Destacada profesional venadense

Delfina Müller: "El trabajo para sacar a la Argentina de esta situación llevará tiempo"

La economista trabaja en organismos con sede en Washington y cumple misiones de apoyo en América latina y África para el desarrollo del sector privado. No elude las opiniones políticas y se esperanza con un nuevo gobierno argentino "serio y ordenado" para iniciar la recuperación. Delfina cuestiona los populismos de derecha y de izquierda, y desconfía de los "falsos mesías" que no apelan a la razón, sino a las emociones. Además, se mostró dispuesta a tender puentes desde el exterior en beneficio de Venado Tuerto, la región y la provincia.


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Delfina Müller creció y se formó en Venado Tuerto (aunque nació en la Ciudad de Buenos Aires), tiene 30 años, es economista y reside en Estados Unidos desde hace cinco años, cuando inició un posgrado en su especialidad; en 2020 comenzó a trabajar como consultora en Desarrollo Económico y del Sector Privado en el Banco de Desarrollo de Washington DC.

Sur24 dialogó con la ascendente profesional durante su reciente desembarco en un Venado Tuerto que no sólo es su tierra adoptiva desde los tres años de edad, sino "su lugar en el mundo", el cual nunca olvida, al que vuelve apenas las circunstancias se lo permiten y cuyo regreso definitivo evalúa para "los próximos años", más temprano que tarde. Tanto es su compromiso y sentido de pertenencia que, en la charla, exterioriza su voluntad de colaborar desde los influyentes organismos donde actúa, con la ciudad, la región y la provincia de Santa Fe.

"Estoy en Estados Unidos desde hace cinco años, cuando llegué para iniciar la Maestría en Administración Pública y Prácticas del Desarrollo (MPA-DP) en la Universidad de Columbia. Y desde 2020 mi rol es fortalecer y desarrollar el sector privado en Latinoamérica y África, a través de intervenciones que buscan mejorar el ambiente regulatorio de las Pymes, su financiamiento y la transferencia de conocimiento e innovación de las mismas. Con estos mismos objetivos, integré misiones de supervisión de proyectos a Venezuela, Nigeria y Vanuatu, entre otros destinos. Y en estos meses estaré en Surinam y Kenia", anticipó la venadense que habla español, inglés, italiano, francés, alemán y portugués.

 

Nada de magia
Delfina cuenta que, en Estados Unidos, en su ambiente de economistas y empresarios, les cuesta creer la actualidad de la economía argentina: "me preguntan si la gente se enferma o se le cae el pelo, no entienden cómo se puede vivir en medio del desorden y la imprevisión permanente, aunque valoran de nosotros la capacidad de adaptación a los entornos más hostiles", comentó. Sin embargo, no cree que el país esté condenado al fracaso, ni tampoco al éxito, sino que los resultados surgirán de las políticas públicas que se apliquen en los próximos tiempos.

"El trabajo para sacar a la Argentina de esta situación llevará tiempo y, lógicamente, no será con recetas mágicas. Para que una economía se estabilice y funcione, se necesita orden y respeto por la ley, es decir, coordinar las políticas económicas y respetar y fortalecer las instituciones, sin arbitrariedades y con reglas claras. En nuestro país, lo primero que desestabiliza es el déficit fiscal constante, propio de modelos populistas, sobre todo si ese gasto no se traduce en productividad, por ejemplo, en obra pública que posibilite producir más y generar superávit económico", detalló.

"Además, hay que dejar de emitir dinero para pagar los gastos en pesos que se tienen, entendiendo que la única salida para honrar deudas será a través de la responsabilidad fiscal. Si se ve esto, y hay credibilidad de repago, el costo del financiamiento en dólares (regido por el riesgo país) también bajará y se podrá utilizar como instrumento de financiamiento productivo, inclusive para el sector privado, porque siendo el Estado fiscalmente irresponsable, entorpece también el financiamiento al que las pymes, personas y corporaciones podrían acceder", precisó Müller.

