresan a las arcas provinciales por esta vía.
El impacto del Impuesto a los Bienes Personales en la caída
El informe del IARAF también se adentró en las causas de este importante diferencial de crecimiento entre la coparticipación neta y el total de transferencias automáticas. Según el análisis, la principal razón se encuentra en el particular comportamiento de la recaudación del Impuesto sobre los Bienes Personales.
La entidad explicó que, en septiembre de 2024, se registró el ingreso del 75% de un régimen especial de recaudación de este tributo. Sin embargo, el 25% restante de dicho régimen ingresó en junio de 2025. Esto significa que en septiembre de 2025, las transferencias por Bienes Personales se compusieron únicamente de los anticipos regulares del impuesto, careciendo del componente extraordinario del año anterior.
Esta distorsión temporal en los ingresos impactó directamente en el flujo de fondos hacia las provincias. De hecho, el IARAF proyectó que si se excluyeran de las transferencias automáticas totales los montos provenientes de Bienes Personales, el total de fondos girados por la Nación a las provincias en septiembre de 2025 habría mostrado un incremento real interanual del 1,8%, revirtiendo la tendencia negativa observada. Este detalle es crucial para comprender la dinámica de las finanzas federales y la necesidad de una revisión de los regímenes de coparticipación y recaudación de los principales tributos nacionales.
