El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, defendió este miércoles la flexibilización normativa que habilita a los bancos a otorgar créditos en dólares a empresas sin ingresos en esa moneda, una medida orientada a potenciar a las pymes y al sector inmobiliario. Durante una exposición en la Fundación FIEL, el titular de la autoridad monetaria también ratificó las expectativas oficiales de perforar el piso del 2% de inflación mensual en el corto plazo.
El rol del crédito en moneda extranjera
El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, defendió este miércoles la flexibilización normativa implementada por la entidad para ampliar el acceso a los créditos en dólares en el mercado financiero local. Durante su exposición en una conferencia organizada por la Fundación FIEL, el funcionario sostuvo que la medida potenciará el financiamiento para las pequeñas y medianas empresas (pymes) y dinamizará los desarrollos inmobiliarios, a pocas horas de la entrada en vigencia del nuevo esquema regulatorio.
Frente a los interrogantes sobre el impacto macroeconómico de la medida, Bausili descartó una expansión descontrolada del endeudamiento en moneda extranjera. «¿Va a haber un boom de créditos en dólares para no exportadores? No, para nada», enfatizó, aunque reconoció que la herramienta aportará liquidez a sectores que históricamente enfrentaron restricciones para acceder al mercado de capitales.
Una apertura gradual con resguardos normativos
El titular del BCRA subrayó que el diseño del nuevo régimen busca introducir mayor flexibilidad operativa sin replicar los descalces financieros que derivaron en la crisis de 2001. Bajo la nueva normativa, las entidades financieras están autorizadas a destinar una porción de sus depósitos en dólares para otorgar préstamos a compañías cuyos ingresos no provengan estrictamente de actividades exportadoras.
Para mitigar riesgos sistémicos, el esquema incorpora límites estrictos y condiciones prudenciales para los bancos, priorizando la solvencia del sistema financiero en un contexto donde el tipo de cambio y las reservas ocupan un rol central en la estrategia monetaria.
El impacto en pymes y el sector inmobiliario
Durante su presentación, Bausili hizo hincapié en la situación de las empresas que operan en el mercado interno pero disponen de patrimonios dolarizados. «Existe un montón de empresas, sobre todo en el sector pyme o medianas, que tienen capital en el exterior, que lo pueden usar como colateral para financiamiento», indicó.
Asimismo, la autoridad monetaria proyecta que la flexibilización dinamice el sector inmobiliario, una actividad caracterizada por canalizar ahorros y concretar transacciones directamente en moneda estadounidense, facilitando el apalancamiento formal a través del sistema bancario.
La reforma de la Carta Orgánica
En otro tramo de su exposición, Bausili se refirió al proyecto de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que ya comenzó a ser tratada en el ámbito del Congreso de la Nación. Entre los ejes centrales de la reforma destacó la necesidad de limitar el financiamiento al Tesoro mediante emisión monetaria, restringir la transferencia de utilidades y blindar la autonomía del directorio frente a presiones políticas.
«Queremos que el Banco Central sea una institución técnica y no politizada», sintetizó el funcionario, al remarcar que el objetivo es dotar a la entidad de un marco regulatorio estricto que asegure la estabilidad de precios y la disciplina fiscal.
Perspectivas sobre la inflación
Finalmente, al abordar la evolución macroeconómica, Bausili analizó el comportamiento de los precios y sostuvo que las presiones inflacionarias detectadas durante el primer trimestre resultaron transitorias, perdiendo intensidad en el transcurso de la segunda mitad del año.
En este sentido, ratificó la proyección oficial de que la inflación mensual se ubique por debajo del 2% en el corto plazo, respaldada por la política de control de los agregados monetarios. No obstante, advirtió sobre la persistencia de riesgos externos, tales como una eventual desaceleración económica de los principales socios comerciales y un incremento internacional en los costos energéticos, variables que podrían generar un traspaso parcial hacia los precios internos.