 

Otras medidas
Más adelante, la economista auguró que, "con un gasto más responsable y colocado con más eficiencia para acompañar a los agentes económicos productivos, va a ser importantísimo establecer una nueva Carta Orgánica del Banco Central, explicitando que será independiente (autonomía funcional), que operará con una misión clara en busca de reducir la inflación (estabilidad de precios) y estabilidad financiera, y que tendrá prohibido emitir moneda para financiar al fisco".

Además, consideró que el ajuste de los precios relativos será condición para la estabilización, sobre todo de las utilidades (por ejemplo, energía), que además significan uno de los gastos más grandes del Estado y llevan al déficit mediante los subsidios otorgados. En este punto, Müller remarcó, además, la necesidad de reducir el "peso del Estado", que también "es una parte del problema".

En su enumeración de factores clave de la economía, señaló que "la recaudación de impuestos tendrá que reordenarse de manera que se cobren sólo los impuestos tradicionales, como Ganancias e IVA, y no los que distorsionan o reducen la productividad", entre los que incluyó Ingresos Brutos, Impuesto al Cheque y retenciones.

"Una vez que esto esté ordenado y se genere credibilidad, mediante una imagen de gobierno responsable, se comenzarán a reordenar las demás variables", pronosticó y lo justificó: "Los agentes económicos se volverán más productivos a través de una economía ordenada y obra pública eficiente, como serían, por ejemplo, la autopista Rufino-Rosario y una óptima red de caminos rurales para cosechar sin riesgo cuando llueve y reducir el costo de la logística, etc.). Mediante el respeto de la ley y las instituciones, la corrupción no será tan obscena y la recaudación de impuestos ganará en eficiencia", confió.

- A propósito de la autopista, ¿qué sensación genera que pasen los años y una obra clave para la región siga sin hacerse?
- Mi trabajo justamente está motivado por ese sentimiento de ver el potencial que tiene un territorio y cómo éste no es explotado por las fallas de coordinación entre el gobierno y los agentes económicos. Me encantaría ver a mi Provincia Invencible de Santa Fe con una infraestructura que reflejara el potencial productivo que realmente tiene, como una de las regiones claves a nivel nacional. Eso requiere infraestructura logística (autopistas y caminos rurales), combate del narcotráfico y la corrupción, infraestructura para el agro (riego, mapeos meteorológicos, etc.), acceso al financiamiento, eliminación de impuestos a la exportación e importación, entre otros aspectos.

- ¿Te interesa vincularte con autoridades venadenses y provinciales y tender puentes que ayuden a financiar proyectos estratégicos?
- En lo personal, nada me haría más feliz; me encantaría poder colaborar y desde ya me pongo a disposición en ayudar en lo que sea, dentro de mis posibilidades, para que esto se haga realidad.

- ¿Cómo estás viviendo este último tramo de campaña presidencial?
- Sólo espero que el electorado opte por un gobierno responsable y ordenado, que privilegie la razón por sobre los modelos populistas que apelan a las emociones de las personas mediante la demagogia y las soluciones mesiánicas.

Los próximos dos años serán muy duros, más allá de quién se elija, pero creo que hay una opción que está más en línea con las condiciones que planteo para salir de la crisis, mientras que las otras dos, entre las de mayores chances, o bien promueven la irresponsabilidad fiscal y corrupción, o bien no plantean un plan sólido, robusto y ordenado, además de su tendencia populista y emocional.

