Movilidad urbana

Moviéndonos en dos ruedas: bicicletas públicas en Paraná

Con el fin de sumar una alternativa más sustentable y práctica a las formas de transporte ya existentes, a partir de febrero de 2022 comenzó a funcionar la Bicivía. Es un programa promovido desde el municipio. Actualmente se encuentran disponibles 100 unidades, aunque el espacio de circulación es una problemática a tener en cuenta.


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La movilidad urbana es una de las cuestiones más necesarias a la hora de pensar en una ciudad moderna y desarrollada, en la que sus habitantes puedan realizar sus actividades diarias sin que la circulación de automóviles, colectivos y demás medios de transporte sea una problemática. Algunas de estas ciudades, fundadas hace cientos de años, no fueron pensadas para el tráfico masivo actual y sus calles se volvieron poco transitables para vehículos de gran porte.

Si bien el ingreso de camiones está prohibido en la mayoría de las localidades grandes, sobre todo en las zonas céntricas, los colectivos públicos deben realizar sus recorridos en calles angostas y esquinas de poca maniobrabilidad.

La convivencia entre peatones y conductores es cada vez más compleja, ya sea porque no se respetan las normas o por la falta de señalizaciones. La cantidad de autos aumenta mes a mes y las ciudades soportan cada vez menos el tránsito. Es por eso que, con el objetivo de reducir vehículos en las calles, desarrollar la sustentabilidad y reducir costos para los habitantes que deben moverse de un lugar a otro, en distintas ciudades se comenzaron a pensar alternativas para reducir la problemática. En algunos casos se invirtió en cuestiones más tradicionales, como mejorar el servicio público de colectivos. En otros se le dio más importancia a los trenes, que permiten unir ciudades a un bajo costo. Sin embargo, en muchos casos estos servicios no son elegidos por los usuarios, o no son su primera opción a la hora de movilizarse, debido al mal servicio, a lo imprevisible que son en horario y funcionalidad o por la lejanía de los lugares en donde se debe abordar el servicio, como el caso de las estaciones de trenes.

Sin embargo, una de las cuestiones más novedosas y que cuenta con un gran potencial son las bicicletas y las políticas de movilidad que las incluyen. A nivel mundial, el ejemplo es Países Bajos, donde la bici es la opción más elegida para quien debe moverse en la ciudad. Este tipo de alternativa, además de reducir el tamaño del vehículo a utilizar, permite pensar en una sostenibilidad ambiental, al no utilizar combustibles, y de salud personal, porque el pedalear también es ejercicio. Al mismo tiempo, reduce el tráfico, es más amigable con el peatón, es económica y más práctica. Sin embargo, no todo es color de rosas y está forma de transporte también tiene sus dificultades, sobre todo en la circulación, ya que se convive constantemente con automóviles y colectivos que transitan a alta velocidad (en comparación con la bicicleta) y con vehículos estacionados a los costados de la calle. Es en la peligrosidad de su práctica donde radica la problemática mayor, que debe ser analizada por quienes son responsables de planificar los programas de movilidad urbana.

Bicicletas públicas: solución práctica y eficiente


A pesar de la practicidad de la bicicleta, muchas personas no cuentan con una personal, ya sea por la imposibilidad de comprarla, porque no le darían el uso necesario que requiere la inversión o por falta de espacio en donde guardarla. Es ahí en donde adquieren relevancia las bicicletas públicas. En Paraná, hasta el 2021, las opciones de transporte público se reducían al colectivo de línea, mientras que el tren no era tan tenido en cuenta. A partir de febrero de 2022 se sumó una nueva alternativa: el programa Bicivía. Impulsado por la Municipalidad de Paraná en conjunto con el Banco de Entre Ríos, se instalaron 50 unidades en la zona del borde costero con cuatro estaciones unidas por un carril especial que se extiende desde Plaza Le Petit Pisant, en costanera baja, hasta el Balneario Thompson.

La ciclovía construida en el borde costero está bien señalizada y con el tiempo fue cada vez más respetada por los demás conductores. Foto: Nicolás García


Esta primera etapa del programa fue pensada para la recreación y el deporte sano, en una zona de Paraná caracterizada por lo paisajístico y elegida por los paranaenses como zona de relajación y para realizar ejercicio. En todo el tramo de su recorrido, la bicisenda se encuentra bien señalizada y con el paso de los meses fue cada vez más respetada la prohibición de estacionamiento sobre este carril exclusivo. Al no ser una arteria importante para el tránsito del día a día, Avenida Laurencena se transformó en un paraíso para los y las ciclistas. El uso de las bicicletas públicas tomó cada vez más relevancia y más personas hicieron uso del servicio, más que nada en días feriados y fines de semana largos como forma de recreación y paseo.

