Literatura

Morir para vivir: La muerte de César Aira, de Francisco Bitar

El autor nacido en la ciudad de Santa Fe, ofrece una ficción a medio camino entre el cuento y la novela, sin abandonar la pasión por el ensayo. Una búsqueda valiente, que toma por asalto la naturaleza de unos de los escritores más prolíferos del habla hispana. ¿Es la obra el punto ciego del autor?

21-12-2023 | 8:24 |

Foto:Gentileza.

“Todo parece indicar que al llamado de la vida, el escritor responde con un decepcionante desvío literario. Y, mientras más urgente se presenta ese llamado, mayor será el vicio de la literatura”, responde Francisco Bitar desde su ficción que nunca termina de apartarse de los límites fronterizos de la erótica que el ensayo representa para el autor. Que la muerte es el huésped de todas las posibilidades, no hay dudas, y el libro no viene a desnudar el realismo existencial. Que la muerte es injusta, es una verdad que José Pablo Feinmann buscó demostrar a lo largo de su obra, sintetizando el proceso sartreano en una idea de apariencia simple que escribió y repitió hasta el hartazgo: “nadie merece morir”. Y quien mejor que él nos demostró con su muerte la injusticia de la vida, imortalizándose en el momento que más se necesitaba de su letra.

La muerte de César Aira es un libro profético. Francisco Bitar nos entrega una breve ficción de casi 50 páginas que retorna a los conceptos básicos de la ensayista del autor nacido en Coronel Pingles a fines de los cuarenta; sin detenerse en la novela, fugando una y otra vez hacia delante. Una obra a medio camino entre el cuento y la novela. Una propuesta que es audaz, valiente y desmoralizante. En ella mata al prolífero escritor para liberarlo del eterno goce e inmortalizar su obra. En ella permeabiliza el oficio y la profesionalización del escritor contemporáneo, atado a los ensayos académicos o a las ficciones del mercado. Al maestro idolatrado se lo mata de a poco, letra por letra para degustarlo mejor. ¿Es la muerte el injusto precio de la obra?

El lado ensayístico del libro comienza con una carta escrita por Osvaldo Lamborghini (Buenos Aires, 1940- Barcelona,1985) a César Aira (Coronel Pingles, 1949). El escritor maldito argentino que abre el tridente de escritores que se cierra en Coronel Pingles; con otro hijo pródigo de la ciudad, Arturo Carrera (1949), casi un Alter Ego de Aira. En la carta siembra una razón de ser del escritor y su goce. Es la síntesis de la trama del libro: “Terrible tener un solo goce en la vida y terrible la certidumbre de que nunca nos faltará. A morir, entonces: a escribir”.

Francisco Bitar ensaya, sobre el goce de escribir, el acto masoquista de la escritura que solo no puede cortar su inercia hacia la muerte. Ensaya sobre el duelo, despidiéndose como escribe Sigmund Freud en 1915, “pieza por pieza”, pero se detiene en el punto justo, evitando la melancolía.

El escritor ya no es tal, es un fiambre y su obra le pertenece a los condenados del goce de la literatura que ahí lo ven, solo e inerte: “También están, sobre la mesita de luz, los lentes que no dicen nada en sí mismos, pero señalan hacia el hecho de que Aira en la cama, no los viste”.

Francisco Bitar se ríe de los rituales con la felicidad de que la dama huesuda aún no lo ha tocado, y puede seguir gozando junto a sus lectores: “la muerte de un gran escritor está hecha para favorecer a los farsantes, que sueltan sus lágrimas en público”.

¿Qué es un autor?, es una pregunta foucaultiana que atravesará al lector luego de leer este pequeño libro. La literatura, la más útil quizás entre las cosas inútiles de la vida, puede que entregue una repuesta.

Flavio Lo Presti y unas letras justas sobre la obra (en contratapa)
¿Será Aira el escritor más pensado de la literatura argentina? ¿Al que más ponencias, artículos, tesis y especulaciones se le han dedicado? Ahora empieza a competir con Fogwill en otro rubro: el escritor más imaginado por la ficción. Desde los delirios del propio César, muchos hemos caído en la tentación de reponer una vida ahí en donde parece haber sido restada a voluntad.

De todos modos, Bitar difiere con esta hipótesis de sustracción, y además le imagina a Aira (en un juego que hace equilibrio entre la ficción y algo más) no una vida, sino todo lo contrario. Imagina una muerte para dar, por un lado, un corte al posible infinito; pero por otro, para cerrar una porción de la historia; pero además para que los escritores jóvenes (ya ni siquiera él) puedan hacer lo único que, en el fondo, cuando hablamos entre nosotros, reconocemos que ha valido la pena: seguir escribiendo, dejar de escribir.

Palabras de Francisco Bitar sobre La muerte de César Aira y el oficio del escritor
En una reciente entrevista realizada por Eugenia Arpesella y publicada en el diario La Capital (1 de septiembre de 2023) afirma el autor: “Tengo una teoría y es que a la profesionalización de la crítica en los años ochenta, con el consiguiente confinamiento del pensamiento ensayístico a los claustros universitarios y los centros de investigación, le sigue una cierta profesionalización del escritor. Ninguno hace plata, mucho menos el escritor, pero ahora las aguas están divididas: de un lado, el profesor-investigador, que piensa; del otro, el escritor, que narra, y está ahora imposibilitado de pensar. De ahí el auge de los dos escritores clave de los noventa para acá: Levrero y Bolaño, la autoficción y el narrar por narrar, que condujo a la miseria que atravesamos. ¿Por qué? Porque la literatura ya no piensa. Entonces, la literatura ensayística entendiendo al ensayo en los dos sentidos de la palabra: en tanto género pero también como el empuje a ensayar con las formas, se detuvo en los ochentas. La muerte de César Aira retoma algunos de los conceptos clave en la ensayística de Aira, allí donde se detuvo el pensamiento literario, para novelarlos. Representa también, al mismo tiempo, una celebración del maestro y mi deseo de dejarlo dicho, para pasar a otra cosa”.

Sobre el autor

Francisco Bitar (Santa Fe, 1981) publicó cerca de 20 títulos entre poemas, narrativa y ensayo, entre ellos la novela Tambor de Arranque (EMR, 2012/2015), Los Cuentos de Teoría Y Práctica (Tusquets, 2018), y otros textos fronterizos como Historia oral de la cerveza (EMR, 2015), Mi nombre es Julio Emanuel Pasculli (n direcciones, 2017) o El artista (Barba de abejas, 2023). Con La preparación de la aventura amorosa (Tusquets, 2021), comenzó la publicación de la serie De ahora en adelante, que continúo con La leyenda del muñeco de nieve (Marciana, 2022) y El cuerpo de un escritor (Bulk, 2022). Lleva adelante el sello editorial independiente El buen desconocido desde el año 2022.

La editorial 7vidas

Es una editorial santafesina que busca promover la literatura argentina, desplegando un catálogo organizado en tres series iniciales: Prosa, Poética y Mágicas. La muerte de César Aira de Francisco Bitar constituye el primer libro de la colección de Prosas.

Contacto editorial

Correo electrónico: [email protected]
Instagram: @7vidasediciones
Datos del libro
Ilustración: Germán Lavini
Diseño de tapa: Nati Fessia (@natifessia)
Contratapa: Flavio Lo Presti
Diagramación: Patricio Bordes
Tamaño: 48p. ; 20 x 14 cm.


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