Literatura testimonial

"Soñar sin límites", un libro con historias de autosuperación

El sistema de padrinazgo de la fundación Fonbec tiene su documento testimonial en “Soñar sin límites” . Un libro que no solo es un conjunto de historias de autosuperación sino el fiel reflejo de un espejo social: nadie se salva sin el apoyo y la solidaridad de un semejante. Se presenta el próximo jueves 1 de junio a las 18 horas en la Biblioteca Argentina de Rosario.


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Bajo el lema “Cuando tenés gente que cree en vos, podés lograr lo que sea” la fundación Fonbec ofrece el libro “Soñar sin límites” , un producto narrativo que reúne y describe a través de dieciséis testimonios, tipo crónicas de entrevistas, su sistema de funcionamiento de padrinazgo. El trabajo se pudo realizar gracias al aporte literario del periodista Alejandro Gorenstein, un especialista en el abordaje de historias de resiliencia, es decir, aquellas donde los protagonistas son capaces de adaptarse a los contextos adversos potencializando sus virtudes, porque como dejaba en claro Jean Paul Sartre: “Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él”.

La invitación a la presentación del libro está programada para el próximo jueves 1 de junio a las 18 horas en la sala Angélica Gorodischer del piso 4 de la Biblioteca Argentina de Rosario y como carta de invitación al lector escriben en el prólogo: “te invito a que leas este puñado de historias de personas quizás desconocidas que vivieron o siguen viviendo en realidades sórdidas, en contextos adversos, pero ahora deslumbran con su tenacidad, garras y el día de mañana, por cierto no muy lejano, serán un ejemplo a seguir. Ellos son una muestra y representan a todos los que pasaron por Fonbec, a los que hoy forman parte del programa de becas y a los que vendrán”.

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Los que esperan, de Vanesa Gómez


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Sobre Fonbec
Ines Risso es desde el año 2010 coordinadora de operaciones y gestión de la filial de la fundación en Rosario, teniendo a su cargo el programa de becas. En diálogo con este medio cuenta que Fonbec es una fundación sin fines de lucro de la sociedad civil encargada de promover un sistema de becas y padrinazgo para que los chicos no abandonen la escuela.

Explica que la finalidad es detectar buenos estudiantes en los barrios más marginales, periféricos y vulnerables de las distintas ciudades donde trabajan. “Les proponemos sumarse al programa de becas y una vez que esos chicos han sido seleccionados por sus buenas notas, conductas, asistencias y ganas de salir adelante por medio del estudio, le buscamos un padrino o madrina que lo acompañe económicamente durante el tiempo que el padrino quiera en los estudios” señaló afirmando que el aporte es mensual a modo de “una beca estímulo que premie de algún modo el esfuerzo de ese chico y que le sirve a los becarios para afrontar los gastos de la escuela y otros relacionados con la vida académica”.

 

Sobre el alcance de la fundación Inés señaló que “tiene veinticuatro años de trabajo en Argentina, con dieciséis filiales de las cuales dos se encuentran en la provincia de Santa Fe, una en la ciudad de Rosario y otra en la ciudad capital”.

Sobre el libro

Cuenta Ines Risso acerca del origen del libro: “Desde hace un año veníamos trabajando en la idea de editar un libro que reflejara la historias de resiliencias de nuestros becarios. Nuestros chicos provienen de hogares humildes y también han atravesado situaciones traumáticas que los han marcado pero a su vez le sirvieron para salir adelante y no quedarse estancados, siendo víctimas del sistema y el contexto, sino que encontraron en el estudio las herramientas para progresar y salir adelante”.

Sobre el mensaje del libro señaló: “hemos visibilizado dieciséis historias de un montón chicos y que existen en todo el país, no son los únicos. Pensábamos que era un buen momento y tuvimos la posibilidad de contactarnos con el periodista Alejandro Gorenstein, que trabaja mucho con historias de resiliencia, y en él encontramos la figura para plasmar en un libro de historias de nuestros becados”.

El libro tiene un formato de relato/ entrevista y refiere a historias de dieciséis chicos de distintas partes del país, de distintas filiales de la fundación como Córdoba, Misiones, Rosario, Mendoza, Buenos Aires y Mar de Plata “que fuimos seleccionando para que cada historia tenga distintos matices, que reflejen situaciones diversas pero con el hilo conductor de las ganas de salir adelante por parte del protagonista; las ganas de progresar y de romper de algún modo a través del estudio y el trabajo el círculo de la pobreza”.