Para su uso, cada persona interesada debe bajarse la aplicación Bicivía en su celular, crearse un usuario y podrá encontrarse con diversos planes y costos, desde los que te permiten la utilización de la unidad durante una hora hasta un plan anual. Los abonos son bajos y comienzan en ,65 y van hasta los .171, con variables en cuanto al tiempo de uso. Al ingresar en la aplicación se puede buscar en las distintas estaciones habilitadas para saber si hay unidades disponibles y reservar una, luego se debe escanear un código QR impreso en la bicicleta para poder desbloquearlo y utilizarla, una vez finalizado el recorrido se puede dejar en cualquier de las estaciones. El servicio cuenta con una zona delimitada para su uso y en el caso de excederla llegará una notificación a la aplicación personal donde avisa que debe volver.

Ampliación del programa


Debido a la buena recepción del programa por parte de la sociedad paranaense, el municipio decidió extender Bicivía en cantidad y espacialidad geográfica. En noviembre se anunció y se comenzaron a instalar nuevas estaciones en el centro y microcentro de la capital provincial y desde este lunes 27 de diciembre se habilitaron 50 nuevas bicicletas públicas, llegando así a una flota total de 100 unidades en toda la ciudad. El objetivo de esta nueva etapa es alcanzar nuevos públicos y usuarios, más ligados al trabajo y a lo educativo que a la recreación. De esta manera se busca sumar nuevos destinatarios y mejorar de forma sustentable, ágil y moderna la movilidad urbana.

A las primeras cuatro estaciones se les sumaron otras seis ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad: Estación de Trenes, Plaza Alvear, Plaza 1° de Mayo, Plaza Alberdi, Feria de Salta y Nogoyá y en inmediaciones del Monumento a Justo José de Urquiza en el Parque homónimo. La cercanía al centro, plazas y facultades propicia el uso por parte de personas que trabajan en comercios o en la administración pública, estudiantes, ciudadanos que deben tomar otros transportes para llegar a destino y turistas que deciden conocer la ciudad desde otra perspectiva.

A partir del 27 de diciembre se añadieron 50 nuevas unidades, que sumadas a las anteriores llegan a un total de 100 bicicletas disponibles. Foto: Nicolás García


A través de la aplicación, se pueden conocer los datos de uso del servicio por parte de los usuarios y al mismo tiempo quien haga uso de las unidades podrá conocer los kilómetros realizados, la cantidad de viajes y las calorías quemadas. Mirador Entre Ríos pudo acceder a los números arrojados por la aplicación desde el comienzo del servicio, el 24 de febrero, hasta el 26 de diciembre de 2022. En total se registraron 13.587 usuarios, de los cuales 11.250 se encuentran activos. Además se realizaron 13.002 viajes, con un promedio de 39,2 por día con una duración de 40 minutos y se recorrieron 71.920 kilómetros.

El espacio: ¿Un problema con solución?


El centro de la capital entrerriana se fue quedando cada vez más chico debido al gran flujo de vehículos que circulan día a día. Las callecitas de Paraná, características de años pasados, se fueron haciendo cada vez más angostas debido al tamaño de los autos, camionetas y colectivos. Una de las cuestiones a solucionar son los estacionamientos, uno de los mayores déficit en lo que respecta a movilidad urbana. Asimismo, al momento de circular en bicicleta por el microcentro la práctica se vuelve peligrosa, ya que el ciclista queda entre los autos estacionados y los que están en movimiento y en cualquier momento puede aparecer una puerta abierta o un vehículo en doble fila que complica aún más las cosas.

Una de las soluciones posibles es la creación de carriles exclusivos para bicicletas en calles seleccionadas. Julián Hirschefeld, subsecretario de Coordinación Operativa de la Municipalidad de Paraná en diálogo con Mirador Entre Ríos comentó que si bien aún no se tiene pensada la construcción de bicisendas si se "van a medir los flujos por donde los ciclistas consideran más seguro y de fácil acceso circular en bicicleta". De esta manera, a través de los datos que arroje la app Bicivía se podrá conocer los recorridos más elegidos por los usuarios y trabajar la problemática con datos específicos. "Ese es un modelo que se está haciendo en otras ciudades del país, como es la Ciudad de Buenos Aires y Rosario", agregó Hirschefeld. A partir de la información generada se decidirá en qué medida es necesario realizar ciclovías, por lo angosto de las calles, o si se demarca con carpeta asfáltica verde para señalizar el tránsito de ciclistas.

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