Entrevista con Atilio A. Borón

"A Alberto Fernández a veces lo veo más como un buen profesor que como un hombre que tiene que tomar grandes decisiones"

 


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Gisela Mesa


Atilio A. Borón es sociólogo, politólogo, catedrático y escritor argentino. Tiene un Doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard. En dialogo con Mirador, Borón nos abre su vida como quien abre un libro con total entusiasmo lleno de pasión y nostalgia. Recorre sus comienzos, sus íntimos recuerdos y sobre su postura frente al momento actual del país.

-¿Por qué eligió estudiar ciencias políticas, sociología?
-Tuve que empezar a estudiar sociología a escondidas. Para mis padres, la versión oficial era que estaba estudiando Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires, lo cual es cierto porque tengo la libreta universitaria y todo, ahí disponible. Pero yo secretamente estaba estudiando sociología en la Universidad Católica. Vos me dirás por qué en la Universidad Católica. Porque la sociología se enseñaba en la UBA (Facultad de Filosofía y Letras) y ahí no podías entrar si no eras bachiller, en mi caso Perito mercantil, y donde tenía que rendir doce materias de equivalencia lo cual era una locura y como al fin y al cabo en ambas partes se enseñaba la sociología norteamericana, porque no es que en la UBA se enseñaba sociología revolucionaria, era la misma, por ende, lo hice en la Católica. Esta decisión de estudiar Sociología generó una tremenda crisis familiar porque existía la idea de que yo iba a ser de alguna manera el que iba a ordenar las finanzas familiares con un pequeño negocio que tenían, sin embargo tenía bien en claro que no iba a sacrificar mi vocación en ese pequeño negocio, así que bueno, la tuvieron que aceptar. Como empecé a trabajar muy pronto en sociología y vieron que ganaba mi dinero y que no iba a ser un vago,porque la idea era que si estudiaba sociología iba a ser un vago crónico, un tipo sin trabajo, un muerto de hambre como tantos que hay en este país, gente que no tiene trabajo, que no sabe hacer nada, "¿qué hace un sociólogo?". Decían.

Me acuerdo de que mi padre tenía un pequeño comercio con mi tía ahí en Palermo, le preguntaba a los clientes más copetudos (abogados, médicos "dígame Fulano, ¿qué es lo que hace un sociólogo?" el que respondía decía "un charlatán" y otro decía "no sé lo que es" había dos respuestas o era un charlatán o desconocían que hacía.

La inmensidad de la lengua

-¿Cómo era esa mezcla de lenguaje italiano y castellano en tu infancia?

-Mi primera lengua es italiana, inclusive, fijate una cosa muy interesante, y gracias por tu pregunta, porque realmente cuando uno recorre una vida tan larga como la mía viste, 78 años largos ya. De repente te das cuenta de que muchas cosas que hiciste después, tenían que ver con cositas que te pasaron cuando tenías 4, 5 años.

Una situación cómica es que cuando me enojo ante algo y digo una palabrota, me sale en italiano no es que lo hago intencionalmente. Como te decía anteriormente mi primera lengua fue el italiano y aprendí español en la escuela.

Si vos me preguntás sobre algunos de mis primeros recuerdos de mi vida y yo te tendría que decir, siendo absolutamente honesto, que de las primeras remembranzas fueron los discursos de Evita y de Perón, sobre todo en el contexto de la discusión de la Constitución del '49, te estoy hablando del año '48, en ese momento tenía 5 años, soy del 43' y me acuerdo muy bien los discursos, muy diferentes los de Eva y los de Perón, los de Perón más didácticos, más persuasivos, los de Eva, digamos, un estallido fenomenal, y yo me quedaba hipnotizado, no me despegaba del receptor, de la radio. Y después la otra parte, mi familia tenía, como muchas familias argentinas a día de hoy, una grieta. Una parte de la familia era peronista y la otra parte era absolutamente contraria. Obviamente yo estaba en la parte peronista, pero en la parte peronista menos fanática porque eran muy religiosos, muy católicos, entonces cuando se produce la famosa quema de las iglesias esto provocó una situación muy complicada para aquellos que estaban del lado del peronismo porque apoyaban al gobierno de Perón, pero viste, la quema de las iglesias fue un hueso muy duro de tragar y de hecho no lo tragaron.

Punto de vista

-¿Cómo es su relación con los medios de comunicación?

