El legado del músico Palo Pandolfo a través de un documental
Más que una reconstrucción histórica, “Cenizas y diamantes” funciona como un reencuentro: el de una época que todavía vibra en quienes crecieron con esas canciones y el de un artista que convirtió la rebeldía en arte. Credit: Gentileza.

“Don Cornelio y La Zona” fue, sin dudas, uno de los proyectos musicales más potentes e innovadores de la década del ochenta. Consiguió destacarse dentro de la escena del rock nacional, que por ese entonces vivía una suerte de revolución con exponentes en franca crecida como Sumo, Soda Stereo o Los Redonditos de Ricota. Méritos no le faltaban: gozaba de un estilo fresco, oscuro y brusco, pero a la vez un tanto melancólico. Una banda dueña de un mensaje colérico, que representaba algo que nunca se había escuchado.

Con apenas dos discos —el primero, solo con el nombre del grupo; el segundo, Patria o Muerte— causó un verdadero terremoto, ganándose el derecho de que su nombre forme parte de la historia del rock en nuestro país. Sobre todo, hizo brillar a un poeta único, un tipo que se animaba a llevar al extremo su inspiración para lograr algunas de las canciones más demoledoras que dio el rock de esos años (Tazas de té chino o Ella vendrá, por citar algunas). Ese chico, hoy leyenda, era Palo Pandolfo.

Formada en Buenos Aires en 1984, Don Cornelio y La Zona marcó una bisagra dentro del rock argentino. En apenas cinco años de vida, el grupo dejó una huella indeleble con su sonido intenso y poético, y una actitud que desbordaba los límites del circuito under.

El documental “Cenizas y diamantes”, del realizador Ricky Piterbarg, no solo recoge la historia de la banda, sino que la muestra en acción. Lo hace a través de material de archivo inédito y escenas ficcionadas protagonizadas por los propios integrantes del grupo.

Se estrenará finalmente en la ciudad de Rosario el próximo viernes 7 de noviembre, a las 20.30, en El Cairo Cine Público (Santa Fe 1120), con funciones además los sábados 15, 22 y 29 en el mismo horario.

“Cenizas y diamantes” originalmente fue un proyecto de Roly Rauwolf, director de “Retrato incompleto de la canción infinita”, documental dedicado a la figura de Daniel Melero. Tras el fallecimiento de Rauwolf, el proyecto se detuvo un tiempo hasta ser retomado por Piterbarg.

“Al largometraje me sumé luego de un intento fallido que Roly tuvo con otra productora. Nuestra amistad, surgida en el trabajo de montaje que realizó en mis largometrajes y cortometrajes, nos llevó a unir esfuerzos y deseos en pos de este film. Inicialmente, mi rol era el de productor, pero el destino hizo que Roly nos dejara en octubre de 2020. En una reunión de amigos decidimos continuar con el proyecto, y así asumí también el rol de director, con Norberto Ludin a cargo del montaje y Alejandra Fenochio, encargada del arte, las locaciones y la magia que envuelve esta película”.

Piterbarg demuestra un gran criterio a la hora de seleccionar el material que integra el trabajo, destacando el compromiso físico de Pandolfo como cantante. El documental consigue transmitir con fuerza el espíritu under y revolucionario de la época.

“Mi conexión con la música de Don Cornelio y La Zona se remonta a finales de los 80, cuando frecuentaba los mismos espacios culturales. La música, a través del rock and roll, fue mi primera forma de expresión artística, mi manera de comunicar, de contar historias y de compartir mi visión del mundo. Es así como nos cruzamos con mi banda, Strómboli, en lugares como el Parakultural, Medio Mundo Varieté, Cemento, La Luna y muchos más. La película cuenta una historia que convoca a mi juventud y es otro canto en mi lucha contra el status quo cultural que nos impone la globalidad. Por eso, me siento sumamente reflejado en su historia, que es una historia que continúa en nuestras manos, en la de los jóvenes de hoy y en todos los que seguimos diciendo Resistencia contra todo”, cierra el director.

Más que una reconstrucción histórica, “Cenizas y diamantes” funciona como un reencuentro: el de una época que todavía vibra en quienes crecieron con esas canciones y el de un artista que convirtió la rebeldía en arte. En cada imagen, Palo Pandolfo vuelve a cantar.

Acerca del director

Ricky Piterbarg nació en Buenos Aires en 1968 y se crió en el barrio de La Boca. Es egresado de la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA). Su primer contacto con el cine fue como meritorio de sonido en el largometraje Convivencia (1993). En 1995 ingresó a la productora de cine y TV Pol-ka, donde trabajó como sonidista y asistente de dirección. Desde 2004 se desempeña como asistente de dirección en una veintena de largometrajes.

Filmografía

– “Concertándonos”, documental, 40 min, 2004

– “La familia de Roque”, corto de ficción, 12 min, 2005

– “Ay! Latinoamérica”, corto de ficción, 18 min, 2006

– “Venimos de muy lejos”, largometraje ficción/documental, 1h 42 min, 2011

– “Roda bom ambiente”, documental/música, 1h 12 min, 2016

– “Ikigai, la sonrisa de Gardel”, largo documental, 1h 12 min, 2018

– “El paraíso, corto de ficción”, 18 min, 2019

– “Falta el aire”, mediometraje ficción/teatro, 32 min, 2022

– “Camino a Theobald”, corto de ficción, 14 min, 2022

Tráiler del film:

YouTube video

Te puede Interesar