- ¿Cuál es tu evaluación del fenómeno libertario de Javier Milei?
- La de Milei me parece una propuesta que se rige por la emoción y con una narrativa un tanto violenta, que desune y polariza, y, lo más importante, que no plantea un modelo económico coordinado y vigoroso, con instituciones fuertes, respetadas y autónomas, para solucionar los problemas que Argentina viene sufriendo. Nosotros ya pasamos por varios gobiernos populistas y los resultados están a la vista. La Libertad Avanza presenta presuntas soluciones que encantan a los oídos de manera descoordinada y eso no es suficiente para sacar a la Argentina del desafío actual y brindar confianza a los mercados. No necesitamos nuevos mesías, sino un gobierno que cumpla con su función de gobernar, es decir, potenciar la productividad y la producción, promover el orden, y brindar educación de calidad y seguridad.

- ¿Y el contexto internacional cómo nos encuentra?
- Al día de hoy la economía global sigue en vías de recuperación de las crisis de Covid-19 y la guerra de Rusia contra Ucrania. Esto llevó a una inflación a nivel global del 10% -no parece tanto comparada con el 170% anual de Argentina- que se trató de controlar mediante la suba de tasas de interés, aunque al costo de enfriar el consumo y la inversión, al subir el precio de los mismos. Además, los países se endeudaron para aliviar a sus habitantes por los efectos de las crisis. Y esto los vuelve más vulnerables para repagar a futuro las deudas, por lo que se necesitan políticas responsables y eficientes para afrontar esto. Y Argentina no es una excepción en cuanto a requerir un modelo responsable y ordenado para terminar de salir del escenario global actual.

- ¿Tu futuro personal estará en Venado Tuerto dentro de algunos años?
- Sin dudas, me imagino criando a mi familia cerca de mis afectos, mi cultura y mi "casa". Me encantaría seguir ejerciendo en lo que hago -desarrollo económico y del sector privado- desde Argentina, donde en estos días sigo activa en forma remota, y sería muy feliz si pudiera aportar y ver los frutos de mi trabajo en mi país, mi provincia y mi ciudad.

 

Misión a Nigeria como consultora en Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO).
Gentileza.

 

De Venado a Nueva York y Washington
Delfina cursó sus estudios primarios y medios en la Escuela de los Padres hasta 2010 y ese mismo año, entre junio y agosto, cuando aún cursaba quinto año y era abanderada, asistió a la escuela de verano de la Universidad de Harvard (EEUU) para adelantar materias de la carrera de Economía y definir si adoptaba esa orientación el año siguiente. Ya en 2011, inició la Licenciatura en Economía en la Universidad de San Andrés, incluyendo un intercambio en tercer año en la Universität St. Gallen (Suiza). Y entre 2018 y 2020 cursó el Master de Administración Pública y Desarrollo Económico en la Universidad de Columbia y School of International and Public Affairs (SIPA) en Nueva York.

En la faz laboral, la venadense se desempeñó en 2015-2016 como analista financiera en Santa Inés Meat SRL (Buenos Aires) y en 2016 hizo una pasantía de seis meses en Naciones Unidas, Ginebra (Suiza). Además, desde el segundo semestre de 2016, y hasta 2018, fue consultora en Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO) y participó de misiones de implementación de proyectos a Nigeria y Venezuela. En 2019, lo hizo en la International Organization for Migration (IOM) -también circuito Naciones Unidas- en Port Vila (Vanuatu). Y desde 2020 hasta el presente, trabaja como consultora en Desarrollo Económico y del Sector Privado en el Banco de Desarrollo en Washington DC (EEUU).


Crear Conciencia

El Modelo Naciones Unidas del programa Uniendo Metas, que la Asociación Conciencia promueve desde hace décadas en todo el país, fue decisivo para muchos adolescentes del ciclo secundario en la elección de sus estudios universitarios, pues se abordan asuntos de política exterior, comercio internacional, economía, culturas y lenguajes. También es el caso de Delfina Müller, quien destaca que "a través de los diferentes años en que participé del Modelo organizado por Conciencia, fui reafirmando mi motivación por trabajar en el desarrollo internacional, y luego descubrí que sería sobre el crecimiento económico en particular, durante mi Licenciatura en Economía, en Estados Unidos".


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