La ciudad de Santa Fe sostiene un esquema de vigilancia y gestión de riesgos, según el informe Santa Fe, Cómo Vamos 2024, ante su histórica vulnerabilidad hídrica y la recurrencia de eventos extremos. El foco principal está puesto en el monitoreo constante de los ríos Salado y Paraná, la preparación comunitaria en los barrios y la coordinación operativa para afrontar posibles emergencias.
El informe «Santa Fe, Cómo Vamos 2024» subraya una vez más que la gestión de riesgos sigue siendo un pilar fundamental para nuestra ciudad. Históricamente, Santa Fe ha estado expuesta a amenazas hídricas y climáticas, una realidad que nos obliga a estar siempre preparados. Durante el último año, la Municipalidad mantuvo un monitoreo permanente de nuestros ríos, activó protocolos preventivos y fortaleció herramientas de planificación para reducir la vulnerabilidad de los vecinos ante posibles emergencias.
Monitoreo de ríos y lecciones históricas
El seguimiento constante de las alturas del río Salado y del río Paraná es el corazón de la política local de gestión del riesgo. Analizando el período entre 2003 y 2024, se observan fluctuaciones significativas, con varios momentos en los que ambos cursos de agua superaron los niveles de alerta, especialmente entre 2008 y 2011, durante el ciclo 2015-2018 y, más recientemente, en 2023. En lo que va de 2024, el río Salado volvió a alcanzar niveles que motivaron la activación de protocolos de monitoreo y prevención, mientras que el Paraná se mantuvo por debajo de los umbrales críticos. Estos antecedentes refuerzan la condición estructural de vulnerabilidad de Santa Fe frente al riesgo hídrico, marcada por su ubicación estratégica entre los valles de inundación de ambos ríos. La dolorosa memoria de eventos como la inundación de 2003 y las crecidas extraordinarias posteriores sigue siendo una referencia clave para el diseño de políticas públicas, que hoy priorizan la anticipación, la coordinación operativa y la comunicación temprana con la población.
Un sistema integral para proteger la ciudad
El sistema de gestión de riesgos de la ciudad integra monitoreo hidrometeorológico, planificación territorial y una respuesta operativa ágil. Gracias a la información en tiempo real, se organizan los recursos municipales y se coordinan acciones en el territorio, especialmente en aquellas zonas históricamente expuestas de nuestros barrios. A su vez, esta estrategia incorpora la identificación y el control de otros factores de riesgo, como la manipulación de sustancias peligrosas, el estado de la infraestructura urbana –postes de tendido aéreo y equipamiento público– y la georreferenciación de puntos críticos, hidrantes y refugios. Todo pensado para la seguridad de los santafesinos.
La prevención comunitaria: clave en cada barrio
«Más vale prevenir» es una premisa que cobra fuerza en nuestra ciudad. La prevención comunitaria es otro componente central de este esquema. Durante 2024, la Municipalidad impulsó acciones de capacitación en escuelas y espacios barriales, con un énfasis particular en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP). Estas iniciativas buscan fortalecer la capacidad de respuesta inmediata de los vecinos ante cualquier emergencia, consolidando una cultura de la prevención entendida como una responsabilidad compartida entre el Estado y la ciudadanía.
«Santa Fe, Cómo Vamos»· y el futuro de la prevención
El programa «Santa Fe, Cómo Vamos» es una iniciativa de monitoreo ciudadano que desde hace más de una década releva, sistematiza y analiza indicadores clave sobre la calidad de vida en la ciudad. A través de información oficial y estudios propios –como el Panel de Hogares del Observatorio Social de la Universidad Nacional del Litoral–, su informe anual permite evaluar políticas públicas, identificar tendencias y aportar evidencia para el debate y la toma de decisiones, con una mirada integral sobre el desarrollo urbano, el ambiente, los riesgos y la gobernanza. En ese marco, el capítulo dedicado a la gestión de riesgos vuelve a subrayar que, frente a un contexto de cambio climático y eventos cada vez más frecuentes e intensos, sostener y profundizar las políticas de prevención y planificación resulta clave para reducir impactos y fortalecer la resiliencia de Santa Fe y sus habitantes.
