«La contaminación debe terminar», ruegan los vecinos del Barrio Don Pedro
Los vecinos del Barrio Don Pedro llaman a toda la comunidad a "tomar conciencia y acompañar este reclamo".

«Somos los ojos de la ciudad en esta zona, la primera alarma, quienes podemos alertar sobre situaciones que suceden aquí y que, sin nuestra presencia, podrían seguir ocurriendo impune y silenciosamente. Nuestra voz y nuestra lucha han logrado que la inercia de la contaminación ambiental que viene de hace más de 40 años comience a cortarse», expresa el comunicado enviado a Mirador Entre Ríos.

En el texto aclaran que la decisión del Juez Viri de disponer la clausura de la Planta de Tratamiento de Efluentes se fundamenta en que «los análisis del vertido al río siguen
dando mal. La Justicia Federal probó que el Parque Industrial continúa enviando a nuestro Río Gualeguaychú efluentes con cargas de materia fecal y metales pesados por encima de los valores permitidos por la ley», y en ese sentido fueron contundentes: «esto va al río que usamos y disfrutamos todos. A nuestras playas, nuestros lugares de pesca y clubes náuticos».

La lucha de los vecinos y vecinas del Barrio Don Pedro, el más cercano al Parque Industrial, comenzó hace muchos años. Durante casi 40 años, el PIG volcó sus efluentes tratados deficientemente en una cañada natural (la cañada Melgar) sin caudal propio que los llevaba hasta el arroyo Gualeyán y de allí al río Gualeguaychú, aguas arriba de la toma de agua de la ciudad. Como si esto resultara poco, al mismo tiempo una reconocida empresa del Parque Industrial desparramaba clandestinamente sus desechos en un campo privado, contiguo al barrio. El desmanejo era total.

En 2016, la situación empezó a revertirse cuando se comenzó la obra de ampliación
de la Planta de Tratamiento de Efluentes. Con su inauguración en 2019, se cortó el volcado a la cañada y la vida en el barrio cambió durante unos años.

Sin embargo, la falta de mantenimiento, gestión y control hicieron que la nueva Planta colapsara a finales de 2024. «Nuevamente fuimos los vecinos quienes alertamos e insistimos para que el problema volviera a estar en agenda, a pesar de las voces que relativizaban y ponían en duda la problemática», recuerdan los vecinos, quienes reconocen las inversiones y adecuaciones que desde la Codegu y el PIG se han realizado para mejorar la Planta General, «pero claramente no alcanza».

Hoy, a más de un año y medio de haber comenzado el reclamo, los resultados de las muestras obtenidas en el marco de la causa federal señalan que la contaminación continúa.

«Dichas evidencias, sumadas a los nuevos episodios de malos olores que durante agosto hemos vivido los vecinos, ponen sobre la mesa una cuestión central: también existen problemas en los efluentes que llegan a la Planta General. Es decir, en los efluentes que las empresas deberían tratar adecuadamente dentro del Parque antes de enviarlos a la planta común», observan.

En ese sentido, sostienen que «el esfuerzo de adecuación de la Planta General no puede rendir sus frutos si no está acompañado por la inversión y el correcto funcionamiento de las plantas internas de cada empresa. Cada empresa debe mejorar sus tratamientos internos. Si no, no va a haber Planta General
que aguante. Por eso, la solución debe ser integral: adecuación y control estricto no solo de la Planta General, sino también de las plantas internas de cada una de las empresas del Parque Industrial».

Para que eso sea posible, es necesario un poder de policía ambiental «claramente definido, capaz de controlar y actuar cuando se incumplan los parámetros, haciendo cesar el daño. La Planta de Efluentes del PIG debe funcionar correctamente. Pero para eso, las empresas deben modernizar sus sistemas de tratamiento, optimizar sus procesos y garantizar que los efluentes que entregan cumplan con las condiciones exigidas. No se puede perpetuar un daño ambiental que afecta a toda la ciudad».

Finalemente, los vecinos del Barrio Don Pedro llaman a toda la comunidad a «tomar conciencia y acompañar este reclamo» y piden que «Codegu, las empresas del PIG, la Municipalidad y la Provincia se sienten a la misma mesa y establezcan controles efectivos, plazos claros y pasos concretos hacia una solución definitiva».

«La contaminación debe terminar. Y debe suceder ya», concluyeron.


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