El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) de Argentina registró en febrero un aumento del 1,0%, impulsado por un encarecimiento del 1,3% en productos nacionales que fue parcialmente compensado por una caída del 2,7% en los importados. Pese a esta moderación en los precios mayoristas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los próximos meses no replicaría esta tendencia debido a las inminentes subas de tarifas de servicios, que no impactan directamente en estos registros.
Desaceleración en los índices de precios mayoristas de febrero
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró un aumento mensual del 1,0% en febrero de 2026 respecto a enero del mismo año. Este indicador mide la variación de los precios a los que productores e importadores venden en el mercado interno, incluyendo impuestos.
En la comparación interanual, el IPIM acumuló una suba del 25,6% en relación con febrero de 2025, mientras que en lo que va del año 2026, el incremento alcanzó el 2,7%. El resultado mensual se explica por un alza del 1,3% en los productos nacionales, que logró contener y absorber una baja del 2,7% en los productos importados.
Otros indicadores de precios mayoristas: IPIB e IPP
Por su parte, el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el efecto impositivo, señaló una suba mensual del 0,7%, un incremento interanual del 25,1% y un acumulado del 2,2% en el transcurso de 2026. Este comportamiento se atribuye al aumento del 0,9% en los productos nacionales y a una caída del 2,6% en los importados.
En cuanto al Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide la variación promedio de los precios percibidos por el productor local (excluyendo bienes importados y ponderando las exportaciones en cada actividad, con el mismo tratamiento impositivo que el IPIB), expuso incrementos del 0,7% en el mes y una suba interanual del 26,0%. Para el primer bimestre del año, este indicador acumuló un 2,3%.
Comportamiento por sectores clave
Dentro de los productos nacionales que más influyeron positivamente en el nivel general del IPIM durante febrero, se destacaron las siguientes divisiones:
- Petróleo crudo y gas: Aumento mensual del 3,7% y una incidencia del 0,27%.
- Alimentos y bebidas: Variación mensual del 2,1% y una incidencia del 0,26%.
- Energía eléctrica: Registró el mayor salto porcentual con un 7,1% mensual, aportando un 0,12% al índice general.
- Productos agropecuarios: Con una suba del 2,0% mensual y una incidencia del 0,24%.
Por el contrario, algunos rubros mostraron variaciones negativas en el mes, como los productos metálicos básicos (-1,9%), máquinas y equipos (-1,1%) y los productos de caucho y plástico (-0,5%).
El rol de los productos importados en la contención
La caída en los precios mayoristas de los productos importados en febrero de 2026 se reflejó como un ancla inflacionaria, contribuyendo a moderar el incremento del índice general de precios mayoristas. En el IPIM, los productos importados tuvieron una baja del 2,7% respecto al mes anterior. Esta disminución compensó parcialmente el aumento de los productos nacionales (que subieron un 1,3%), permitiendo que el nivel general del IPIM se ubicara en un 1,0% mensual.
En los dos primeros meses de 2026, los productos importados acumulan una baja del 1,2%. Dentro de la estructura del IPIM, la división de productos importados tuvo una incidencia negativa de -0,19% en la variación del nivel general de febrero.
Impacto en la inflación minorista y proyecciones
La marcada desaceleración en los precios mayoristas genera expectativas favorables sobre la dinámica de la inflación minorista (IPC) en Argentina para los próximos meses, aunque con efectos que serán parciales y rezagados. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) de febrero (1,0%) es notablemente menor al 1,7% de enero y al 2,4% de diciembre de 2025, lo que evidencia una clara desaceleración. Sin embargo, el acumulado interanual del mayorista, que ronda el 25,6%, se encuentra todavía muy por debajo del IPC interanual del 33,1%.
Los precios mayoristas suelen actuar como un indicador adelantado del IPC, pero su transmisión no es lineal y presenta un rezago que puede oscilar entre 1 y 3 meses para impactar en los precios al consumidor, especialmente en bienes como alimentos, bebidas y manufacturas.
En febrero, el IPC fue del 2,9%, manteniendo el mismo registro que en enero, impulsado principalmente por el fuerte aumento en servicios y tarifas, donde la vivienda, por ejemplo, registró un 6,8%. Los bienes, en comparación, mostraron subas menores, con los alimentos en un 3,3%.
Para los analistas económicos, el precio mayorista debe operar varios meses por debajo del 2% antes de que se pueda observar un correlato equivalente y sostenido en el indicador de precios al consumidor. El IPC continúa siendo dominado por servicios regulados (tarifas de luz, gas, agua, transporte, alquileres) y por la indexación de salarios, factores que responden de manera limitada a la evolución de los precios mayoristas.
Se espera que en marzo y abril aún pesen los ajustes tarifarios pendientes y la inercia inflacionaria. Por ello, la baja en los precios mayoristas no provocará una caída brusca inmediata del IPC, sino una desaceleración gradual del índice mensual, proyectándose hacia un rango de 2,5% a 2,7% o incluso menos en los próximos dos o tres meses, según proyecciones privadas coincidentes.
