La empresa Bahco anunció el cese de la producción de herramientas en su planta de Santo Tomé, Santa Fe, una decisión que obedece a la confluencia de tendencias mundiales de deslocalización industrial y el impacto de políticas económicas nacionales. Fernando Montenegro, encargado de operaciones de Bahco en Argentina, señaló que los costos de producción locales son «tres veces más caros que en Asia», factor determinante en esta reestructuración que afecta directamente al sector productivo regional.
Cese de producción en Bahco Santo Tomé y reestructuración de la planta
La empresa Bahco, propiedad de SNA Europe, anunció la interrupción de la producción de herramientas en su planta de Santo Tomé, Santa Fe. Esta decisión implica una reducción de 40 trabajadores de su dotación de personal, que será ajustada para mantener únicamente las tareas de distribución y posventa. Según informaron voceros de la compañía, una vez finalizado el proceso de reestructuración, la planta operará con aproximadamente cincuenta empleados. La empresa inició un proceso de retiros voluntarios y, de ser necesario, evaluará la presentación de un proceso preventivo de crisis, asegurando el cumplimiento de todos los pasos administrativos y legales correspondientes.
Un proceso de deslocalización global con más de veinte años
La decisión de Bahco es el resultado de un proceso que se ha desarrollado durante más de 20 años. Este deterioro se profundizó notablemente entre 2016 y 2017, y tras una reestructuración a la salida de la pandemia, se aceleró a una velocidad inusual en los últimos dos años. Fernando Montenegro, a cargo de las operaciones de Bahco en Argentina, explicó que esta dinámica responde a la deslocalización global del sector de herramientas, que ha trasladado su producción principalmente a Asia. Actualmente, el 75% de las herramientas a nivel mundial se fabrican en el continente asiático, donde los costos de producción resultan imposibles de igualar.
Montenegro recordó que Bahco tuvo un período de fuerte crecimiento en la década de 1990, cuando el grupo trasladó la producción de herramientas desde Alemania a la planta de Santo Tomé. En aquel entonces, la producción era al menos 10 veces más grande que la actual, donde solo se fabricaban bocallaves y llaves fijas. Sin embargo, la industria europea de herramientas, que en ese momento dominaba la mitad del mercado global, también comenzó su proceso de deslocalización hacia Asia, consolidando la tendencia actual.
Impacto de costos y falta de políticas específicas en Santa Fe
La situación se complejiza por la fuerte competencia en el mercado argentino, donde en los últimos tiempos ingresaron más de 30 nuevas marcas de herramientas. Según Montenegro, producir en Argentina cuesta hoy hasta 3 veces más que en Asia, dependiendo del tipo y volumen de herramienta, una diferencia insostenible para cualquier empresa local y para la mayoría a nivel mundial.
A esta problemática global y de costos se suma la falta de políticas de Estado específicas en la provincia de Santa Fe para enfrentar este tipo de crisis productiva. A diferencia de otras jurisdicciones que ofrecen tarifas diferenciales de energía o costos subsidiados para el acero, Santa Fe no cuenta con herramientas que permitan apuntalar y sostener los niveles productivos del sector industrial.
La perspectiva de la empresa ante la situación económica
Fernando Montenegro enfatizó que la situación de la empresa excede las cuestiones gubernamentales. Aclaró que Bahco siempre mantuvo una excelente relación con los gobiernos y que la compañía no recibe subsidios ni prebendas de ningún tipo, y rara vez los tuvo en su historia. Ante la consulta sobre posibles comunicaciones de autoridades para buscar alternativas, Montenegro sostuvo que «esta es una industria de procesos largos, hacer una inversión lleva mucho tiempo. Siento que somos un emergente, la situación económica nos excede», marcando el impacto de factores macroeconómicos y globales sobre la viabilidad de la producción local.
