Cosecha 2023

El sector arandanero, entre las elecciones y el fenómeno de El Niño

Las empresas productoras comenzaron a cosechar. Es la temporada fuerte y están condicionados por lo que pasa con el clima. También miran atentos lo que podría ocurrir tras la elección de un nuevo presidente.


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A fines de julio y con volúmenes bajos comenzó la cosecha de arándanos en la región. En ese momento, las cantidades no eran significativas y la producción apuntó al mercado interno con Rosario, Mar del Plata y Avellaneda como principales destinos.

Durante ese mes, pleno invierno, las temperaturas bajas hacían dudar de la calidad con la que la fruta saldría, pero las pruebas fueron superadas con creces. Según aseguraron desde el sector, la producción salió con una calidad superior a la esperada gracias a que hubo pocas noches de heladas.

Aunque la perspectiva era positiva, no sabrían qué pasaría en la época de cosecha fuerte –desde septiembre a noviembre–, pero pasado el primer mes de trabajo, las expectativas son positivas, aunque esperan saber qué ocurrirá con las lluvias y las posibilidades de comercio con el exterior están condicionadas por la elección de nuevo presidente de la Argentina.


LAS PRECIPITACIONES


Acerca de lo que está ocurriendo, el presidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (Apama), Alejandro Pannunzio, explicó cómo arrancó la presente temporada y los desafíos que tendrá, con un Niño que se está despertando.

En diálogo con Mirador Entre Ríos explicó: “Nosotros comenzamos en el mes de julio con un pequeño volumen que se fue incrementando en septiembre, sigue aumentando en octubre y sigue aumentando hasta después de noviembre; siempre de acuerdo un poco a las condiciones climáticas”.

“El balance que hacemos después del primer mes es positivo. Tuvimos una buena cosecha, aunque estuvimos un poquito condicionados por el clima, pero por ahora estamos viendo un buen volumen de cosecha y esperamos que las lluvias no nos opaquen las expectativas”, aseguró.

Es que, según argumentó, “ya percibimos que las condiciones no son las mismas que las del año pasado en el que hubo sequía. Nos encontramos con un poco más de lluvia y eso a veces nos hace perder algún día de cosecha. El invierno que pasamos no fue frío, tuvo muy pocos días de temperaturas muy bajas, nuestro equipo tiene que ser protegido de la helada con aplicación de agua y eso casi no lo tuvimos que hacer, entonces nos damos cuenta de que estamos teniendo más lluvias de lo esperado y eso nos trae cierta preocupación”.

La preocupación no es antojadiza, los productores saben que está previsto que la región tenga una primavera mucho más lluviosa de lo normal y eso podría llevar a que tengan que cambiar el destino de la fruta. “Estas condiciones de lluvia no son buenas para la fruta y además nos quitan días de cosecha, quitan horas de trabajo. Cuando tenemos estos problemas, cuando atravesamos tantos días de precipitaciones, hay una parte de la cosecha que se pierde porque se sobremadura y ya no puede ir al mercado de fresco; por ahí va al mercado de industria y no es lo mismo, no nos significa el mismo ingreso”, explicó.


ELECCIONES Y MERCADO ASIÁTICO


En medio de un año que tendrá las elecciones durante el tiempo de cosecha fuerte, el profesional mencionó que recientemente volvió de una gira comercial por China y que se sorprendieron por la recepción en ese país y otros de Asia. “Volvimos con buenas sensaciones porque fuimos recibidos con los brazos abiertos e incluso nos dijeron que están esperando tener más frutas allá, así que queremos tener más para enviar”, indicó.

Al observar lo que ocurre en China, el productor notó que eso forma parte de una cadena que demanda más y mejor producción. “Ese mercado está en un continuo crecimiento y millones de personas pasan cada año a la clase media. Hay una avidez en el mundo por consumir más frutas, entre ellos uno de los productos estrellas es el arándano. Si nosotros creciéramos en producción, veríamos bien dónde ubicar las frutas. Estamos estudiando eso”, aseguró.

Pannunzio, además, habló sobre los dichos del candidato libertario Javier Milei, quien señaló que si es electo presidente no hará negocios con China. “A mí me parece inconcebible pensar que a algún candidato se le pueda ocurrir que Argentina va a dejar de exportar carne a China, por ejemplo, o algún otro producto como puntualmente el arándano. Es algo imposible. Creo que nadie debería interferir negativamente en las relaciones comerciales. Al contrario, a cualquiera que sea presidente lo que le vamos a pedir es por favor firme un tratado de libre comercio (con China) para que las frutas argentinas puedan entrar con mayor fluidez”, sentenció.

“Nosotros tenemos todo un potencial productivo importante, a lo que se suma el componente social de capacidades de mano de obra enormes y no solamente de cosecha, sino también de empaque, de ingenieros industriales, de ingenieros en alimentos, de ingenieros agrónomos, de contadores, de especialistas de comercio exterior, etc. Es una gran cadena y estos mercados nos permiten poner en funcionamiento todo, a mí no se me ocurre que ningún presidente vaya a oponerse a eso y, si lo hiciera, obviamente nosotros no estaríamos de acuerdo con eso de ninguna manera”, expresó.


REPOSICIONAMIENTOS


La temporada de cosecha significa movimiento económico y oportunidad de empleo en la zona. El presidente de Apama confió que el sector emplea actualmente “aproximadamente unas 7.000 personas” en la región. “Ese número se puede agrandar en la medida que en octubre la producción crezca respecto de septiembre y en noviembre respecto de octubre; o sea que ese número va a crecer si tenemos en cuenta que en este momento la producción de Perú está siendo afectada por El Niño, entonces ese país, este año, está teniendo un 40% menos de producción que el año pasado”, aseguró.

A pesar del momento negativo que vive la producción peruana, eso se traduce en una buena noticia para Argentina, que en los últimos años había perdido competitividad con ese mercado en la zona. “No es una buena noticia para ellos, pero esa demanda que se generó con Perú hoy no puede ser satisfecha por su producción, entonces Argentina volvió a ser buscada para colocar sus frutas y estamos ante una oportunidad irrazonablemente buena”, explicó.

Mientras celebran el buen comienzo y el viento a favor, también miran de reojo lo que ocurre con el clima y esperan “poder cerrar una buena temporada, porque eso significa más trabajo y más ingresos”, concluyó Pannunzio.


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