-Los grandes medios me conocen todos, pero nunca me han abiertos sus columnas, tal vez Clarín hace cosa de 30 años, en los 90' en los años de Menem, me hicieron una pequeña entrevista, pero después nunca más, a pesar de que buena parte de los redactores de la gente importante del diario saben, me conocen. Lo mismo en la televisión, Mariano Carlos Grondona, que durante muchos años tuvo un programa que era fundamental, se llamaba "Hora clave", él me invitaba a tomar un café para charlar de teoría política, un hombre muy culto. Incluso estaba en su casa, pero invitarme a su programa jamás. La derecha tiene sus recaudos, evidentemente no soy un bien pensante como dice Alfonso Sastre, que es un gran dramaturgo español también condenado al olvido. Él se burlaba en España de los filósofos y de los opinadores bien pensantes… que pensaban bien.

Dos mujeres argentinas en etapas diferentes

-¿Existe parecido en los discursos oratorios de Cristina Fernández y Evita?

-Sí. En algunos discursos de Cristina se nota una influencia de lo que fue el estilo de Evita, no en todos, primero porque estamos hablando de personas con diferente formación. Cristina es una persona que tiene una formación universitaria, es abogada, tiene cultura, ha recorrido el mundo, etc., pero por momentos cuando se enardece el tono de discurso hay una reminiscencia con lo de Eva Perón, pero lo de Eva era más visceral, más primario, tenía un impacto fenomenal, más pasional. Eva era una mujer muy valiente, no así el general, con el debido respeto con todo lo que puede provocar, pero Evita jamás, y esto lo digo yo en mi libro, se hubiera ido a refugiar en una cañonera paraguaya el día del golpe.

La situación política de Argentina

-¿Qué opina de la gestión actual de Alberto Fernández?

-Alberto es un tipo, una persona, excesivamente y patológicamente dialoguista, a veces yo lo veo más como un buen profesor que comenta sobre la realidad argentina y no como un hombre que tiene que tomar las grandes decisiones. Me tomé el atrevimiento de mandarle al equipo del presidente una cita del ex presidente de EE.UU., Barack Obama para que Fernández medite sobre esa cita, a Obama no lo podés acusar de populista, chavista, comunista ni nada de eso. La frase de Obama es: "Un presidente tiene que tener las convicciones necesarias como para torcerle el brazo a los enemigos", y a mí me encantaría que Alberto hiciera eso, pero no lo ha hecho, él es un hombre que cree y muere con las botas puestas del diálogo, y en política, el diálogo está bien hasta cierto punto.

Cuando llegás al gobierno tenés 90 días para gobernar, después el resto está surfeando, ¿te das cuenta? Y este gobierno ha sido un despegue muy lento, como esos aviones que carretean y al final de la pista levanta una rueda. Es un gobierno de reflejo muy lento con un gabinete que no es estelar. Por ejemplo, vos lo comparás con el de Menem y este es de la cuarta de ascenso directamente. Menem tenía gente malvada como Roberto José Dromi, tenía un gabinete de tipo pesos pesados, en un proyecto malévolo pero tenía gente de mucha estatura intelectual y acá no hay una figura deslumbrante en el ministerio, en ningún gabinete. Aníbal Fernández es un tipo muy interesante, de los más cultos, pero bueno, tiene un estilo personal que no se compagina con el de nuestro presidente.

Una de mis últimas notas en el blog, planteo el tema de la deuda con el FMI de que realmente más que una deuda, lo que hubo fue una estafa y en donde hay dos personas que conformaron una asociación ilícita como dice el derecho argentino, una asociación para delinquir que fue Donald John Trump y Mauricio Macri.

-¿Qué futuro visualiza para Argentina?

-¿Que va a pasar? Vas a ver lo que va a pasar a comienzos del 2023. Hay elecciones en nuestro país, Martín Lousteau quiere ser presidente, Morales, Cornejo, Larreta, Vidal, pero los van a llamar de la embajada a todos estos y van a decir "señores, acá, para nosotros en función de las encuestas el candidato es fulano de tal", y se acabó la discusión. Lo han hecho en muchos países y lo van a hacer también acá en Argentina porque para el Frente de Todos sería muy conveniente que fueran separados, ¿te das cuenta?, separados radicales y el Pro, pero el americano no va a dejar que vayan apartados, van a unificar para derrotar en primera vuelta a nuestro candidato que está flojito de papeles.

Biografía

Atilio Alberto Borón (Buenos Aires, 1 de julio de 1943) es un politólogo y sociólogo argentino, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard. Actualmente es director del Centro de Complementación Curricular de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Avellaneda. Es asimismo profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires e Investigador del IEALC, el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe. Recientemente se retiró en calidad de Investigador Superior del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Fue vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (1990-1994) y secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) entre 1997 y 2006. Director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Es Doctor Honoris Causa de las universidades nacionales de Cuyo, Salta, Córdoba y Misiones, en la Argentina: de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt de Cabimas (Zulia, Venezuela), Premio Internacional José Martí de la Unesco (2009) y Premio Honorífico de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas (La Habana, Cuba), del año 2004.

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