La Municipalidad de Santa Fe ya cambió más de 2.300 luminarias LED y busca completar el 100% en 18 meses

La Municipalidad de Santa Fe sigue adelante con uno de los programas de infraestructura urbana más importantes de los últimos años: la reconversión total del alumbrado público a tecnología LED. Con más de 2.297 luminarias ya reemplazadas entre marzo y mayo, y con siete barrios completamente iluminados con esta tecnología, la gestión municipal asegura que el ritmo de trabajo supera las previsiones iniciales y abre la posibilidad de alcanzar la meta antes del plazo establecido.

El plan fue presentado por el intendente Juan Pablo Poletti y el secretario de Gestión Urbana y Ambiente, Guillermo Ferrero, quienes compartieron los avances durante un encuentro con la prensa. En la ocasión, se detalló una estrategia diseñada en tres etapas: primero, recuperar las luminarias apagadas; segundo, reemplazar la totalidad de las lámparas de sodio por LED; y, finalmente, extender el servicio a aquellos sectores de la ciudad que aún carecen de infraestructura de iluminación.

Del diagnóstico crítico a la transformación

Cuando la actual gestión asumió el gobierno municipal, una de las principales preocupaciones de los vecinos era el estado del alumbrado público. El intendente Poletti recordó que «cerca del 40% de la ciudad presentaba problemas de iluminación». La primera etapa, entonces, se enfocó en «encender lo que había», recuperando el funcionamiento básico de la red existente.

Superada esa instancia, la Municipalidad se propuso un objetivo más ambicioso: lograr que toda la ciudad cuente con iluminación LED en un plazo de 18 meses. Para ello, se estableció una meta de recambio de aproximadamente 750 luminarias por mes, un ritmo que, según los números, se viene cumpliendo y hasta superando. Entre marzo y mayo, por ejemplo, se instalaron 2.297 luminarias LED en distintos puntos de la ciudad.

Una demanda histórica de los santafesinos

La reconversión del alumbrado público responde a uno de los reclamos más frecuentes de los santafesinos. Durante años, la falta de iluminación adecuada en calles, plazas y espacios públicos fue una constante en los pedidos vecinales, tanto a través de los canales oficiales como en las páginas de Periodismo Ciudadano de El Litoral.

Los reclamos por luminarias apagadas, sectores a oscuras y demoras en las reparaciones se multiplicaron especialmente en barrios periféricos y de la Costa, donde los vecinos asocian la escasa iluminación con problemas de inseguridad y dificultades para la circulación nocturna. Al inicio de la actual gestión, se reconocieron unos 17.000 reclamos acumulados vinculados al alumbrado público, figurando entre las principales demandas del Sistema de Atención Ciudadana. Casos recientes en barrios como El Pozo volvieron a evidenciar una problemática que atraviesa a distintos sectores, de ahí la prioridad que los vecinos le otorgan a la mejora del sistema de iluminación.

El avance barrio por barrio

El plan comenzó en marzo con el reemplazo de 801 luminarias en Barrio Candioti, General Alvear y San Roque. Durante abril, el foco estuvo en Barrio Los Hornos, donde se renovaron 760 equipos. En mayo, se completó lo restante en Los Hornos y se avanzó sobre Mariano Comas, Barranquitas y República del Oeste.

Un caso destacado es precisamente Los Hornos, un barrio que contaba con más de mil luminarias de sodio y que hoy ya fue convertido completamente al sistema LED, con el recambio de 1.050 artefactos. Según explicó Ferrero, el cronograma se define mediante un decreto que establece el orden de intervención para garantizar el cumplimiento del objetivo general.

La siguiente etapa abarcará otras 2.432 luminarias entre junio y agosto, llegando a trece vecinales más. El detalle es el siguiente:

  • Durante junio se trabajará en Altos del Valle, La Esmeralda y Nueva Santa Fe.
  • En julio el operativo llegará a Centenario, San Lorenzo, Chalet, Varadero Sarsotti, Arenales y Alberti.
  • Finalmente, agosto tendrá como principal intervención a Sargento Cabral, donde se reemplazarán 745 luminarias, además de Villa Setúbal, Unión y Trabajo y Alberdi.

Menos reclamos y respuestas más rápidas

Uno de los indicadores que la Municipalidad sigue de cerca es la cantidad de reclamos ciudadanos por problemas de iluminación. Ferrero explicó que, de los 2.500 reclamos mensuales que se registraban durante 2023, la cifra actual descendió a aproximadamente 1.470. Esta reducción de más de mil reclamos por mes es considerada por la gestión como una señal de mejora en el sistema.

Además, la Municipalidad asegura estar respondiendo el 95% de los reclamos por luminarias apagadas en un plazo de hasta 48 horas, a través de la línea gratuita 0800-777-5000. La estrategia combina el recambio tecnológico con intervenciones puntuales: en muchos casos, cuando una luminaria de sodio falla, directamente es reemplazada por una LED, evitando nuevas inversiones en tecnologías que están siendo retiradas.

El papel clave de la poda para la mejor iluminación

Sin embargo, el recambio de lámparas no es la única variable que influye en la calidad de la iluminación urbana. Las autoridades municipales reconocieron que numerosos reclamos vecinales se originaban en luminarias que funcionaban correctamente pero cuya luz era bloqueada por el crecimiento del arbolado.

Por ese motivo, el plan LED se complementa con un programa de poda y despeje de copas para mejorar la visibilidad y aprovechar plenamente el rendimiento de las nuevas luminarias. «La empresa nos decía que la luz funcionaba, pero cuando íbamos a verificar veíamos que estaba tapada por los árboles», explicó el secretario Ferrero.

¿Por qué LED? Más ahorro y seguridad para los vecinos

Más allá de la mejora visual que perciben los vecinos, el recambio tiene importantes implicancias técnicas y económicas. Según los datos oficiales del programa, las luminarias LED consumen hasta un 70% menos de energía que las tradicionales lámparas de sodio. Además, poseen una vida útil estimada de hasta 50.000 horas, muy superior a las entre 8.000 y 15.000 horas de los sistemas convencionales.

Esta tecnología también ofrece una iluminación más uniforme y de tonalidad blanca, lo que mejora la visibilidad nocturna, contribuye a la seguridad vial y fortalece la percepción de seguridad en espacios públicos. Estas ventajas explican por qué numerosas ciudades argentinas avanzan desde hace años en programas de reconversión lumínica, buscando reducir costos energéticos y de mantenimiento al mismo tiempo que mejoran la calidad del espacio urbano.

La tercera etapa: llegar donde hoy no hay luz

Aunque la meta inmediata es completar el recambio de todas las luminarias existentes, la Municipalidad ya proyecta una fase posterior. Se trata de la expansión del servicio hacia plazas, espacios públicos y calles que actualmente no cuentan con infraestructura lumínica, es decir, lugares donde no existen ni columnas ni artefactos instalados.

«Eso es una extensión de servicio que va a ser la tercera etapa que nos vamos a proponer», adelantó el intendente Poletti. Si el cronograma actual mantiene su ritmo, la ciudad podría alcanzar el 100% de alumbrado LED incluso antes de los 18 meses previstos originalmente. De concretarse, Santa Fe sumaría una de las transformaciones más importantes de su infraestructura urbana reciente, con impacto directo en el consumo energético, la seguridad y la calidad de vida de los vecinos.


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