Una mujer de 64 años fue hallada sin vida en la madrugada del martes 16 de diciembre en su residencia del barrio Parque Hermoso, al sur de Mar del Plata. El hecho tomó estado público luego de que se confirmara que la víctima, previo a su deceso, habría envenenado a al menos 28 animales, entre perros y gatos, que convivían en el inmueble. La situación generó conmoción en la comunidad y provocó el alerta de diversas organizaciones proteccionistas de la zona.
La intervención policial y médica
Todo se inició cuando vecinos de la calle 200, entre 11 y 9, alertaron a las autoridades sobre movimientos inusuales en la vivienda y la súbita desaparición de los animales que solían merodear por el lugar. Algunos testimonios indicaron haber observado a la mujer manipulando productos tóxicos en las horas previas.
Ante la llamada al 911, efectivos de la Policía Bonaerense y personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) se trasladaron al sitio. Tras forzar la puerta principal para ingresar al domicilio, encontraron a la mujer inconsciente y con evidentes signos de intoxicación. A pesar de los esfuerzos del personal médico por reanimarla, se confirmó su fallecimiento en el lugar.
La desoladora escena en el interior de la vivienda
En el interior de la residencia, el panorama era desolador. Fuentes policiales informaron que se contabilizaron 16 perros y 12 gatos sin vida, todos presumiblemente víctimas de envenenamiento. Además, se encontró un chimango, un ave rapaz, encerrado en una jaula.
Un total de ocho animales lograron sobrevivir al episodio y fueron rescatados por una vecina, quien los mantiene en resguardo. De estos, al menos tres se encuentran bajo observación veterinaria debido a su delicado estado de salud.
La investigación de la fiscalía en turno
La investigación del caso está a cargo de la fiscalía del Dr. Alejandro Pelegrinelli, y fue caratulada como «averiguación de causales de muerte». En el marco de las actuaciones, se ordenaron peritajes toxicológicos para determinar con precisión la sustancia utilizada en el envenenamiento y se recabaron testimonios de vecinos con el fin de reconstruir el contexto previo al suceso.
Si bien no existe una confirmación oficial sobre los motivos que llevaron a la mujer a cometer el acto, trascendió que una de las hipótesis en estudio es que la fallecida podría haber estado atravesando un cuadro depresivo. No se le conocían antecedentes psiquiátricos ni tampoco existían denuncias previas por maltrato animal.
Debate y reclamos del sector proteccionista
El trágico episodio ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los controles sobre personas que acumulan animales de manera compulsiva, así como la regulación del acceso a productos tóxicos. Organizaciones proteccionistas de la región han reclamado mayor control estatal y la implementación de protocolos de seguimiento para individuos que mantienen animales en condiciones de riesgo, buscando evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Las autoridades continúan con las diligencias para el total esclarecimiento de los hechos.
