Entrevista

Adrián Barilari, emblema del rock latinoamericano

 


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Gisela Mesa redaccion@miradorprovincial.com


Adrián Barilari, voz de Rata Blanca, presenta su quinto disco “Infierock”, el material se grabó, mezcló y masterizó en el estudio La Nave de Oseberg por medio del ingeniero Sebastián Manta. Será en vivo, este viernes 17 a las 21, en Sala San Martín de Villa Constitución (Av. San Martin 1.280), al sur de la provincia, de la mano de El cuadrante Producciones.

Mirador Provincial no podía dejar pasar esta oportunidad para charlar con el músico y conocer a fondo sus comienzos.

-¿Cómo surgió Rata Blanca?
-Rata Blanca surge de una idea de su líder Walter Giardino, allá por el ‘85, después de haber dejado V8 porque quería enviar un material a Europa, más específicamente a Londres. Después se sumaron otros músicos y la idea fue grabar aquí y probar suerte. Pero en principio si, surgió de su líder.

-En los ‘80, las compañías discográficas no escuchaban rock, rock pesado, entonces era muy difícil que se le prestase atención a los músicos de rock. ¿Cómo fue tu experiencia con el camino de la música?

-En esa época era bastante difícil porque el heavy metal y el hard rock estaban mal vistos, entonces era casi una utopía logar algo pero con unos amigos se presentó en una discográfica y después de eso se llegó a un acuerdo para llevar el material del primer disco, a cambio de vender una cantidad mínima de copias para poder seguir el contrato. Pero se tuvo la suerte de duplicar la venta, Ahí empieza una carrera discográfica profesional.

Irrupción del coronavirus
-¿Cómo afectó la pandemia en tu vida artística y personal?

-La pandemia me afectó como a todos, no había excepciones. Cada uno hacia lo que podía desde su lugar, yo comencé a cantar desde mi casa, canciones distintas. Me ayudó muchísimo eso.

-¿Y ahora cómo te sentís al retornar a los escenarios?
-Fue muy lindo. Por mi parte, como solista, estuve haciendo algunos shows en pandemia con los cuidados necesarios, con las burbujas necesarias, pero volver a lo grande fue maravilloso, porque hicimos el teatro Opera, el Broadway, tocamos al aire libre en Rosario y la verdad es que uno se da cuenta de lo que pierde cuando no lo tiene y fue una alegría enorme volver a los escenarios.

Con el tiempo en el negocio de la música aprendí muchísimas cosas, uno no nace sabiendo y nadie te explica nada tampoco. Entonces uno aprende y con la experiencia, conociendo gente, diciéndole no a las malas compañías, dejando de soñar y tocando, componiendo. Lo importante es subirse al escenario. Es esencial, la música es un arte no es un convenio de trabajo.

La música es lo que viene de adentro y se le da a la gente
-¿Cómo están superando la pandemia y cómo siguen trabajando para no detenerse en el mundo del heavy metal y del hard rock?

-No sé si superamos la pandemia, la pandemia sigue. Nosotros, digo todos, estamos tratando de subsistir de esto. La pandemia no se fue, hay, como sabemos, diferentes cepas, y si bien se abrió un poco el mundo para seguir trabajando: yo creo que no superamos nada. Tenemos que aprender a convivir con esto. Esperemos que con el tiempo desaparezca.

Anécdotas
- ¿Una situación divertida o fuera de lo normal que recuerdes que nos puedas relatar?

-Anécdotas divertidas o no tantas, hay muchas, como la de caerse en un escenario que me pasó, o la de irse a tomarse un vuelo a un aeropuerto equivocado, suceden muchas cosas en giras… Sí, hay muchas.

-Hay una curiosidad que me persigue de hace mucho tiempo: ¿Mujer Amante tiene algo de experiencia real o es pura imaginación? 500 versiones distintas de la letra, ¿Cómo te hace sentir eso?
-Mujer Amante es una canción que sale de la imaginación que al fin y al cabo la tomamos como un himno a la mujer, hay muchas versiones, no de la letra, por suerte la letra sigue siendo la misma, hay muchas versiones musicales. De todo tipo hay versiones y es una suerte esa canción que no abrió las puertas al mundo, es parte de un listado de temas que nunca sale de los shows y realmente es pura imaginación y es un homenaje a la mujer.

Trayectoria
-¿Qué balance haces desde tus comienzos hasta el presente?

-El balance es muy extenso, hay muchas etapas de mi vida donde los balances son distintos, al principio era un juego, cuando era muy pequeño, cinco o seis años, en la adolescencia empecé a componer, mis primeras canciones, aprendí a tocar la guitarra. Después se había hecho más preocupante el deseo de querer grabar un disco, armar muchas bandas, ensayar mucho, pagar para tocar, eso es la experiencia, uno tiene que perseguir el sueño sin bajas los brazos porque nunca se sabe cuándo llega ese momento. Es muy importante lo que estoy comentando, porque hoy en día los chicos se creen que con una pantalla tienen todo solucionado y no es así, hay que trabajar duro, hay que creer en lo que se hace y hay que estudiar. Y hay que estar bien acompañado.

-¿Cómo manejás el cable a tierra ante tanta exposición y éxito?
-Mi cable a tierra es mi familia, mis amigos, aprendí que el éxito y la fama como dice la canción son puro cuento, uno tiene que aprovechar el momento que estas arriba del escenario y pasarla lo mejor posible, esa magia dura dos horas, pero cuando te bajas, y más en un país como la Argentina donde todo cuesta, donde todo es difícil, entonces no te podes creer absolutamente nada porque si no estás equivocadísimo. Entender que esto es un regalo de Dios, hay trabajos buenos y malos: esto es un buen trabajo. No soy millonario pero llegue a un estándar y no quiero cambiar nada.

-¿Te sentís pionero de que gracias a tu perseverancia has abierto camino a otras bandas de rock?
-No sé si pionero, si siento que inspiré a muchos chicos, a mucha gente que hoy hace música, hay muchos que se fijaron en mi aunque yo no me di mucha cuenta de eso, pero si me lo dicen, me consultan. La forma la tiene que encontrar uno, pero me siento halagado, apadrinar a algún músico, como me ha pasado

Importante mensaje
-¿Qué mensaje les dejarías a los santafesinos y santafesinas?

-El mensaje para los santafesinos y santafesinas hoy es cuídense, que vacunen, en los tiempos que vivimos todos somos responsables, más si hay que ir a recitales y hay mucha gente, hoy es la premisa del día, todo lo demás podrá hacerse si seguimos bien.



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