El presidente Javier Milei encabezó en Tucumán una cumbre con trece gobernadores para asegurar el acompañamiento a sus próximas iniciativas legislativas y reformas estructurales. En un gesto que buscó reeditar el espíritu de acuerdos pasados, el mandatario invitó a los presentes a apoyar su agenda, vinculando estos avances directamente con la estrategia oficial de cara a las próximas elecciones.
El encuentro entre el presidente Javier Milei y trece gobernadores, celebrado en Tucumán en la vigilia del Día de la Independencia, buscó proyectar un fuerte carácter simbólico. El mandatario le otorgó un anclaje concreto, ligándolo al derrotero parlamentario que pretende para la batería de iniciativas oficiales ya en tránsito en el Congreso o próximas a iniciar su recorrido.
En un contexto diferente al de hace dos años, el jefe de Estado logró reeditar parcialmente la icónica fotografía de entonces, cuando se firmó el «fundacional» Pacto de Mayo. Esta vez, no hubo un compromiso escrito ni ocasión para conversaciones cara a cara, pero sí una imagen que el Ejecutivo espera capitalizar y un claro señalamiento de la hoja de ruta diseñada a tal efecto.
Milei centró su mensaje en la agenda parlamentaria y en la nueva relación de fuerzas que, según sostuvo, le permitirá avanzar con una segunda etapa de reformas estructurales. A la vez, vinculó estrechamente esta perspectiva con la estrategia electoral, una circunstancia que se apoyará tanto en los frutos de los acuerdos legislativos como en la construcción de alianzas.
Tras repasar los principales lineamientos del Pacto de Mayo, firmado en 2024, el mandatario destacó el respaldo legislativo obtenido por el oficialismo. Afirmó que muchas de las iniciativas impulsadas por el Gobierno se transformaron en leyes, pese a que La Libertad Avanza contaba con una representación reducida en el Congreso durante los primeros años de gestión.
En ese sentido, agradeció a los gobernadores por haber acompañado las transformaciones promovidas por el Gobierno Nacional y reafirmó el compromiso con un federalismo que fortalezca la autonomía de las provincias, «sacándoles la bota del cuello».
Presencias clave y proyecciones futuras
Los presentes escucharon atentamente al anfitrión, Osvaldo Jaldo, junto a Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Gustavo Sáenz (Salta), Claudio Vidal (Santa Cruz), Marcelo Orrego (San Juan) y Elías Suárez (Santiago del Estero).
Además de buena parte del gabinete, y en gran medida inadvertida para la transmisión oficial, se encontraba la vicepresidenta Victoria Villarruel. Ella coincidió una vez más con el mandatario, convocada por el protocolo provincial, pero sin mantener contacto con el resto de los integrantes de la comitiva.
El Presidente sostuvo que el escenario político cambió significativamente a partir de la conformación del nuevo Congreso en diciembre de 2025. Aseguró que ahora no solo dispone del «mandato de la sociedad» y de los proyectos necesarios para profundizar su programa, sino también de las mayorías legislativas. «Tenemos el Congreso más reformista de nuestra historia», afirmó.
Hitos legislativos
En orden a esto, Milei enumeró una serie de leyes aprobadas en los últimos meses. Mencionó el primer presupuesto con equilibrio fiscal, la Ley de Inocencia Fiscal, la Ley de Modernización Laboral, la modificación de la Ley de Glaciares, el acuerdo comercial interino entre Mercosur y la Unión Europea, y la aprobación del acuerdo con los últimos holdouts.
Además, vinculó esos avances legislativos con los diez puntos planteados en el Pacto de Mayo, sosteniendo que constituyen la base para una nueva etapa de reformas. «Nos mueve la posibilidad de llegar a las elecciones para mostrar que la gente nos evalúe en función de cuántas reformas hayamos hecho», expresó.
El Presidente convocó en el 2024 a los representantes de todo el país y también de otros Poderes del Estado para comprometerlos a acompañar una serie de políticas que se habían consensuado anteriormente entre todos los sectores. De hecho, el texto final de aquel documento planteaba:
- La inviolabilidad de la propiedad privada.
- El equilibrio fiscal innegociable.
- La reducción del gasto público a niveles históricos, en torno al 25% del Producto Bruto Interno.
- Una educación inicial, primaria y secundaria útil y moderna, con alfabetización plena y sin abandono escolar.
- Una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva, simplifique la vida de los Argentinos y promueva el comercio.
- La rediscusión de la coparticipación federal de impuestos para poner fin al modelo extorsivo actual que padecen las provincias.
- El compromiso de las provincias Argentinas de avanzar en la explotación de los recursos naturales del país.
- Una reforma laboral moderna que promueva el trabajo formal.
- Una reforma previsional que le dé sostenibilidad al sistema y respete a quienes aportaron.
- La apertura al comercio internacional, de manera que la Argentina vuelva a ser protagonista del mercado global.
De todos esos objetivos, como apuntó el mandatario, hasta el momento ya se han cumplido la reforma laboral y, en parte, la tributaria, a partir del Régimen de Inocencia Fiscal. También se avanzó con la explotación de los recursos naturales de la Argentina, mediante la sanción a comienzos de este año de la Ley de Glaciares.
En tanto, en agenda están el acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos (ya se aprobó el que era con la Unión Europea) y el tratado de patentes. Asimismo, el oficialismo presentó un proyecto para fortalecer la defensa de la propiedad privada y otro para condenar la emisión monetaria cuando sea para cubrir el déficit fiscal.
Nuevas prioridades
Sobre esa base, Milei anunció las prioridades legislativas del Gobierno para los próximos meses. Entre ellas mencionó la modificación del Régimen de Zona Fría para focalizar los subsidios energéticos, cambios en la Ley de Inocencia Fiscal para ampliar su alcance, y una reforma política destinada, según dijo, a que «la política vuelva a estar al servicio de la gente».
También adelantó que impulsará una reforma de la carta orgánica del Banco Central para que su función principal sea preservar el valor de la moneda y no financiar al Estado. A ello sumó el proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada y el denominado «súper-RIGI», que ya cuenta con media sanción parlamentaria.
Milei planteó que estas iniciativas representan una profundización del rumbo iniciado en diciembre de 2023 y las vinculó con una «segunda Independencia«, orientada a reducir la intervención estatal y ampliar la autonomía de las provincias.
«El discurso de Milei fue muy político, pero hoy conmemoramos una fecha que trasciende a todos los espacios políticos. Hoy conmemoramos el momento en el que no hay nada mejor para un Argentino que otro Argentino«, evaluó Villarruel en diálogo con la prensa, tras el acto.
La Presidenta del Senado, quien no se privó de dejar abierta una eventual candidatura, había sentado postura previamente sobre la hoja de ruta oficial en un texto publicado en La Gaceta: «Difícilmente podamos hablar de una verdadera libertad si nuestra agenda legislativa se limita a subordinar el diseño de nuestro marco jurídico a normativas o intereses foráneos.»
