Un reciente trabajo elaborado de manera conjunta por la Municipalidad y la Bolsa de Comercio local expone datos estadísticos sobre cómo se ha transformado la forma de movilizarse de los ciudadanos de la ciudad de Santa Fe en apenas 13 años. El informe revela tendencias llamativas e impensadas allá por 2012, en una capital provincial que cuenta con unos 408 mil habitantes dentro de su ejido urbano.
El primer elemento a destacar es la expansión del parque automotor, particularmente de automóviles. Sin embargo, no es el vehículo que más eligen los vecinos para sus traslados diarios hacia el trabajo o los centros de estudio. A la par de esto, se detectó un crecimiento y mayor utilización de las motocicletas entre 2012 y 2025, mientras que el transporte público de colectivos sufrió una baja en el volumen de pasajeros transportados. A pesar de esto último, las líneas urbanas siguen siendo el medio más utilizado por las familias santafesinas si se suman todas las alternativas de movilidad. El informe SFCV «Tendencias» también señala la consolidación de nuevas opciones, como las plataformas digitales de viajes y el Sistema de Bicicletas Públicas «Las Bicis».
Autos y motos en las calles santafesinas
Entre 2012 y 2025, la cantidad de vehículos circulantes en la ciudad creció un 43,1% hasta alcanzar un total de 239.149 unidades. Este incremento elevó la tasa de motorización de 42 a 53 vehículos cada 100 habitantes, lo que equivale a más de un vehículo cada dos personas.
Sin embargo, ese crecimiento no fue igual en el caso de las motos. Mientras que la tasa de automóviles pasó de 22 a 23 autos cada 100 habitantes entre 2012 y 2025, la correspondiente a las motocicletas aumentó de 15 a 20 motos cada 100 habitantes en el mismo período. Esto indica que una parte importante de la expansión estuvo impulsada por los rodados de dos ruedas. Al ser opciones más económicas para la movilidad cotidiana, las motos ganaron terreno frente a los autos para ir a trabajar, estudiar o realizar trámites en los distintos barrios de la ciudad.
El impacto en el servicio de colectivos
El informe detalla una disminución progresiva en el uso del transporte público urbano por parte de la ciudadanía. El sistema de colectivos perdió aproximadamente un 30,8% de pasajeros en su serie histórica: pasó de más de 41,1 millones de usuarios en 2011 a 28,5 millones en 2025.
La mayor caída se produjo durante la pandemia de coronavirus en 2020, cuando la cantidad de pasajeros llegó a los 12,6 millones. A pesar de la recuperación posterior, el estudio precisa que el sistema aún no logró retornar a los niveles previos al Covid-19.
A esto se sumó la eliminación de los subsidios nacionales al transporte para el interior del país —el Fondo Compensador—, lo que provocó aumentos en el costo de los boletos en las ciudades más grandes como Rosario, Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Esta situación pudo haber incidido como un desaliento social para el uso de los colectivos, más allá de los esfuerzos municipales y de las empresas para sostener el servicio.
Con todo, el sistema continúa siendo el medio de transporte de uso más extendido entre los hogares santafesinos, con un 26,8% de utilización frecuente y un 29,2% ocasional, según datos del Panel de Hogares 2025 ONDA de la OS/UNL.
Bicicletas públicas, taxis y aplicaciones
El informe SFCV «Tendencias» también detalla el comportamiento de otros servicios de movilidad urbana. En el caso de «Las Bicis», se subraya un crecimiento del 94,5% en la cantidad de usuarios activos entre 2023 y 2025, con una utilización tanto de estudiantes como de empleados. No obstante, en comparación con el resto de las alternativas, el sistema municipal de bicicletas registra los menores niveles de uso general, con un 0,7% de frecuencia y un 2,9% de uso ocasional.
Por su parte, los taxis y remises muestran un uso ocasional del 23,9% y 25,8% respectivamente. En cuanto a las aplicaciones de viajes, son utilizadas de modo frecuente por el 9,2% de los hogares santafesinos, mientras que el 25,4% de la población las emplea de manera ocasional.
De esta manera, el ranking de preferencias ubica a las líneas de colectivos en el primer lugar con un 26,8% de uso frecuente, seguidas por los taxis y remises, las aplicaciones de viajes y, por último, las bicicletas públicas. Los indicadores reflejan una reconfiguración de los patrones de movilidad en la ciudad, marcada por la presencia de vehículos particulares y la diversificación de opciones, sin descuidar el rol central que mantiene el transporte público urbano.