Sobre el hilo conductor de las historias agregó “tienen el hilo conductor que Alejandro Gorenstein señala en la introducción del libro y es la presencia de un adulto significativo, es decir una persona que en algún momento en la vida de esos chicos marcó su recorrido y trayectoria. Ese adulto significativo pudo haber sido el papá, un amigo, un docente. En el libro queda muy bien reflejado lo que marca un docente en la vida de los estudiantes o la misma fundación como canal para que al chico se le despierte la necesidad de dar un poco más. Ese hilo conductor nos pareció que atraviesa la vida de todos los testimonios”.

Un libro que funciona como espejo

“Soñar sin límites” nace del deseo del amor y el respeto que “nos merece para nosotros cada uno de nuestros becarios” afirma Ines y agrega “para nosotros son chicos con potenciales talentos y muchas ganas adentro. Quisimos que eso se pueda reflejar, que esos chicos sean fueguitos como dice el fundador de Fonbec en la tapa y prólogo del libro. Pequeños fueguitos que alumbran, dan fuerzas a su comunidad y entorno familiar. De algún modo quisimos reflejar esa posibilidad de que sus esfuerzos y resiliencias fueran motores para otros”.

Dieciséis historias de jóvenes que atravesaron situaciones difíciles, algunas traumáticas, que los hicieron más vulnerables. Jóvenes que pasaron muchos años en la pobreza, sufrieron abandonos, fueron víctimas de violencia y padecerieron la muerte de seres queridos. Lo que reúne a estos dieciséis jóvenes es la profunda vocación por estudiar y salir de la tediosa repetición de la historias. Buscar y encontrar sus lugares en el mundo.

El libro visibiliza que una infancia dolorosa no nos condiciona para poder rearmarnos, resurgir, renacer, redescubrirnos y soñar con tener una vida mucho más placentera.

Tres historias rosarinas

Entre las historias se destaca la de Vicky Pereyra procedente de la ciudad Cañada de Gómez, quien vino a estudiar a Rosario la carrera de Macatrónica en el Instituto Politécnico. En el libro se narra todo el esfuerzo que ella hizo dado que era sostén emocional y material de su familia. Un testimonio de mucha tenacidad y pasión por su quehacer. Lo conmovedor de la historia de Vicky no sólo se encuentra en la construcción de su pasión por la mecánica, los motores y el valor de las escuelas técnicas, sino que su relato conmueve por la capitalización de las experiencias vividas, aquellas que la convirtieron en una mujer fuerte, decidida, valiente, y sobre todo agradecida, ya que tomó la decisión de dejar de ser becaria de la fundación para convertirse en madrina de Fonbec de un niño de ocho años.

Sobre su actual rol sostiene: “Ser su madrina es un honor y una responsabilidad enorme porque quiero que ese niño pueda progresar igual que yo. Es una sensación increíble, lloré mucho cuando me lo propusieron, vi reflejados todos mis inicios y toda la gente hermosa que me ayudó. En parte, es mi granito de arena para devolver todo lo que Fonbec hizo por mi”.

Gastón Barrios es estudiante de profesorado en Educación Musical con orientación en violín, integrante de la comunidad aborigen qom. En simultáneo a la publicación de “Soñar sin límites” está dando clases en la Escuela San Juan Diego, donde comenzó a dar sus primeros pasos en la orquesta, de la mano de una docente que marcó su vida. En el libro nos regala esta reflexión: “El estudio te da una armadura para poder defenderte, protegerte, progresar y cumplir tus sueños”.

Es el referente de la comunidad qom en su barrio que abarca unas cien familias, y suele tener reuniones con distintos líderes para tratar los proyectos que tienen que ver con las necesidades de estas familias.

Jacquelina Denis cursa el último año de Enfermería; vive en la isla El Espinillo (frente a Rosario): “Yo venía esforzándome mucho, y que alguien se preocupara para que no bajara los brazos era lo más lindo que me podía pasar”. En pocas páginas cuenta con emoción circunstancias duras por las que atravesó. Fortalecida por estas vivencias está a punto de terminar su carrera y su deseo es trabajar en la isla; con sus propias palabras, señala: “quiero aprender a ser más que una enfermera común”, quiere aprender a ser más humana estando al lado de los pacientes dispuesta a acompañarlos en el dolor o sufrimiento.


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