Entrevista

El Ingeniero que dirige partidos

Es Ingeniero Civil y el domingo último debutó como árbitro profesional dirigiendo en el Federal A de fútbol. La ejemplar historia de Santiago Folmer (nacido en Hasenkamp), el menor de 9 hermanos y que gracias al referato, según cuenta, se hizo un lugar en el Mundo.


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Ezequiel Re

Llegó a Sunchales un día antes al partido. Se reunió con la terna arbitral (los asistentes Mariana Duré, de Chaco, y el paranaense Daniel Zamora). El objetivo: planificar el encuentro del día siguiente por la fecha 3 del Torneo Federal A entre Unión, el local, y Sportivo Belgrano de San Francisco.

Planificar será una palabra que acompañará en su vida profesional a Santiago Folmer, nacido en Hasenkamp el 14 de diciembre de 1991, el menor de 9 hermanos. Su padre se llama Eduardo Folmer y es jubilado tras años de trabajo en los criaderos de pollo. Su mamá es Eva Waigandt, ama de casa. “Te imaginas, con 9 hijos no había mucho tiempo para otro cosa”, recuerda de manera risueña.

El juez entrerriano va cumpliendo sueños de la mano del esfuerzo. Hace dos años se recibió de Ingeniero Civil y el último domingo debutó como árbitro prinicipal a nivel nacional. “Se los debo a mis padres que me apoyaron”, afirma. Atrás, años de sacrificio. Hoy, un futuro sin techo.

-¿Trabajas en tu profesión de Ingeniero Civil?

-Si, en Hasenkamp, formé una consultora con un amigo de toda la vida, Franco Marcuzzo.

-¿Y tu trayectoria como árbitro?

-Inicié el curso de arbitro provincial en la Liga Paraná Campaña de Fútbol y dirigí divisiones inferiores en los años 2007 a 2009.

En 2010 me fui a estudiar a Paraná Ingeniería Civil (en la Universidad Tecnológica Nacional) y con un grupo de árbitros empezamos a dirigir en la Liga de Victoria. La carrera del árbitro es como la del futbolista donde vas subiendo de categoría. Me llevó 2 o 3 años llegar a Primera. En 2014 empecé el curso Nacional en AFA y me recibí en 2015. Allí empecé a dirigir Torneo del Interior y Federal B. Incluso fui el árbitro principal de las dos últimas finales de vuelta de la Copa de Entre Ríos (2018, 2019). Hasta que me llegó la oportunidad de dirigir Federal A este domingo como árbitro principal.

-¿Y cómo fue esa previa?

-Empecé a preparar el partido en el momento que iba a tener la oportunidad de arbitrar. Me notificaron el día martes así que me puse a averiguar antecedentes de los equipos y formaciones. Me contacté con otros colegas que dirigieron a esos equipos para saber la manera de jugar, si había jugadores conflictivos, si protestan mucho, entre otras cosas. Detalles a la hora de arrancar un partido. Y con ansiedad lógica y nervios. Tenía un profesor que me decía que el nerviosismo es bueno mientras se maneja, porque te mantiene alerta. Ya en el partido me sentí muy cómodo, aunque en los primeros minutos la ansiedad me jugó una mala pasada porque me sentí agobiado, quería estar en todos los sectores y que no se me escape ningún detalle, hasta que fui encontrando los lugares en la cancha. Tuve la oportunidad de tener un veedor que me hizo una buena devolución, quedó conforme con el desempeño que tuve. Sí me marcó algunas cuestiones para mejorar. Además con la terna funcionamos como equipo.

-¿Dejaste de jugar para dirigir?

-Era volante zurdo, jugué en inferiores en Atlético Hasenkamp hasta los 17 años. En ese momento en mi pueblo tenía un profesor que era árbitro y me invitó para que haga el curso. Que arranque y vea, me dijo. Me interioricé y cuando descubrí que me gustaba mucho dejé de jugar al fútbol.

-Aparte estudiaste Ingeniería Civil. No hay muchos casos de profesionales de tu rubro que son árbitros.

-Y pude estudiar gracias al arbitraje, porque me abrió la puerta para poder trasladarme de mi pueblo y ser prácticamente mi sustento económico. Tenía ayuda de mis padres, pero no era fácil ya que soy miembro de una familia numerosa, somos 9 hermanos. Yo, el menor de todos. Pero mis viejos me dieron el apoyo. Me dijeron que me vaya a estudiar que tenía una capacidad enorme. Así que me fui a la UTN de Paraná. Estudiaba de lunes a viernes con el tiempo que lleva una carrera como Ingeniería Civil. Y los sábados y domingos dirigía. Me recibí en el año 2019. Me planteo eso en cuanto a la profesión, escuché sobre otros rubros, pero nunca Ingeniero Civil.

-Y luego volviste a Hasenkamp.

-Yo estaba en Paraná realizando una pasantía en Vialidad Provincial. Cuando terminó, no me la renovaron y empezó la pandemia del Covid 19. Ahí me vuelvo a Hasenkamp y con mi socio empezamos a tener algunos proyectos en carpeta. Con él somos amigos de toda la vida, compartimos departamento de estudiantes y nos recibimos el mismo día. Como yo digo, somos hermanos de distintos padres. Arrancamos una consultora y empezamos a trabajar. El pueblo nos recibió con los brazos abiertos. Tenemos trabajo continuamente. Hacemos asesoramiento en la parte vial al municipio, trabajamos en calculo estructural en conjunto con un arquitecto, hacemos proyectos de vivienda, también asesoramos a varias empresas que se dedican a la parte agropecuaria, nivelaciones y topografía.

-¿En algún punto el arbitraje con la ingeniería civil se asemejan?

-Cuando dirijo un partido, me paro en medio de la cancha y veo 22 personas que están esperando ver cómo voy a actuar. Cuando llego a una dirección de obra, veo lo mismo. Un grupo que espera indicaciones. En la coordinación y dirección le veo un parecido.

Tendrán sus grandes diferencias pero trato de llevar las dos carreras y dedicarle el mismo tiempo a ambas. Termino mi trabajo en la consultora cerca de las 12.30 y a las 14 me está esperando el profe para entrenar.

-¿Cómo sobrellevaste el Covid 19 como árbitro, sin acción prácticamente?

-La pandemia fue muy difícil para nosotros. Como no formaba parte del ámbito profesional del referato no dirigía nada. Es complicado entrenar sin competencia. El primer contrato profesional me lo hicieron en abril de 2021.

-¿Referentes?

-Por la manera de vivir el fútbol, el arbitro argentino tiene ventaja por sobre el resto. Néstor Pitana es un gran referente por su gran capacidad física. También me gusta Patricio Loustau.

-¿Cómo te definirías?

-No tengo problemas en dialogar, tengo buen diálogo con los jugadores, manteniendo la distancia lógica porque el jugador tiene otro papel.

-¿Y en Hasenkamp como ven tu llegada al profesionalismo?

-Me felicitaron, incluso gente que no es del deporte. Ven bien que un hasenkampense se destaque en el arbitraje.

-¿Te planteas objetivos?

-Lo que quiero a corto plazo es tener la posibilidad lograr continuidad en la categoría y ver con el paso de los partidos para qué me da y para qué no. Por lo pronto busco afianzarme. Hace dos años festejaba que me recibía de Ingeniero y ahora me despierto este año con otra grata noticia, que soy árbitro profesional. No planifico a largo plazo, vivo el presente.

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